La mascota salió para intentar ahuyentar al osezno y defender su hogar, incluso intentó morderlo.

Ciudad de México, 1 de diciembre (SinEmbargo).- Un video muestra cómo un perro chihuahua se enfrenta con un oso negro que paseaba por las calles de la colonia Lomas de Satélite en Monterrey, Nuevo León.

Las imágenes, que se han vuelto virales, muestran el momento en el que un oso se encontraba merodeando por la zona en busca de comida y al fondo se alcanzan a escuchar unos ladridos.

De pronto, un perrito salió hacia donde estaba el osezno para tratar de ahuyentarlo, y así defender su hogar.

Pese a que la mascota tenía desventaja por su tamaño, se enfrentó al mamífero e incluso trató de morderlo, por su parte, el oso retrocedió para evitar al perro.

Rápidamente, la grabación se volvió popular entre usuarios de las redes sociales. “La seguridad de este perro es lo que todos necesitamos para terminar bien el 2020”, comentó un hombre en Twitter.

OSOS SON VISTOS EN MONTERREY

Desde el pasado mes de julio, en Monterrey un oso negro sorprendió a tres jóvenes en el Parque Ecológico de Chipinque, en San Pedro, Nuevo León. Una de las jóvenes se tomó una selfie con el oso mientras éste se le acercó y la olió durante el paseo.

A partir de ese momento, el oso fue visto merodeando por las calles del municipio y acercándose a la gente.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México, A.C. (AZCARM), Ernesto Zuzeta dijo que lo ideal sería que el oso negro del parque ecológico regresara a su hábitat natural, sin embargo, explicó que los humanos hemos invadido cada vez más los bosques, selvas y reservas naturales, arrebatándoles el hogar a la fauna silvestre y eso implica un riesgo tanto para ellos como para los seres humanos.

“Seguramente el oso, como muchos de sus especia vivían ahí tranquilamente, pero la expansión de las zonas urbanas residenciales ha invadido su hábitat. Y lo peor, es que la gente inconscientemente cree que es buena idea dejarles comida, pero al hacer eso el animal se acostumbra y regresa al lugar donde le dieron de comer, ahí con las personas, lo que no reparan las personas es que es un animal silvestre y en un solo movimiento podría acabar con sus vidas”, recalcó Zauzeta.

El especialista detalló que esta no es la primera vez que el oso tiene un acercamiento con los humanos, ya que fue la tercera ocasión en el que paseaba por las calles y zonas residenciales de Monterrey, de hecho el ejemplar ya cuenta con un rastreador con el cual se facilitó su identificación.

Asimismo, Zauzeta recordó que hace un año un oso negro fue sacrificado en Oregón, Estados Unidos ya que éste se había acostumbrado a convivir con la gente y las autoridades decidieron que podía representar un peligro para la raza humana.