“Desde luego que el Presidente no es ningún Tlatoani, que todo lo sabe y nunca erra”. Foto: Victoria Valtierra, Cuartoscuro

Hoy domingo el Presidente de la República rinde el informe de su primer año de Gobierno a la ciudadanía en el Zócalo de la Ciudad de México. Espero que en su mensaje haga una evaluación objetiva de los pros y los contras de la 4ta transformación, así como lo que nos depara el año que está por iniciar.

Infortunadamente sus adversarios, dan por descontado que su gestión de Gobierno es un fracaso por lo que apelarán de nueva cuenta a su persistente polarización política e ideológica, y a avivar el fuego de la crispación social.

Tan es así que la organización civil que se identifica como “Chalecos México” convocó a una “Marcha Nacional”  para opacar la verbena popular y el mensaje de AMLO, con el apoyo del PAN de Marko Cortés, México Libre de Felipe Calderón, Futuro 21 nueva careta del PRD, Mexicanos contra la Corrupción de Claudio X González, para exigir—todos ellos—“respeto a la Ley y a nuestros derechos”. (Fuente Apro).

Hágame usted el favor. ¿Con qué autoridad moral apelan estos partidos y organizaciones civiles afines a los anteriores gobiernos, y los medios de comunicación que los promueven, a exigir respeto a la ley y sus derechos, cuando todos ellos fueron y siguen siendo íconos de la corrupción y la impunidad, la ilegalidad e ilegitimidad? No tienen vergüenza alguna.

Como bien lo dijo hace unos días Epigmenio Ibarra. Lo que los mueve es el dinero, “no su celo democrático, su amor por México, sus convicciones políticas, la vocación de servir al pueblo desde el Estado, el oficio periodístico, la defensa de las mayorías, el interés por las víctimas, la búsqueda de la verdad, el bienestar por la gente…ni la ideología –que usan como coartada–, menos la defensa de la pluralidad y de las libertades ciudadanas que por décadas solamente apoyaron como estrategia para acceder al poder”. (Fuente Milenio).

Desde luego que el Presidente no es ningún Tlatoani, que todo lo sabe y nunca erra. Su Gobierno ha incurrido en deficiencias y pifias en problemas graves y atávicos que enfrenta el país como lo son, el estancamiento de la economía y el incremento perenne de la violencia y la inseguridad, temas que registran un alto grado de reprobación de la población, según las encuestas realizadas.

Él mismo  ha reconocido que durante el primer año de su gestión, atravesó “por cinco momentos difíciles”  Se los enumero:

1.– La explosión de una toma clandestina de gasolina en Tlahuelilpan. Hidalgo que dejó un saldo de 137 personas muertas. (18 de enero de 2019).

2.– La amenaza unilateral de Estados Unidos — en pleno proceso de renegociación del Tratado Comercial con Estados Unidos y Canadá, (T-MEC) que se supone sustituirá el TLC–, de imponer aranceles a las mercancías mexicanas, si el Gobierno de México no ponía freno al creciente flujo migratorio de Centroamericanos, lo cual Presidente reconoció que “fue un momento delicado, pero salimos bien y se alejó la amenaza”.

3.– La “guerra” que se desató en Sinaloa el 17 de Octubre, por el fallido operativo para capturar a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán en Culiacán, Sinaloa, la cual describió como una “guerra breve” que duró cuatro horas, no obstante lo cual, admite que fue complicada porque “tomamos decisiones en circunstancias difíciles, pero considerando que se actúo bien: lo más importante fue cuidar la vida de las personas”.

4.– “La lamentable tragedia de la familia LeBarón” a la que un grupo de sicarios –aún no identificado—que masacró a tres mujeres y seis niños, a los que calcinaron en la camioneta en que se trasladaban, y heridos de bala a otros menores que lograron esconderse y sobrevivieron.

5.– “La decisión de su Gobierno de otorgar asilo político al ex Presidente de Bolivia, Evo Morales”, la cual fue cuestionada por sus adversarios, particularmente el PAN y un número significativo de ciudadanos “racistas”.

A ésta lista, tendrá que agregar otra situación ya no solo “difícil”, sino altamente riesgosa para la soberanía de México que Donald Trump, Presidente  de EU di a conocer en una entrevista divulgada el martes pasado que en la cual a pregunta expresa del entrevistador, señaló que “designará a los cárteles de la droga como terroristas”, lo que de aprobarse abriría a tropas de Estados Unidos  la puerta a México, pues está amparado en dos leyes vigentes ( La Ley Antiterrorista y de Pena de Muerte de 1996 y la Ley Patriota de 2001 que abarca un cúmulo de delitos como el de lavado de dinero, fraude y narcotráfico en que incurren los capos de la droga de México.

