Las muertes violentas de mujeres en la Ciudad de México crecieron cada año en el sexenio anterior e hicieron crisis entre 2017 y 2018 al pasar de 135 asesinatos a 148, justo en el último periodo del Gobierno emanado del Partido de la Revolución Democrática y que fue liderado por Miguel Ángel Mancera Espinosa, quien optó por no terminar su encargo como Jefe de Gobierno e irse por una curul como Senador; José Ramón Amieva, quien fungió como Secretario de Gobierno en la administración de Mancera, asumió el cargo Jefe de Gobierno para concluir esa administración.

Ciudad de México, 2 de febrero (SinEmbargo).- Colectivos contra la violencia de género, feministas y de derechos humanos urgieron a las autoridades capitalinas a dar celeridad y emitir la “ya muy retrasada” declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG) en la Ciudad de México, misma que se solicitó desde hace más de un año. La exigencia fue relanzada a raíz de la ola de testimonios de intentos de secuestros, raptos y/o desaparición forzada de mujeres en el Sistema de Transporte Colectivo Metro (STCM) difundidos en las últimas semanas en las redes sociales.

Activistas entrevistadas por SinEmbargo calificaron como “medidas de emergencia y de bomberazo”, las recientes acciones de seguridad en el Sistema de Transporte de la capital y pidieron que las autoridades pongan especial interés en aplicar una verdadera política integral para erradicar la violencia de género y violencia feminicida.

“Esto [los intentos de rapto] no es sólo un fenómeno sino que pone en evidencia los graves patrones de desaparición de las mujeres en la Ciudad de México”, expresó Selene González Luján, coordinadora del área de incidencia del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria.

VIOLENCIA DE GÉNERO EN CDMX

La Ciudad de México fue la segunda entidad con el mayor número de llamadas de emergencia relacionadas con la violencia contra la mujer en 2018, con al menos 15 mil 191 reportes; sólo el Estado de México se ubica en el primer lugar con 34 mil 101 llamadas, más del doble que la capital, de acuerdo a cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) en su reporte anual de Incidencia Delictiva con Perspectiva de Género.

Las muertes violentas de mujeres en la Ciudad de México crecieron cada año en el sexenio anterior e hicieron crisis entre 2017 y 2018 al pasar de 135 asesinatos a 148, justo en el último periodo del Gobierno emanado del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y que fue liderado por Miguel Ángel Mancera Espinosa, quien optó por no terminar su encargo como Jefe de Gobierno e irse por una curul como Senador; José Ramón Amieva, quien fungió como Secretario de Gobierno en la administración de Mancera, asumió el cargo Jefe de Gobierno para concluir la administración.

De los 283 asesinatos de mujeres ocurridos entre 2017 a 2018, sólo 77 casos son investigados como feminicidios, 40 del año pasado y 37 del anterior.

Desde enero de 2013 a julio de 2017, al menos 237 carpetas de investigación se abrieron por el delito de feminicidio en la Ciudad de México, de acuerdo con una solicitud de información hecha a la Procuraduría General de Justicia.

La Ciudad de México registró un total de 596 casos de violación de mujeres en 2018, una aparente disminución en comparación con 2017, que reportó un total de 677 casos, de acuerdo a los datos del SESNP obtenidos de las cifras enviadas por las fiscalías y procuradurías. La tasa en el delito de violación en la Ciudad de México es de 13.5 por cada cien mil mujeres.

La capital del país también registra el mayor número de llamadas de emergencia relacionadas con incidentes de acoso y hostigamiento sexual a mujeres, con un total de 848 reportes en 2018, seguido del estado de Chihuahua que acumuló 815 reportes.

De acuerdo con el SESNP, la Ciudad de México no detalla o desagrega las lesiones dolosas cometidas contra mujeres, por lo que las cifras del Secretariado no muestran la incidencia  de  mujeres lastimadas o heridas con intensión y dolo, incluso es importante señalar que las llamadas de violencia de género empezaron a ser contabilizadas desde 2018, pues no hay registro correspondiente a 2017.

