La de los dos era una fotografía muy esperada con raíces más profundas que la de compartir país de procedencia, pues la vida cruzó sus destinos antes de que alcanzaran el éxito en el futbol como profesionales.

Madrid, 1 de diciembre (EFE).- Dos de los principales referentes del futbol mexicano en Europa, el atacante Javier “Chicharito” Hernández el entrenador y ex seleccionador Javier Aguirre, se vieron las caras en el duelo de LaLiga Santander que enfrentó en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán al Sevilla y al Leganés.

El encuentro entre ambos tuvo lugar en la banda pero luego no pudo trasladarse al terreno de juego ya que el delantero no contó con minutos a las órdenes de su técnico Julen Lopetegui en un partido que los suyos se llevaron por 1-0.

La de los dos era una fotografía muy esperada con raíces más profundas que la de compartir país de procedencia, pues la vida cruzó sus destinos antes de que alcanzaran el éxito en el futbol como profesionales.

Así lo explicó en la rueda de prensa Aguirre, quien estuvo dirigido por el abuelo del delantero, Tomás Balcázar, y posteriormente jugó con su padre, Javier “Chícharo” Hernández. En esa época conoció a un niño que acabaría siendo estrella, en parte gracias a él.

“A Javier le conozco desde pequeñito, desde que tenía dos años. Le aprecio mucho. Creo, sin temor a equivocarme, que fui el primero que le llevó a la Selección y le llevé a su primer Mundial. Luego vino a Europa y ha sido excelente su trayectoria”, indicó.

“Creo, sin temor a equivocarme, que fui el primero que le llevó a la Selección”, expresó Aguirre. Foto: Twitter vía @CH14_

“Tiene una gran movilidad, es muy difícil sujetarle en el mano a mano porque el tipo se mueve muy bien. Es un jugador de área, no le puedes dar un metro porque te la enchufa. Un rechace y le cae a él, tiene unas grandes virtudes de goleador. Además tiene un gran espíritu. Le das noventa minutos y pelea los noventa, le das cuatro y pelea los cuatro”, destacó.

Si bien esta vez “Chicharito” no pudo darle la razón sobre el verde, a finales de abril podría volver a tener una nueva oportunidad de hacerlo. Será entonces cuando el Sevilla visite Butarque y Aguirre trate de cobrarse la venganza.