El CCE consideró que las propuestas pretenden afectar las cadenas de suministro de la región y dañar la competitividad de los tres pares.

Ciudad de México, 2 de diciembre (SinEmbargo).- El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) calificó como “extremas” y “totalmente inaceptables” algunas de las modificación que el Gobierno estadounidense ha planteado para aprobar el Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC).

“Observamos con gran preocupación que existen algunas demandas, en materia laboral, que resultan extremas y son totalmente inaceptables”, señaló el organismo en un comunicado.

Añadió que las peticiones “podrían afectar la competitividad de México y de sus socios en América del Norte”.

Para el consejo dirigido por Carlos Salazar Lomelín, las solicitudes estadounidenses dejarían a los pueblos de los tres países, la economía de la región y la cooperación multilateral como los “perdedores”.

El CCE consideró que las propuestas pretenden afectar las cadenas de suministro de la región y dañar la competitividad de los tres pares.

A la par, cuestionaron si no hay algunos actores estadounidenses que “están tratando de presionar para que no haya un acuerdo”.

El consejo recalcó que la sobornarían del país no es negociable y expresaron su apoyo al Gobierno de México para generar contrapropuestas y mantener una postura firme en defensa de la competitividad del país.

Por otro lado, dieron la bienvenida a “cambios que fortalecerían el acuerdo, como es la solución al añejo problema del establecimiento de paneles en el marco del mecanismo de solución de controversias”.

EL T-MEC, ENTRAMPADO

El pasado 30 de noviembre, el T-MEC cumplió un año de ser firmado por los mandatarios de los tres países miembros. Sin embargo, aún no ha sido ratificado por el Congreso de Estados Unidos.

De acuerdo con reportes, los congresistas estadounidenses solicitan una serie de cambios en material laboral, en especial lo relacionado con la libertad sindical en México, para aprobar el acuerdo.

Los congresistas demócratas están preocupados de que sin las reformas laborales, la transferencia de empleos de Estados Unidos a México se hará más pronunciada si el T-MEC entra en vigor sin modificaciones.

Según el periódico canadiense The Globe and Mail, las negociaciones de última hora entre los tres países y los demócratas en Washington se centran en estándares laborales más estrictos en México, el fortalecimiento del mecanismo de resolución de disputas, medidas para evitar el aumento de los precios de los medicamentos y protección medioambiental.

Mientras el pasado 29 de noviembre, el Subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Jesús Seade, consideró que es posible que el Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC) sea aprobado este año.

Un reporte de la agencia Reuters, Seade se dijo esperanzado de que el acuerdo comercial pueda aprobarse antes de finalizar el año. A la par, señaló que los cambios sugeridos al T-MEC son satisfactorios y México se encontraría en condiciones de efectuarlos.

Por su parte, el Embajador estadounidense en México, Christopher Landau, apuntó la posibilidad de que el T-MEC experimente algunos “cambios” para que lo ratifique la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

“Es un proceso negociador entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo de Estados Unidos. Supongo que es posible que haya cambios y creo que México y Canadá están pendientes de los cambios que se han pedido”, expresó Landau en una charla en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

El Embajador, que asumió el cargo hace tres meses después de más de un año en el que el puesto estuvo vacante, admitió que este proceso “es complicado”, dado que México ya ha ratificado el tratado y debería “haber una aceptación de los cambios por parte de los tres países“, aunque no concretó qué tipo de cambios.