Cientos de mujeres salieron esta tarde a marchar en la Ciudad de México contra la violencia y los recientes casos de intentos de secuestro en el Metro capitalino. En el trayecto corearon consignas como “ni una más para pedir un alto a la violencia contra mujeres. Foto: Foto: Karen Castillo, SinEmbargo

La Procuraduría capitalina informó, en su portal de transparencia, que de 2016 a 2018 se presentaron al menos 1 mil 724 casos de violación en general –sin distinguir sexo–, de los que al menos 59  fueron violaciones tumulturias. Las alcaldías con mayor incidencia son Iztapalapa con 296 casos, Cuauhtémoc con 285 y Gustavo Madero con 160 investigaciones en los tres años.

La PGJ-CdMx reporta, de 2017 a 2018, un total 6 mil 050 denuncias por abuso sexual y solo 837 denuncias por hostigamientos sexual.

Los casos de privación ilegal de la libertad denunciados en general –sin especificar finalidad, ni sexo–  ascienden a mil 726 carpetas de investigación abiertas, de acuerdo con la Procuraduría capitalina en su portal de datos abiertos.

INTENTOS DE DESAPARICIÓN FORZADA

Usuarias de redes sociales empezaron a difundir, desde días pasados, testimonios de intentos de rapto, secuestro o desaparición forzada cometidos en el Metro de la Ciudad de México.

Ante la serie de relatos, la usuaria de Facebook, Zoé Láscari empezó a concentrar y sistematizar la información circulada en la red para generar un mapeo de los incidentes; además, creó un formulario para recibir  mayores denuncias o relatos.

Al menos 140 incidentes han sido reportados para el mapeo hasta el pasado jueves por la tarde, explicó Zoé Láscari en entrevista con SinEmbargo.

Del total de los incidentes, 55 fueron obtenidos a través de las redes sociales: 35 que ella misma recabó y 25 que le enviaron vía mensaje privado; en tanto, que otros 80 reportes son a través del formulario directo. Las estaciones con más casos, explica Láscari, son la Línea 7 desde Tacubaya hasta Barranca del Muerto, Coyoacán, Universidad, Ermita, Martín Carrera, Impulsora y Aquiles Serdán.

Ante las denuncias de ataques en el Metro, la usuaria de redes Zoé Láscari empezó a concentrar y sistematizar la información circulada en la red para generar un mapeo de los incidentes; además, generó un formulario para recibir  mayores denuncias o relatos. Foto: Andrea Murcia, Cuartoscuro

La mañana del 31 de enero pasado, mientras los casos de mujeres atacadas se acumulaban y seguían brotando en las redes sociales, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que ya se había girado la orden al Secretario de Seguridad Ciudadana, Jesús Orta Martínez, para que se reuniera con las personas que habían denunciado en redes para corroborar la veracidad de su relato. Para algunas activistas, esta medida no fue la ideal porque muchas de las víctimas aún tienen temor y las expone.

Varias mujeres que compartieron sus testimonios a la creadora del mapa de intentos de secuestro narraron que no interpusieron denuncia formal por miedo, otras por falta de confianza en el sistema, por falta de tiempo y porque las autoridades las desanimaron.

Zoé Láscari recabó al menos diez casos donde las chicas comentaron que “los policías las convencieron de desistir” en su intención para denunciar formalmente.

Claudia Sheinbaum expuso, ese mismo jueves pasado, que ya había una denuncia formal por un intento de secuestro en instalaciones del Metro, pero “por razones preventivas, estaban revisando si se trató de una carpeta catalogada con otro delito distinto”. La Mandataria local detalló que la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México ya revisaba las carpetas de investigación relacionadas con denuncias de intento de secuestro a mujeres que pudieran estar mal clasificadas.

De las víctimas que compartieron sus testimonios vía redes, no se especificó cuantas sí lograron interponer la denuncia y bajo qué delito, puesto que las mujeres pidieron no ahondar en relación a sus procesos, detalla Zoé Láscari, “pues mencionaron que [las autoridades] les dijeron que podría comprometer su caso”.

