“Por el bien de todos, primero los pobres” es una de las frases más características del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Durante sus primeros 100 días de Gobierno ha comenzado la entrega de becas y pensiones con la intención de combatir la pobreza y violencia. Cinco de sus programas clave dirigidos a jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad suman más de 165 mil millones de pesos para este año. Pero politólogos no descartaron el riesgo de un uso clientelar y cuestionaron sus alcances.

Ciudad de México, 3 de marzo (SinEmbargo).– A lo largo de los primeros 100 días de gobierno, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha destacado en conferencias, mitines y eventos la entrega directa con tarjetas de apoyos económicos a jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad con preferencia a indígenas y niños, como parte de su estrategia para combatir la pobreza y prevenir la violencia.

Sin embargo, analistas políticos observan que aunque esta política abona a los niveles de aprobación ciudadana del Gobierno federal, tienen riesgo de clientelismo y no resuelven ambos problemas de raíz.

“Se dieron a conocer de manera espectacular”, dijo el politólogo Francisco Reveles Velázquez de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Como se propagandizaron sobre un mayor monto y dirigidos a más número de beneficiados, hay mucha expectativa y eso le reditúa en una buena percepción de la gente en general”.

A finales de noviembre, el entonces Gobierno de transición consultó sobre 10 programas prioritarios, entre ellos, otorgar becas por 3 mil 600 pesos mensuales y capacitación laboral a 2.6 millones miembros del Programa Construyendo el Futuro (91.1 por ciento a favor); becas a 4 millones de estudiantes de escuelas públicas a nivel medio superior de mil 600 pesos bimestrales (90.1 por ciento a favor); el aumento al doble de pensión a 8.5 millones de adultos mayores de mil 160 pesos bimestrales a 2 mil 550 pesos (93.3 por ciento votó a favor), y pensión de mil 500 pesos mensuales a un millón de personas con discapacidad (92.9 por ciento de acuerdo).

Dos de las principales poblaciones de apoyo al gobierno actual son los jóvenes y adultos mayores. Analistas políticos observan que aunque esta política abona a los niveles de aprobación ciudadana del Gobierno federal, tienen riesgo de caer en clientelismo. Foto: Cuartoscuro.

“Es una de las principales banderas con las que el Gobierno federal actual llega a la Presidencia. Andrés Manuel tiene muy claro que dos de sus principales poblaciones de apoyo son los jóvenes y adultos mayores”, dijo el politólogo Maximiliano García Guzmán de la UNAM. “Hay justificación por las condiciones en que vive la población adulta mayor y falta de oportunidades en el caso de los jóvenes, pero iniciar el sexenio con ello también tiene una clara marca política”.

El levantamiento del Censo del Bienestar casa por casa empezó en octubre y sigue en proceso a nivel nacional.

Para este año, los programas sociales Jóvenes Construyendo el Futuro, Beca Universal para Estudiantes de Educación Media Superior Benito Juárez, Universidades para el Bienestar Benito Juárez García, Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores y Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente cuentan con un presupuesto de 165 mil 280 millones de pesos, de acuerdo con el Paquete Económico 2019.

López Obrador anunció hace unos días que los 60 millones de pesos recaudados en la subasta de flota de vehículos que pertenecían a la Oficina de la Presidencia de la República se trasladarán a estos programas sociales.

RIESGO DE CLIENTELISMO

El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha enfatizado que la entrega de becas y pensiones se dará de manera directa a los beneficiados, quienes para evitar desvíos a través de intermediarios podrán retirar el dinero en tarjetas del Banco de Bienestar.

“La gente va a recibir su apoyo de manera directa, porque hay el vicio que se destinan los recursos desde arriba para beneficio de la gente y no llegan, no bajan o, cuando llegan, llegan ya con moche, incompletos”, aseguró el 13 de enero en Valle de Chalco, Estado de México, durante el arranque de la entrega de pensiones para adultos mayores.

No obstante, los académicos no descartan el posible uso clientelar de estos apoyos a poblaciones vulnerables.

“El riesgo de que se sigan reproduciendo prácticas clientelares está presente, porque así ya se habían acostumbrado a funcionar tanto las estructuras de gobierno encargadas como las organizaciones y la misma población”, afirmó el analista Francisco Reveles.

Sobre la eliminación de intermediarios, dijo que da la impresión que no se ha hecho una serie de estudios específicos y, por ejemplo, en el caso de las estancias infantiles se tomó una decisión equivocada, porque no se hizo un diagnóstico claro de la situación, con una afectación clara a los niños, padres y madres de familia. “La corrupción estaba limitada a un porcentaje pequeño de estancias, pero se decidió barrer con todo”, planteó.

Maximiliano García agregó que todas las políticas sociales siempre tienen el riesgo de generar un apoyo político porque “la población siente atendida una necesidad o siente que cuenta con un recurso que requiere”. Pero “el riesgo está en que en algún punto el uso de estos recursos se orienten de tal manera que solo beneficien a cierto tipo de población o regiones y no a un beneficio general”.

El combate a la pobreza no requiere solamente de transferencias económicas directas, sino también un conjunto de medidas que favorezcan que la población use en ciertos servicios ese recurso, y es lo que no necesariamente se está garantizando, dice Maximiliano García. Foto: Cuartoscuro.

Además, ambos politólogos coincidieron en que aunque la entrega de apoyos sociales ayuda contra la pobreza, no es la solución.

García Guzmán afirmó que una de las críticas más fuertes a la política social de las últimas décadas es el costo de los programas sociales en términos operativos y la gran estructura burocrática por la que atraviesan los recursos para poder llegar a los beneficiarios, lo cual promueve ámbitos de corrupción donde ese dinero se desvía o se usan para otros factores.