El Presidente tiene asumir de entrada que no solo hay “momentos difíciles” sino también “problemas delicados” de un parte y de la otra, que el proceso de transformación del régimen neoliberal vigente hasta ahora, es complejo y largo; que la traslación en 1990 del Estado de Bienestar al Estado Neoliberal trastocó a profundamente  la Gobernabilidad del Estado que dejó de ser el agente central de la conducción de la sociedad y administrador de los bienes públicos y se adelgazó, descentralizo y delegó sus funciones a la Iniciativa privada, el libre mercado, la oferta y la demanda.

En pocas palabras: que cedió su legitimidad a la oligarquía la que se creó una “nueva forma de gobernar” (la Gobernanza) con base en la interacción de las dependencias públicas con el mercado y las organizaciones privadas o de la denominada sociedad civil (empresas, organismos patronales, sindicatos, organizaciones, sociedades de Derechos Humanos) que se integran a esa “red de interacción pública-privada-civil” a lo largo del eje local/global,  esto es, con las relaciones de poder oligárquico, no solo de México sino del mundo globalizado.

Redes éstas que saquearon durante más de 30 años los recursos soberanos de la nación, como el petróleo, los minerales, el gas, los mantos acuíferos, y hasta los bosques con la venia, apoyo y protección del Fondo Monetario Internacional, organización financiera con sede en Washington D.C. Estados Unidos, que los financia y les otorga préstamos.

El Presidente de La República tiene muy claro que para poner fin al neoliberalismo y sus privilegios está obligado a fincar los cimientos para dar soporte a la 4ta Transformación. ¿Cuáles son estos en modesta opinión?:

1.– Recuperar y garantizar constitucionalmente el Estado de Bienestar, lo que ya lo está haciendo. Tan es así que el martes pasado el Presidente envió a la Cámara de Diputados, una iniciativa para incluir en la Carta Magna la obligación del Estado para garantizar atención integral de salud a personas sin seguridad social; una pensión para adultos mayores y personas con discapacidad y becas a estudiantes de todos los niveles. En su exposición de motivos de esta iniciativa señaló que el derecho del pueblo a la salud debe complementarse en el Art. 4to constitucional con el derecho al bienestar social.

2.– Poner en marcha ya el Plan Nacional de Inversión en Infraestructura, sin tapujo alguno en alianza con la ya comentada “red de interacción pública-privada-civil”, el cual contempla 147 proyectos con una inversión de más de 800 mil millones de pesos, de los cuales 72 se llevarán a cabo en 2020; 41 se realizarán en 2021 y 2022; y 34 más en los 2 siguientes años, los cuales detonarían una más empleos y competitividad y una significativa inversión para estimular el crecimiento económico del país, sin contratar deuda pues se estima, hay financiamiento suficiente.

3.– Retomar la gobernabilidad del Estado con el apoyo de los ciudadanos, esto es, impulsando la democracia participativa con mecanismos jurídicos como el plebiscito y la revocación de mandato, para que sean los ciudadanos y no los partidos políticos –incluyendo a Morena—y las cúpulas empresariales las que aprueben o rechacen las políticas públicas, proyectos y programas de la 4ta Transformación.

4.–Explicar a detalle porque se acoto este año el Presupuesto de Egresos de la Federación al Instituto Nacional Electoral (INE); el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) , la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Gobernación (Segob), El Consejo de la Judicatura Federal (CJF), el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, la Suprema Corte de Justicia de la Nacional (TFJA), el Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y otros Órganos Autónomos, más gobernadores y presidentes municipales.

No requiere valerse solo—como la ha hecho– de los famosos moches, la tranza y la corrupción;  tiene que informar a detalle que el recorte presupuestal fue para beneficiar programas sociales que se adicionaron a los previamente existentes, como el de Precios de Garantía a Productos Alimentarios Básicos; Crédito Ganadero a la Palabra; Fertilizantes; Producción para el Bienestar; Programa de Microcréditos para el Bienestar; Jóvenes Escribiendo el Futuro; Beca Universal para Estudiantes de Educación Media Superior Benito Juárez; Jóvenes Construyendo Futuro; Programa Nacional de Reconstrucción; Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente; Sembrando Vida; Programa de Infraestructura Indígena; Programas de Apoyo a la Cultura, y adicionalmente dar un mayor apoyo financiero a Pemex y la CFE.

Veremos y diremos si el Presidente de la República aborda esos 4 cimientos de la 4ta transformación en su primer informe de Gobierno y anuncia una nueva y eficiente estrategia que ponga freno a la violencia y la inseguridad, así como un plan integral que fomente el crecimiento de la economía, temas que han avivado  la crispación social, la incertidumbre y la polarización política.