El estudio, publicado en la revista Chest, ha recopilado datos de más de 18 mil pacientes ingresados por COVID-19 entre enero y julio de 2020, y agrupados en 49 estudios de distinto países del mundo.

Madrid, 1 dic (EFE).- El 17 por ciento de las personas hospitalizadas por COVID-19 ha sufrido un evento trombótico venoso, especialmente los ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital, donde la prevalencia llega al 27.9 por ciento de los pacientes, según una revisión sistemática realizada por investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) y del Hospital Ramón y Cajal.

El análisis también reportó una incidencia importante de hemorragias, que afectaron al 7.8 por ciento de los pacientes incluidos, informa una nota del CIBER.

Los eventos trombóticos son accidentes cardiovasculares que tienen lugar cuando un vaso sanguíneo queda bloqueado por un coágulo de sangre y pueden ser de dos tipos, trombosis venosa profunda (TVP), habitualmente en una vena profunda de las piernas, o tromboembolia de pulmón (TEP), cuando alcanza el árbol arterial pulmonar.

El estudio, publicado en la revista Chest, ha recopilado datos de más de 18 mil pacientes ingresados por COVID-19 entre enero y julio de 2020, y agrupados en 49 estudios de distinto países del mundo.

La COVID-19, causada por el virus SARS-CoV-2, produce una patología respiratoria grave, pero también causa manifestaciones importantes fuera del tejido pulmonar como eventos tromboembólicos venosos, inflamación excesiva o activación plaquetaria, entre otros.

Además de este mayor riesgo de trombosis, los pacientes con COVID-19 pueden tener riesgo de sangrado aumentado, debido a factores como los desequilibrios en la producción y destrucción de plaquetas, el consumo de factores de coagulación en el contexto de una inflamación grave y el uso de agentes antiplaquetarios o anticoagulantes, detalla la nota.

Estimar la incidencia de los eventos trombóticos y hemorrágicos en pacientes con COVID-19 “es fundamental para pronosticar mejor a los pacientes, y para considerar estrategias que disminuyan su incidencia y los efectos derivados en los pacientes”, según David Jiménez, jefe de grupo del CIBERES en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid que ha liderado el estudio.

Los resultados del estudio mostraron una incidencia combinada de eventos trombóticos venosos del 17.3 por ciento en pacientes ingresados por el virus.

En concreto, el 12.1 por ciento de los pacientes tuvo trombosis venosas profundas, y el 7.8 por ciento sufrió embolias pulmonares.

La incidencia fue muy desigual según la gravedad de los pacientes, llegando la incidencia en los ingresados en UCI al 27.9 por ciento, frente al 7.1 por ciento de pacientes internados en unidades de hospitalización convencionales.

Por áreas geográficas, el estudio registró una incidencia de eventos trombóticos del 17.9 por ciento en Europa, del 23.7 por ciento en Asia y del 9.5 por ciento en América del Norte.

Respecto a los episodios hemorrágicos, se observaron en el 7.8 por ciento de los casos analizados, en gran parte relacionados con el uso de dosis elevadas de anticoagulantes.

“Las tasas tanto de trombosis venosas como de hemorragia son relevantes y merecen atención urgente para evaluar su significado clínico y para diseñar estrategias preventivas y terapéuticas que mejoren la supervivencia de los pacientes hospitalizados por COVID-19”, advirtió Jiménez.

La incidencia fue muy desigual según la gravedad de los pacientes, llegando la incidencia en los ingresados en UCI al 27.9 por ciento, frente al 7.1 por ciento de pacientes internados en unidades de hospitalización convencionales. Foto: Emilio Morenatti, AP

El investigador aconseja realizar estudios adicionales en este campo “para comprender la utilidad de terapias antitrombóticas o inmunomoduladoras más potentes para mitigar de manera segura el riesgo de eventos trombóticos y la mortalidad asociada”.