La joven entrevistada prefirió no emitir conclusiones por el momento o patrones identificados a la hora de elaborar el mapeo, para no caer en una irresponsabilidad pues “el trabajo no está terminado”, dijo a este diario digital.

Láscari expresó que la mejor arma para las mujeres “es la autodefensa, en el sentido de que la información, la atención, las redes de apoyo y monitoreo nos pueden ayudar a sentirnos más seguras y con confianza en las mujeres que nos rodean; por otro lado, también trabajar en nuestro cuerpo, tomar clases de autodefensa y atrevernos a levantar la voz y a auxiliar a otras mujeres, nos ayudará a responder de manera efectiva ante un ataque contra nosotros o contra alguien cercano”.

Una de las pancartas de la marcha de esta tarde en la Ciudad de México hace referencia al acoso sexual en el Metro, una problemática que ha avanzado en los últimos años y que durante las últimas semanas hizo crisis por denuncias de intentos de secuestro . Foto: Ilse García/Sin Embargo

En un mapa de las líneas del Metro, usuarias marcaron con color verde los intentos de secuestro registrados en 2018 y con rojo los de 2019.

El pasado lunes un reportaje del diario El País reveló que en los últimos cuatro años se han registrado 153 desapariciones en el Metro de Ciudad de México, 43 de ellas en 2018 y lo que va de 2019, según ha informado la Procuraduría General de Justicia capitalina (PGJ-CdMx).

El 65 por ciento de esas investigaciones fueron cerradas de forma rápida porque los sujetos desaparecidos volvieron a aparecer, pero el otro 35 por ciento implica que dichas personas fueron vistas por última vez en alguna de las 195 estaciones del subterráneo de la capital mexicana.

La alerta por la inseguridad para mujeres en el Metro revivió a raíz de las denuncias de redes sociales, sin embargo, el tema de la violencia de género en el sistema de transporte y los intentos fallidos por erradicarla no es nuevo.

Durante su administración, Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno, lanzó la utilización de un cuestionado silbato para combatir el acoso sexual y las violaciones en el transporte público, principalmente en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, pero su medida no tuvo éxito.

La estrategia surgió en el año 2016, justo un día después de la marcha #VivasNosQueremos, en la Ciudad de México. En ella las manifestantes exigieron respeto para no ser agredidas y acosadas en los espacios públicos, así como el cese a los feminicidios en toda la República.

PRESENCIA DE CRIMEN ORGANIZADO

La Ciudad de México se colocó como el estado con mayor número de denuncias de trata de mujeres entre 2018 y 2017: con 92 y 133 víctimas en cada año, respectivamente, de acuerdo con cifras oficiales; le sigue el estado de Oaxaca con 41 casos, Chiapas y Nuevo León con 2 casos cada uno, Tlaxcala con 26 casos y Chihuahua con 25 casos

Según las estadísticas oficiales, las denuncias de delito de trata de mujeres bajaron de 2017 a 2018; sin embargo, activistas consideran que las cifras no reflejan la realidad, pues comentaron que e la Ciudad de México hay un alta incidencia de desaparición de mujeres.

El pasado 10 de enero, la Procuradora Ernestina Godoy denunció que el Gobierno de Mancera ocultó de manera sistemática las verdaderas cifras de la violencia, con el fin de aparentar una disminución en los delitos. La titular de la Procuraduría expuso que su equipo encontró “un sistema informático donde se le daba un manejo a la información, se manipulaba para mostrar disminución en las estadísticas criminales”.

Por otra parte, colectivos feministas han denunciado que las autoridades, con la intensión de no elevar las cifras, mantienen una fuerte renuencia a investigar casos de desaparición de mujeres como desaparición forzada, es decir, que inician las carpetas como extravío o persona ausente.

El grupo de trabajo conformado para el análisis de la Alerta de Violencia de Género en la Ciudad de México detectó diversas omisiones por parte de la autoridad ministerial en la investigación de desaparición de mujeres en la Ciudad de México, según expone  un informe emitido en abril pasado.

