Larry Rubin, vicepresidente de la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin), se refiere a las contradicciones del Gobierno mexicano y, en concreto, a dos hechos puntuales de la semana pasada: por un lado la cancelación del proyecto de mil 400 millones de dólares de la cervera Constellation Brands en Mexicali (Baja California) y las declaraciones de López Obrador contra la energía eólica.

 México, 2 abr (EFE).- El plan de reactivación económica que anunciará este domingo el Presidente Andrés Manuel López Obrador, debería incluir señales rotundas de apoyo a la inversión privada, según Larry Rubin, vicepresidente de la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin).

“Las empresas estadounidenses están cada vez más preocupadas por las señales que transmite López Obrador porque no hay suficiente credibilidad, certidumbre ni defensa del Estado de derecho hacia las inversiones de las empresas privadas“, explicó Rubin a Efe.

Rubin se refiere a las contradicciones del Gobierno mexicano y, en concreto, a dos hechos puntuales de la semana pasada: por un lado la cancelación del proyecto de mil 400 millones de dólares de la cervera Constellation Brands en Mexicali (Baja California) y las declaraciones de López Obrador contra la energía eólica.

La cancelación del proyecto de Constellation Brands se produjo tras una consulta popular en la que participó menos del 5 por ciento de la población con derecho a votar, lo que ha sido duramente criticado por las principales organizaciones empresariales.

El otro signo negativo se produjo el pasado fin de semana cuando López Obrador criticó la instalación de aerogeneradores de energía eólica porque afectan al paisaje.

Para López Obrador, los “ventiladores” demuestran la insensibilidad política de gobernantes anteriores.

“Miren cómo afecta el paisaje natural (…) cómo se atrevieron a dar permiso para instalar esos ventiladores”, dijo el Presidente en La Rumorosa (Baja California).

El Parque Eólico La Rumorosa inició operaciones en marzo de 2010. El proyecto tuvo un costo de 350 millones de pesos (unos 14.5 millones de dólares) y cuenta con una potencia de 10 megawatts.

La obra fue realizada con recursos federales y estatales para cubrir la necesidad de alumbrado público de Mexicali, aunque gran parte de la producción se vende ahora a las ciudades fronterizas de Estados Unidos.

CONFUSIÓN Y DUDAS ENTRE INVERSORES

Tales declaraciones de López Obrador han vuelto a generar confusión, desconfianza y dudas entre los inversores extranjeros y más aún, según Rubin, en el contexto actual de recesión económica global por el efecto del coronavirus, que en el país registra actualmente mil 378 casos y 37 fallecidos.

“México puede quedar relegado a un segundo o tercer nivel porque las oportunidades y atractivos de inversión se multiplican en muchos otros países. México no se puede permitir el lujo de espantar a los inversionistas extranjeros”, indicó Rubin, vicepresidente de relaciones internacionales de Concamin.

Las organizaciones empresariales esperan, por ello, que en el plan de reactivación de la economía que presentará López Obrador el domingo se incluyan fondos de financiación de las empresas que, según la ley de emergencia nacional, no pueden despedir empleados, aunque tengan paralizada prácticamente su producción.

“México se enfrenta al riesgo de una profunda crisis con millones de empleos destruidos, algo que no se ha visto en décadas. Por ello, los inversores extranjeros necesitan garantías firmes de que sus inversiones van a ser respetadas y no ocurran casos como el de Constellation Brands”, indico Rubin, que pidió una estrategia “clara y diferente”.

DE LA RECESIÓN A LA DEPRESIÓN

El contenido del plan de reactivación económica de López Obrador resulta especialmente relevante para evitar que México pase de una situación de recesión como la actual a una de depresión si el Gobierno no ayuda a las empresas, según Concamin, que representa a 123 cámaras y asociaciones industriales con un total de 1.2 millones de empresas.

En diferentes declaraciones López Obrador ha apostado por defender a los pobres y conceder “un millón de créditos para pequeños negocios”, la mitad a la economía formal y la otra mitad a la informal.

López Obrador insiste en que quiere “mantener y reforzar los programas de bienestar”, mientras reclama a las empresas que asuman el coste de la paralización económica y sin despidos.

Las principales organizaciones empresariales, como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Concamin y la Confederación Patronal Mexicana (Coparmex), han urgido a López Obrador a tomar medidas de gran calado para hacer frente a la crisis económica.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un confinamiento por el coronavirus en México reduciría un 29 por ciento la producción económica del país.

Algunos expertos han pronosticado caídas del producto interno bruto (PIB) de México superiores al 5 por ciento para 2020 como consecuencia de la pandemia.

La propia Secretaría de Hacienda y Crédito Público pronosticó este miércoles un crecimiento económico de entre -3.9 por ciento a 0.1 por ciento para 2020.

En su último informe de “La voz de la industria”, la Concamin se pregunta si el coronavirus va a empujar a México a pasar de la recesión a la depresión económica si no se aplican medidas que garanticen “una rápida recuperación del empleo, la inversión y el crecimiento económico”.

Según Concamin, al tiempo que se presta atención al problema de salud pública, el Gobierno debe manejar una economía que “llega enferma y en recesión”, tras contraerse 0.1 por ciento en 2019.

“Sin una estrategia adecuada se detendrá una parte sustancial de la actividad productiva, situación que causará una gran afectación social por la pérdida de empleos que implicará la quiebra de empresas”, asegura Concamin.