El proyecto EMMA se ha convertido en una esperanza para muchos jóvenes juarenses de poder cambiar el entorno en el que viven. Foto: Nacho Ruiz, Cuartoscuro.

En Ciudad Juárez en 2010, cuando se vivía una ola de violencia generada por el crimen organizado, se realizaron varias reuniones con el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (Cenapi) de la PGR y la Mesa de Seguridad, y se llegó a la conclusión de que el origen de la delincuencia, en buena parte, residía en la vulnerabilidad de los adolescentes, presente en todas sus actividades diarias y que se potencializa cuando dichos jóvenes abandonan sus estudios, en particular la secundaria.

Datos obtenidos en los centros de detención juveniles y penales indican que más del 90 % de los que han sido declarados culpables de la comisión de un delito abandonaron los estudios en el nivel secundaria, desempeñan trabajos informales e iniciaron su vida delictiva entre los doce y diecisiete años.

Si los reclutamos, los acompañamos para que terminen su secundaria, les apoyamos a que maduren sicoemocionalmente (conociendo sus derechos como alternativa a la violencia), y les damos seguimiento, reducimos la posibilidad de que jóvenes, en circunstancia de convertirse en pandilleros, caigan en adicciones que deriven en la delincuencia.

El modelo educativo EMMA (Educación a Menores con Maduración Asistida) es un sistema para trabajar con estos jóvenes, que consiste en formar durante un año lectivo una comunidad amigable, en un salón de clases, con buen trato, almuerzo y comida; el objetivo del modelo es que ellos construyan su proyecto de vida en la legalidad, con miras a una carrera profesional, el desempeño de un empleo formal o emprender un negocio de acuerdo con la ley.

Este programa se ha venido desarrollando con una cuidadosa selección del personal que asiste a los adolescentes, la supervisión de sus colaboradores y la certificación educativa necesaria para que el nivel de los jóvenes esté a la altura de cualquier otra institución educativa; durante 9 años se ha ido perfeccionando el grupo piloto y en 2020, con financiamiento del Gobierno federal a través de Bienestar, y del estatal a través de la Secretaría de Desarrollo Social, inició la etapa de replicación del proyecto, trabajando con cuatro grupos en diferentes zonas de esta ciudad y aplicando además la Estrategia Nacional de Prevención de Adicciones.

El resultado de las réplicas fue muy similar a los resultados del grupo piloto; a pesar de haber cruzado por la crisis del coronavirus, cada grupo, con un promedio de 30 inscritos, recibió una evaluación sicológica positiva y un promedio de 25 jóvenes por grupo recibió su certificado de secundaria, además de que más del 80 % de ellos lograron un proceso de alejamiento gradual hasta separarse totalmente de las drogas, quedando sólo uno o dos consumidores por cada escuela EMMA.

Para el periodo 2021, se están estableciendo nueve réplicas más en todo el anillo periférico de la ciudad, residencia de miles de trabajadores industriales y vecinos que habitan en la pobreza, y esperamos atender a unos 300 jóvenes en el modelo de escuela semanal y otros 450 en el modelo de Clubes por la Paz los fines de semana.

Los objetivos generales para las réplicas del modelo de escuela semanal consisten en ofrecer a los jóvenes una alternativa de vida digna, aplicar la prevención general y la prevención de adicciones, lograr una tasa de certificación de secundaria del 85 % de los inscritos y garantizar la continuidad en estudios media superior de por lo menos el 50 % de los certificados de secundaria, esperando que se inscriban en la universidad por lo menos 20 % de ellos y contemplando que los otros egresados de secundaria ocupen trabajos industriales y comerciales formales, con un 10 % emprendiendo su propio negocio; por último se busca reducir el consumo de drogas y enervantes en la población adolescente de Ciudad Juárez.

Además, en los Clubes por la Paz pretendemos ofrecer orientación social, educación o capacitación para el trabajo, entendiendo por orientación social la asesoría en materias como la familia, escuela, alimentación, trabajo y salud; también se organizarán campañas permanentes en materia de Derechos Humanos, contra la deserción escolar y adicciones, y para sensibilizar a la sociedad a través de los medios de comunicación y de campañas personalizadas y visitas domiciliarias.

La estrategia que se desarrollará con los jóvenes será de distribuir la carga de trabajo en 50 % impartición de conocimientos y 50 % formación humana y prevención de adicciones, utilizando dinámicas pedagógicas que hagan más agradable la permanencia escolar; también se buscará crear un grupo de referencia e identidad que genere un efecto gregario como alternativa a las pandillas de barrio, necesario en los jóvenes de ese rango de edad, certificar a los usuarios mediante el modelo escolarizado y con las herramientas de educación abierta en nivel secundaria y ofrecerles almuerzo y comida para mitigar un poco las condiciones que enfrentan viven; por último, se les dará seguimiento si deciden continuar con sus estudios hasta nivel licenciatura o se les capacitará para el trabajo.

El modelo Educativo EMMA pretende beneficiar de manera indirecta a la población de Ciudad Juárez, con todos sus ejes y estrategias dirigidos a los adolescentes de 12 a 17 años y vulnerables al pandillerismo, el consumo de drogas y la deserción escolar; cada módulo de EMMA tiene una capacidad de atención de entre 20 y 40 alumnos.

El proyecto EMMA, que comenzó como una coincidencia de acciones para contribuir a superar la situación de violencia por la que atravesaba la ciudad hace una década, se ha convertido en una esperanza para muchas familias que cruzan por una situación difícil y en una oportunidad para jóvenes juarenses de poder cambiar el entorno en el que viven; el seguir luchando para que Ciudad Juárez se aleje de la violencia y las adicciones nos compete a todos y seguir desarrollando este proyecto es una responsabilidad no sólo de las familias de los jóvenes en riesgo, sino de aquellos que buscan vivir en una sociedad libre de adicciones.

En 2020 egresaron de EMMA alrededor de 100 jóvenes con una oportunidad de continuar sus estudios y transformar su vida, y en 2021 esperamos egresen hasta 275 jóvenes, quienes necesitarán seguimiento mediante un fondo que administra y vigila la Fundación Comunitaria de la Frontera Norte, dirigida por Adriana Chávez (teléfono 656 200 0388) y es promovido por el Despacho Obrero (teléfonos 656 407 9297 y 656 327 7726).