Durante la visita a las instalaciones de la entonces CAPEA ahora Fiscalía de Desaparición-, el grupo de trabajo confirmó que “el personal no asocia la desaparición de menores de edad a la comisión de algún ilícito, y sí con la existencia de violencia familiar y no se hizo referencia al Protocolo para la Búsqueda de Personas ni al procedimiento ahí establecido”.

Víctor Caballero, del colectivo Aequus, que da seguimiento a familiares de feminicidio y mujeres desaparecidas en la Ciudad de México, – entre ellas el caso de Viviana Garrido, desaparecida cerca de una estación del Metro-, destacó que en la zona metropolitana hay un contexto grave de mujeres que son desparecidas y después asesinadas, y que esta incidencia se presenta en medio de un crecimiento de delitos asociados a la delincuencia organizada.

Lo más grave, destaca el activista, es que la PGJE-CdMx no vincula la criminalidad con la desaparición.

“Eso es muy grave porque sabemos que, sobre todo en la zona oriente de la Ciudad –en alcaldías como Iztacalco, Iztapalapa, Venustiano Carranza – se presentan el mayor número de casos de desapariciones que coinciden con los lugares y municipios del Estado de México, que también coinciden con mayor número de desapariciones […] en muchos casos nosotros creemos que es una cadena, que empieza con la desaparición, se continúa con el tema de trata o de pornografía infantil y concluye con el feminicidio, eso lo hemos visto en muchos casos que llevamos”, indicó el defensor.

María de la Luz Estrada, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), ha señalado en múltiples ocasiones que aunque en Ciudad de México se reconoce que buena parte de la violencia feminicida ocurre en “domestico”; es decir, que los perpetradores con familiares o conocidos, la violencia feminicida también corresponde a delincuencia. La activista ha destacado que alcaldías como Gustavo A. Madero e Iztapalapa son dos de las zonas más violentas para las mujeres y colindan con el Estado de México, la entidad que es la más letal para las mujeres en México. En la ciudad hay varios grupos del crimen organizado, pequeños y grandes. Todo esto se niega”.

La administración de Miguel Ángel Mancera mantuvo un fuerte silencio y negó la operación de bandas del crimen organizado en la Ciudad mientras que la violencia creció exponencial, sobre todo los delitos que se asocian a la delincuencia organizad a.

Los asesinatos de arma de fuego crecieron 62.46 por ciento en 2018 si se comparan con el 2016, pues de 626 homicidios dolosos con arma de fuego registrados se pasó a 1 mil 017 asesinatos registrados en 2018.

El homicidio doloso en diferentes modalidades subió 16.44 por ciento en 2018 (1 mil 380 víctimas) en comparación al 2017, cuando se reportaron mil 153 personas asesinadas; en 2017, ese delito subió 14.31 por ciento en comparación al 2016, cuando se reportaron 988 víctimas.

Ayer,  la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que se reforzó la seguridad en las inmediaciones e instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STCM) para atender los recientes reportes de intentos de secuestro de mujeres. La mandataria local aseguró que no se va a tolerar la violencia contra las mujeres en la Ciudad de México y dio a conocer cinco acciones para enfrentar el problema.

Por su parte, Ernestina Godoy, Procuradora de Justicia de la Ciudad de México prometió que no se tomara a la ligera ninguna denuncia “en ningún caso, pero mucho menos en este, estaremos desestimando cualquier cosa”.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana informó, por medio de un comunicado de prensa emitido este viernes, que emprendió una intensa capacitación a los policías para que sean más sensibles a los llamados de ayuda que realicen las mujeres y al entorno en que desarrollan sus actividades, aseguró el titular de la dependencia, maestro Jesús Orta Martínez.

URGE UNA POLÍTICA REAL, NO SÓLO DISCURSOS

Ana Elena Contreras del colectivo Las del Aquelarre, indicó en entrevista con SinEmbargo que la conferencia de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México donde anunció las acciones contra intentos de secuestro, rapto y/o desaparición forzada -realizada ayer- inicialmente se tenía contemplada como una reunión de trabajo con colectivos y víctimas, terminó por ser una conferencia de prensa para anunciar una “una medida paliativa, como una mala medida para solucionar o atender un problema”.