“Sin embargo, se deja de lado otra discusión no tanto sobre cómo se entrega el apoyo, sino el enfoque del apoyo. El combate a la pobreza no requiere solamente de transferencias económicas directas, sino también un conjunto de medidas que favorezcan que la población use en ciertos servicios ese recurso, y es lo que no necesariamente se está garantizando. Se puede atender un problema de corrupción a través de una transferencia directa, pero no significa que sea la mejor estrategia para el combate a la pobreza”, aseveró.

Reveles especificó que aunque han demostrado en varios países de Latinoamérica que hay una mejora en los niveles de vida de la gente, “no son la mejor forma de resolver los graves problemas de pobreza y desigualdad”.

ARRANQUE DE ENTREGAS

Durante estos tres primeros tres meses de gobierno, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha encabezado mitines en Hidalgo, Guerrero, Estado y Ciudad de México para iniciar la entrega de becas y pensiones.

El 18 diciembre, en Hidalgo informó sobre las cien nuevas universidades públicas del sistema Benito Juárez y aclaró que el recorte presupuestal de 5 mil millones de pesos a universidades públicas se remendaría tras “el error” de la Secretaría de Hacienda.

“Vamos a aplicar una política educativa como nunca se ha llevado a cabo en el país. 10 millones de becas para estudiantes, becas para los que estudian en el nivel básico de familias humildes; becas para todos los que estudian en el nivel medio superior, sean escuelas técnicas o preparatorias”, adelantó. “Todos los que estudien en la preparatoria su beca de mil 600 pesos cada dos meses. Y los 300 mil estudiantes de familias de escasos recursos económicos que estudian en el nivel superior, en escuelas técnicas o en universidades, también van a recibir una beca de dos mil 400 pesos mensuales”.

En Tlapa, Guerrero, inició el 11 de enero los apoyos para un millón de personas con discapacidad, con prioridad a niños e indígenas. “Cuánta satisfacción, cuánta alegría, porque por la lucha de muchos que se nos adelantaron, ahora los discapacitados pobres van a tener este derecho a la pensión”, comentó.

Dos días después, en Valle de Chalco, Estado de México, comenzó la entrega de pensiones a adultos mayores. Su meta es pasar de 2.5 a 8.5 millones de beneficiados.

“Antes no se tomaba en cuenta a los jubilados, pensionados del Issste, del Seguro; ahora es a todos”, destacó.

“Los adultos mayores ya tenían una tarjeta en un banco, eso sigue, nada más que ya el depósito no va a ser de mil 160, sino de dos mil 250 con la misma tarjeta y se van a dar otras tarjetas en donde haya posibilidad de cobrar en banco. Hay muchos pueblos, ustedes lo saben, donde no hay sucursales bancarias, entonces ahí ya estamos dándole fuerza a un banco que se llamaba Bansefi, que ahora se va a llamar Banco del Bienestar”, explicó.

“En nuestro país hay 16 millones de jóvenes en la pobreza, imagínense si llegan maleantes a ofrecerles que les van a pagar, que los van a emplear como se llama coloquialmente, de halcones, para estar avisando quién entra, quién sale de los pueblos”, ha dicho el Presidente López Obrador. Foto: Cuartoscuro.

Ya en febrero, se empezó con las becas Benito Juárez para media superior desde Tejupilco, Estado de México.

“¿En qué consiste? En que todos los jóvenes que estudian en Colegio de Bachilleres, los que estudian en normales, los que estudian en escuelas técnicas, los que estudian en preparatoria, todos, que son alrededor de cuatro millones, van a tener una beca mensual para estudiar […] Para que no abandonen la escuela, tengan ese estímulo, ese apoyo y no haya deserción”, explicó.

Finalmente, desde la Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México, el martes 12 de febrero presentó Jóvenes Escribiendo el Futuro para 300 mil jóvenes que estudian el nivel superior, un complemento de Jóvenes Construyendo el Futuro.

“Es un millón de veces mejor tener a los jóvenes estudiando que tenerlos en la calle”, dijo. “Utilizaron de pretexto los exámenes de admisión y de esa manera rechazaban cada año a cerca de 300 mil jóvenes”.

Y sobre Jóvenes Construyendo el Futuro, explicó que es para que jóvenes de 18 a 29 años que no tienen trabajo sean contratados como aprendices en un taller, en un comercio, en una empresa, en el campo o en la ciudad por 3 mil 600 pesos mensuales.

“En nuestro país hay 16 millones de jóvenes en la pobreza, imagínense si llegan maleantes a ofrecerles que les van a pagar, que los van a emplear como se llama coloquialmente, de halcones, para estar avisando quién entra, quién sale de los pueblos. Si hay tanto joven abandonado en la pobreza, es un ejército de reserva de jóvenes que van a estar siempre al servicio de quienes se dedican a la delincuencia”, aseguró el Presidente durante el arranque de Jóvenes Escribiendo el Futuro en Tlatelolco, Ciudad de México.

“¿Qué hicieron los del Gobierno que ya se fue? Nada más etiquetarlos, llamarles ninis, que ni estudian ni trabajan, pero les dieron la espalda a los jóvenes”.

Otro programa anunciado es el de Tandas para el Bienestar, es decir, prestar primero seis mil pesos a la palabra sin intereses para emprender o impulsar un negocio, y cuando se terminen de pagar, dar otro préstamo en automático de 10 mil, luego 15 mil, 20 mil pesos.