Los astronautas Doug Hurley y Robert Behnken prevén amerizar el domingo 2 de agosto en el Golfo de México o en el Océano Atlántico.

Cabo Cañaveral, 1 de agosto (AP).– Los primeros astronautas que viajaron en una nave de la compañía SpaceX de Elon Musk partieron el sábado en la noche de la Estación Espacial Internacional en la última parte y la más importante de su prueba de vuelo: regresar a Tierra con una zambullida en el mar como no ocurría en mucho tiempo.

Doug Hurley y Bob Behnken, de la Nasa, se despidieron de los tres hombres que se quedan en la estación orbital cuando la cápsula Dragon de SpaceX se desacoplaba para enfilarse hacia la Tierra, donde descenderá el domingo en la tarde en paracaídas en el golfo de México.

A pesar de acercarse la tormenta tropical Isaías hacia la costa del Atlántico de Florida, la NASA señaló que el clima parece favorable frente al litoral de Pensacola, en la zona al extremo opuesto del estado.

El amerizaje será el primero para los astronautas en 45 años. El anterior correspondió a una misión conjunta estadounidense-soviética en 1975, conocida como Apollo-Soyuz.

El comandante de la estación espacial, el estadounidense Chris Cassidy, sonó la campana de la estación cuando la Dragon partía, justo al momento en que orbitaban a unos 430 kilómetros (267 millas) de altura sobre Johannesburgo, Sudáfrica. En unos cuantos minutos, lo único visible de la cápsula a la distancia era un par de luces intermitentes en el fondo negro del espacio.

“Han sido dos meses grandiosos, y apreciamos todo lo que ustedes han hecho como tripulación para ayudarnos a probar a la Dragon en su primer vuelo”, dijo Hurley por radio a la estación espacial.

“Vayan con seguridad”, contestó Cassidy, “y tengan un descenso sin contratiempos”.

El regreso de los astronautas coronará una misión de dos meses que puso fin a una prolongada sequía de lanzamientos espaciales desde Estados Unidos, que durante todo ese tiempo dependió de los cohetes rusos para transportar a astronautas a la estación espacial, desde que finalizó la era de los transbordadores norteamericanos.

Con el despegue de Hurley y Behnken desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA el 30 de mayo, SpaceX se convirtió en la primera compañía privada en enviar personas a órbita terrestre. Ahora SpaceX está a punto de convertirse en la primera en traer a la gente de vuelta desde la órbita.

“La parte más difícil fue lanzarnos, pero lo más importante es llevarnos a casa”, declaró Behnken horas antes de abordar la Dragon. Un amerizaje exitoso, agregó, “cerrará el círculo” de la capacidad de Estados Unidos para enviar tripulaciones al espacio.

Durante la ceremonia de despedida, Cassidy, que permanecerá a bordo con dos cosmonautas rusos hasta octubre, le regaló a Hurley la pequeña bandera estadounidense que dejaron los anteriores astronautas enviados a la estación espacial desde suelo norteamericano. Hurley fue el piloto de esa última misión en un transbordador en julio de 2011.

La pequeña bandera, que también viajó en el primer vuelo del transbordador en 1981, se convirtió en un premio para la primera compañía privada estadounidense que transporta astronautas a la estación orbital.

La empresa SpaceX, de Elon Musk, venció fácilmente a Boeing, que no se espera que lance su primera tripulación hasta el año próximo y que aterrizará en el suroeste de Estados Unidos. La bandera tendrá un vuelo más después de este: a la Luna, gracias al programa Artemis de la NASA en los próximos años.

“Estamos un poco tristes por verlos partir”, dijo Cassidy, “pero muy emocionados por lo que significa para nuestro programa espacial internacional agregar esta capacidad” de cápsulas comerciales para el transporte de tripulación. El próximo vuelo de SpaceX que llevará astronautas está previsto para finales de septiembre.

Hurley y Behnken también están trayendo de vuelta un brillante dinosaurio azul y púrpura llamado Tremor. Sus hijos pequeños eligieron el juguete para acompañar a sus padres en la misión histórica.