Contreras dijo que aunque en las nuevas autoridades si han visto un tono conciliador, de conciencia del tema de género, que las mujeres corren corriendo peligro, y que no toleraran la impunidad, “pues sigue siendo un pronunciamiento mochado, mutilado, incompleto porque en ningún escuchamos que se dirigieran a quienes están agrediendo y que se dirigieran a los hombres que sean responsables, advirtiendo que todo el peso de la Ley va a caer sobre ellos. Vemos que siguen colocando en las mujeres la responsabilidad de cuidados, tejer redes, hacer denuncias, y encima de documentar los procesos”, expresó la activista.

Contreras reiteró que “hay buena disposición del nuevo Gobierno, pero no hay el interés necesario. Entonces, la capacitación a los policías, ¿para qué sirve si están desestimando la denuncia, y volviendo a colocar a la víctima la responsabilidad del auto-cuidado y la protección?”.

Selene González Luján, coordinadora del área de Incidencia del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, expuso que los intentos de raptos y/o secuestros de mujeres no se trata solo de un “fenómeno” aislado, sino que evidencia “los graves patrones de desaparición de las mujeres en la Ciudad de México.

La activista destacó que las propuestas presentadas por Gobierno de la Ciudad de México están bien, sin embargo, coincidió con Elena Contreras en que es importante que que se tomen acciones de fondo y que se atienda la solicitud Alerta de Violencia de Género en la Ciudad de México.

“Creemos que sí está bien que se emitan medidas de emergencia, pero tiene que haber una política integral de atención a la violencia feminicida, y eso lo permitiría la declaración de la Alerta de Género en la Ciudad de México”.

La Alerta de Género en la Ciudad de México fue uno de los aspectos en que el GObierno anterior no escuchó a las mujeres. El 7 de noviembre de 2017 se formuló la petición para AVG ante la urgente necesidad de que se modifiquen las prácticas y patrones de “discriminación y violencia institucional” ejercida por las autoridades capitalinas en sus procesos y acompañamiento hacía las víctimas de violencia relacionada con el feminicidio; es decir, los malos tratos y la revictimización.

El grupo de trabajo conformado para el análisis de la Alerta de Violencia de Género en la Ciudad de México detectó diversas omisiones por parte de la autoridad ministerial en la investigación de desaparición de mujeres en la Ciudad de México, según expone en un informe emitido en abril pasado.

Durante la visita a las instalaciones de la entonces CAPEA, el grupo de trabajo confirmó que “el personal no asocia la desaparición de menores de edad a la comisión de algún ilícito, y sí con la existencia de violencia familiar y no se hizo referencia al Protocolo para la Búsqueda de Personas ni al procedimiento ahí establecido”.

Sin embargo, la declaratoria de la AVG ha presentado múltiples retrasos, el primero de la Conavim, con la entrega del informe del Grupo de trabajo que analizara la solicitud, pues fue hasta ese 22 de marzo que remitió a secretaria de Gobierno el informe del grupo de trabajo, aún y cuando el mismo grupo ya había aprobado el informe dos meses antes.

Pero ese no ha sido el único aplazamiento. El pasado 2 de octubre de 2018 se cumplía el plazo de seis meses para que el Gobierno entregara al grupo de trabajo el informe de las acciones que realizaron ante las recomendaciones que hizo el grupo de trabajo de la AVG. Sin embargo, la Conavim notificó que le dio una prórroga hasta el 16 de noviembre para entregar dicho documento.

Selene González explicó que el Gobierno de la Ciudad de México ya entregó el informe de las acciones que emprendió, y está en manos de Conavim: “Ahí os hemos enfrentado a una laguna en la legislación y el reglamento, porque no establece ni qué acciones puede tener Conavim (una vez que ya tiene el informe) ni cuánto tiempo lo puede tener en su poder. […] En realidad el proceso de AVG no debería llevar más de seis meses, aún y con margen de error, y ya tenemos más de un año de la solicitud, entonces proceso está más que dilatado”, expresó.