Galton era conocido localmente por ser un activista definido como “criptoanarquista” y promotor de la despenalización de la mariguana para uso medicinal, y presuntamente tenía un proceso penal en Estados Unidos.

La Fiscalía General de Justicia de Guerrero informó que Thason Heizan, amigo del occiso y quien resultó lesionado, relató que estaban comiendo cuando irrumpieron al menos seis sujetos y les dispararon.

Por Amy Guthrie

Acapulco, 2 de febrero (AP).— Un anarquista estadounidense que se hacía llamar John Galton fue asesinado a tiros en su casa en Acapulco, causando un gran revuelo en la comunidad de expatriados contrarios al sistema que organiza eventos en el balneario mexicano asolado por la violencia, con seminarios sobre tópicos como el de cómo ganar dinero a través de criptomonedas.

Una mujer que se describe a sí misma como la compañera de John, Lily, dijo a través de las redes sociales que vio a varios hombres armados ir directamente hacia John y su amigo Jason Henza, de 43 años de edad. Henza logró llegar a un hospital privado la tarde del viernes con heridas de bala en axila, pierna y mano. El hospital dijo que se marchó ese mismo día.

La Fiscalía del estado de Guerrero, al que pertenece Acapulco, dijo luego que en la casa de Galton encontró equipos para procesar drogas, pipas de vidrio y plantas de marihuana.

Lily y Henza publicaron videos en Facebook inmediatamente después del tiroteo. Lily gritó: “¡Necesito ayuda en serio! Que alguien venga, por favor”. En su mensaje, un Henza con barba dijo con una camiseta manchada de sangre: “Fuimos atacados. Me han disparado tres veces. No me va muy bien”.

Antes del tiroteo, John y Lily organizaban reuniones semanales en un restaurante local donde solo se comía carne. También se dedicaban a reclutar oradores para una conferencia anarquista que tendría lugar en Acapulco en febrero. La pareja, de unos 20 años de edad cada uno, publicó un video en Facebook hace dos meses invitando a la gente a asistir a la conferencia.

“Queremos libertad de ideas”, dijo John desde el patio de una casa que la pareja alquilaba por 400 dólares al mes en lo alto de la bahía de Acapulco. En el video se ven olas moviéndose suavemente muy abajo y se oyen gallos cantando mientras él hablaba.

Lily no respondió el sábado a una solicitud de comentarios hecha a través de las redes sociales. Henza se negó a hacer declaraciones. Un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que la Oficina de Asuntos Consulares estaba al tanto de una investigación sobre la muerte de un ciudadano estadounidense en Acapulco, pero que no podía proporcionar información adicional debido a razones de privacidad.

John Galton podría ser un seudónimo, un reconocimiento a John Galt, el personaje ficticio que desafía lo convencional en el tomo individualista de Ayn Rand “Atlas Shrugged”. John Galt es idolatrado entre algunos grupos anarquistas que se oponen a que el Estado se extralimite.

En otro video publicado en un canal de YouTube llamado Press For Truth, John y Lily describieron cómo, a principios de 2016, eludieron cargos por drogas en Estados Unidos. John dijo que cada uno de ellos enfrentaba hasta 25 años de prisión por la fabricación de una sustancia controlada: en específico, por la condensación de marihuana en extractos potentes que Lily usaba para el dolor crónico.

No se encontraron registros en los tribunales federales de Estados Unidos por cargos de drogas bajo el nombre de John Galton.

En un segundo video un año más tarde en Press For Truth, la pareja detalló cómo se las arreglaban financieramente a través de la venta de tubos de vidrio para medicamentos a los que Lily les daba forma. Cuando se le preguntó sobre los altos índices de delincuencia en Acapulco, el anarquista de ojos azules y vello facial desaliñado respondió: “Yo diría que es más seguro que cualquier gran ciudad en la que he vivido en Estados Unidos, mucho más seguro que Chicago o algo así”.

El estado de Guerrero tiene una tasa de homicidios de 64,2 por cada 100 mil residentes, más del doble de la de Chicago. Acapulco se ha convertido en un foco de violencia entre bandas de narcotraficantes.

“Hay zonas de libertad en todo el mundo”, afirmó John en el vídeo. “Hay muchas cosas que son más libres, en cuanto al lugar donde vivimos aquí”.