El sector comercial perderá 1.4 millones de empresas y 4 millones de empleos; el turismo por lo menos cerrará 290 mil empresas y perderá un millón de trabajos.

Bárcena aseguró que las medidas anunciadas por los gobiernos son insuficientes porque suponen que las empresas generarán utilidades con las que devolverían los créditos.

Ciudad de México, 2 de julio (SinEmbargo/Europa Press).- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (Cepal) estimó que más de 2.7 millones de empresas cerrarán en la región y el desempleo alcanzará a 8.5 millones de empleos en los próximos seis meses. Para México cerca de 500 mil empresas formales cerrarán sus puertas de manera definitiva.

El informe “Sectores y empresas frente al COVID-19: emergencia y reactivación” la Cepal destacó que el impacto en la industria conduciría a un cambio estructural regresivo. La pandemia de la COVID-19 dejará una factura cara en la economía latinoamericana que afectará principalmente a las micro y pequeñas empresas.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva del organismo, explicó que por tamaño las micro y pequeñas empresas serán las más afectadas por este duro golpe. En concreto, las previsiones para las microempresas apuntan al cierre de 2.6 millones establecimientos y la pérdida de 6.8 millones de empleos en Latinoamérica.

Además, previó el cierre de cerca de 98 mil empresas pequeñas, con la pérdida de 1.5 millones de puestos de trabajo. Para las empresas medianas los pronósticos apuntan al cierre de 5 mil 943 y la pérdida de 390 mil 155 empleos. Finalmente, el cierre de 406 empresas grandes conllevaría a la pérdida de 231 mil 724 trabajos.

Por sectores, los más afectados han sido aquellos que requieren un contacto físico más intensivo, como es el caso del turismo, hoteles y restaurantes, industria cultural, comercio, reparación de bienes La Cepal prevé el cierre de 500 mil empresas de México por la COVID-19; 2.6 millones de Pymes en ALo la moda. En concreto, en el caso de estos sectores el impacto del empleo podría conllevar a una pérdida de hasta el 34.2 por ciento en la región.

Como ejemplo local el informe incluyó el dato de la actividad de la industria manufacturera en México. Destacó la reducción de 10.9 por ciento en los primeros cuatros meses del año, impactando directamente a la industria del cuero y calzado ( con una caída del 29.5 por ciento) y el de la generación de equipo de transporte (-26.9), pese al alza en la industria alimentaria de 2.5 por ciento.

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Alicia Bárcena presentó e informe este jueves. Foto: Twitter Cepal.

El sector comercial latinoamericano perderá 1.4 millones de empresas y 4 millones de empleos; el turismo, uno de los sectores más golpeados por la crisis, por lo menos cerrará 290 mil empresas y perderá un millón de trabajos. La minería, los servicios empresariales, la industria química, la electrónica o la electricidad, gas y agua podrían recortar el 47.6 por ciento de su personal.

Los sectores industriales con mayor dinamismo tecnológico han visto un fuerte impacto previo al inicio de la contingencia sanitaria por el nuevo coronavirus. La Cepal avisó que la pandemia profundizará sus problemas estructurales.

MEDIDAS Y RECUPERACIÓN

Bárcena advirtió una “elevada probabilidad” de un cambio estructural regresivo con reprimarización, lo que supone la pérdida del valor agregado. Respecto al despliegue de medidas de crédito por parte de las autoridades de la región, la secretaria ejecutiva destacó el 11.5 por ciento del PIB desplegado por Chile, el 8 de Colombia o el 7.6 de Perú.

“En Centroamérica, se adoptaron medidas de ayuda directa enfocadas en el turismo, la actividad agropecuaria y la alimentación, mientras que en México se ha optado por ampliar los presupuestos a programas ya existentes ligados a la agricultura, la cultura y las artes”, destacó el informe.

La secretaria aseguró que las medidas anunciadas por los gobiernos son insuficientes porque suponen que las empresas generarán utilidades con las que devolverían los créditos y pagarían los impuestos diferidos y otras deudas, lo que implica que las perspectivas económicas se tornarán lentas, con un plazo de al menos dos años para la recuperación.

La Cepal propuso cuatro medidas para aliviar el impacto de la crisis económica en la región: extensión de los plazos de medidas de apoyo a liquidez y el acceso al crédito; el cofinanciamiento a las nóminas salariales; las transferencias en efectivo a trabajadores autónomos; además del apoyo financiero a las empresas de todo tamaño.

A estas medidas se unen otras propuestas de la institución, como son el ingreso básico de emergencia, el bono contra el hambre y los apoyos a las empresas y el empleo, como parte de un conjunto articulado de ayudas.

PLAZOS MÁS LARGOS. La apuesta central es el aplazamiento o cancelación de los pagos de impuestos, de las imposiciones y contribuciones territoriales o el adelanto de las devoluciones de impuestos por lo menos hasta finales de 2020. También la suspensión del pago de los servicios básicos sin penalizaciones hasta finales de este año.

CRÉDITO: En el área del crédito, recomendó periodos de gracia, de al menos un año; plazos de financiamiento de cinco o más años; así como el refuerzo de las operaciones de crédito mediante los bancos de desarrollo.

COFINANCIAMIENTO: Para el cofinanciamiento de nóminas, la Cepal aconsejó ayudas acordes al tamaño de la empresa El cofinanciamiento sería del 30 por ciento para las grandes; 50 para las medianas; 60 para las pequeñas y 80 para las micro empresas.

Este movimiento de capital significaría la movilización del 2.7 por ciento del PIB promedio.

TRANSFERENCIAS: En cuanto a las contribuciones en dinero en efectivo, la entidad apuesta por conceder cantidades de entre 300 y 500 dólares para los 15 millones de trabajadores autónomos del continente, lo que supone el 0.8 por ciento del PIB.