El reportero fue detenido el pasado 1 de marzo y remitido al Ministerio Público de Tuxpan, por lo que las organizaciones a favor de los derechos humanos exigieron su liberación inmediata.

México, 3 mar (EFE).- El periodista mexicano Antonio de Marco Arango, quien permanece detenido desde el lunes, es acusado por autoridades del suroriental estado de Veracruz del delito de “modificar una escena del crimen” tras haber hecho una cobertura informativa con un dron, informaron este martes organizaciones.

Autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz, entidad enclavada en el Golfo de México, detuvieron este lunes al reportero en el puerto de Tuxpan, donde acudió a cubrir el hallazgo de bolsas negras, presuntamente con restos humanos.

Al llegar al lugar, el periodista utilizó un dron para obtener imágenes de la escena, sin embargo, fue detenido por agentes de la Policía Ministerial y presentado ante el Ministerio público acusado de violar el Artículo 347 del Código Penal del Estado de Veracruz.

Aunque las bolsas contenían restos de animales, entre ellos de gallinas, las autoridades ministeriales mantienen al periodista en calidad de detenido “señalado de presuntamente modificar la escena del crimen” y se encuentra dentro del término legal, de 48 horas, para determinar si la autoridad lo pone a disposición de un Juez.

En tanto, con el apoyo de diversas organización defensoras de derechos humanos, el periodista solicitó un amparo de la justicia federal para obtener su libertad bajo presuntas violaciones al debido proceso.

Periodistas de distintas partes del país exigieron la inmediata liberación de su compañero y la organización de protección a periodistas Artículo 19 exigió también su libertad.

“Artículo 19 tiene conocimiento de la detención de Antonio de Marco Arango Arango, director de Foro Tuxpan, por parte de la Policía Ministerial en Tuxpan, Veracruz (…) Después de 24 horas las autoridades del Gobierno de Veracruz y de la Fiscalía de Veracruz siguen sin aclarar las razones de su detención”, denunció la organización.

Veracruz es uno de los estados más peligrosos de México y una de las regiones más peligrosas del mundo para ejercer el periodismo.

Los periodistas trabajan en una entidad donde la composición del narcotráfico se modificó desde 2010, cuando el violento Cártel de Los Zetas tenía un dominio territorial de casi el 90 por ciento en Veracruz. Posteriormente, cinco grupos delictivos se “dividieron” el estado en un escalada de violencia hasta el 2016.

Desde el 2000 a la fecha, según Artículo 19, la pérdida de vidas que ha pagado el periodismo en la entidad es de 29 comunicadores asesinados en el ejercicio de su profesión, el último fue Julio Valdivia, asesinado en septiembre de 2020.