De acuerdo con el informe “México: La era de las mujeres. Estigma y violencia contra mujeres que protestan”, elaborado por la organización Amnistía Internacional (AI), las autoridades del país han violado los derechos a la libertad de expresión y reunión pacífica de las mujeres a través de un uso innecesario y excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias e incluso violencia sexual.

Madrid/Ciudad de México, 3 de marzo (EuropaPress/EFE).– Las mujeres que protestan en México para denunciar la violencia machista son objetivo recurrente de abusos por parte de las fuerzas de seguridad, según Amnistía Internacional, que ha constatado incluso casos de violencia sexual contra estas manifestantes por parte de las autoridades.

La ONG ha examinado protestas convocadas en 2020 en Guanajuato, Sinaloa, Quintana Roo, el Estado de México y la capital, Ciudad de México, y ha comprobado que las autoridades violaron los derechos a la libertad de expresión y reunión pacífica de estas mujeres mediante un uso innecesario y excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias e incluso violencia sexual.

El informe, que lleva por título “México: La era de las mujeres. Estigma y violencia contra mujeres que protestan”, recoge que los policías detuvieron a más de una decena de mujeres sin identificarse, las mantuvieron incomunicadas durante un largo periodo de tiempo y las trasladaron por rutas poco frecuentadas sin decirles adónde iban o incluso sin presentarlas ante la autoridad competente, lo que derivó en el miedo a sufrir una desaparición forzada.

“Muchas mujeres no sabían dónde estaban, quien las detenía y a dónde las llevaban”, ha explicado la directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, Tania Reneaum Panszi, que ha denunciado también un “lenguaje violento y sexualidad” durante los arrestos y traslados, con amenazas de todo tipo de violencia.

En algunos de los casos analizados, los policías recurrieron a la violencia sexual como señal de aleccionamiento, como castigo por comportamientos que, en opinión de los abusadores, se salían de los estereotipos de género, según los cuales las mujeres deben quedarse en casa y “no salir a buscar problemas”. Amnistía ha recordado que toda violencia sexual cometida por una autoridad del Estado debe ser considerada como una forma tortura.

En general, la responsable de Amnistía consideró que “las autoridades de distintos niveles de Gobierno han estigmatizado las manifestaciones de mujeres, caracterizándolas como ‘violentas’ con el fin de deslegitimar su activismo y cuestionar sus motivos”.

Así, han recogido declaraciones de líderes como la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, que describió las protestas como una “provocación”, o un responsable de seguridad de Guanajuato que habló de “manifestódromo violento” para justificar la represión.

“Que no se confundan, estas protestas son un reclamo del derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia. Son un llamado a combatir la impunidad que prevalece en miles de casos de feminicidio y de violencia sexual, que han causado un dolor inimaginable a tantas familias en México”, ha respondido la responsable de la ONG en un comunicado.

Amnistía Internacional ha instado a las autoridades a reconocer la legitimidad de las protestas y a abstenerse de declaraciones que estigmaticen a quienes acuden a ellas, al tiempo que ha llamado a investigar los presuntos abusos cometidos. En última instancia, ha reclamado medidas efectivas para prevenir las diversas formas de violencia que sufren las mujeres, entre ellas el feminicidio.

EL ENOJO DE LAS MUJERES DEBE SER ESCUCHADO Y RESPETADO: AI

México vive una era en la que el feminismo creciente y las manifestaciones en contra de la violencia de género chocan frontalmente con los estereotipos y la violencia policial contra las mujeres, según un informe presentado este miércoles por Amnistía Internacional (AI).

“Desde Amnistía consideramos que el enojo de las mujeres debe ser escuchado y respetado para ser visto como un elemento de cambio social. Tiene que ser visto como una demanda colectiva”, explicó a EFE la directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, Tania Reneaum.

El informe “México: La era de las mujeres. Estigma y violencia contra mujeres que protestan” es una completa investigación que tiene por objetivo analizar el estigma que pesa sobre las mujeres que se manifiestan en el país latinoamericano, donde asesinan a diez mujeres al día.

Y tiene como objetivo exponer la forma en que ciertas autoridades mexicanas las reprimieron cuando protestaban pacíficamente en contra de la violencia de género en 2020, un año que registró cerca de mil feminicidios, asesinatos por razón de género.

Para realizar el estudio, AI se centró en cinco protestas sucedidas el 2020 en México como la toma de una de las sedes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de Ciudad de México el 4 de septiembre, una protesta en León (en el estado de Guanajuato) el 22 de agosto o la marcha reprimida a balazos en Benito Juárez (Quintana Roo) el 9 de noviembre.

“Vimos cosas comunes en todas las manifestaciones. Vimos un modelo donde las mujeres salen y expresan su hartazgo ante la impunidad y la falta de respuesta por parte del Estado ante las violencias que sufrimos las mujeres de este país”, explicó Reneaum.

De acuerdo con sus investigaciones, en estas manifestaciones también vieron el componente común de la vulneración de derechos de las mujeres presentes, como el derecho a la integridad personal o a la libertad de reunión pacífica.

Mujeres se manifestaron frente a Palacio Nacional para exigir la investigación a Félix Salgado Macedonio por las denuncias de supuesto abuso sexual.

Mujeres se manifestaron frente a Palacio Nacional para exigir la investigación a Félix Salgado Macedonio por las denuncias de supuesto abuso sexual. Foto: Andrea Murcia, Cuartoscuro

Para la realización del informe hubo dos fuentes de verificación de los hechos: la primera fue el despliegue de AI en el terreno “de manera casi inmediata a los hechos” y la segunda fue la recolección de testimonios de víctimas directas.

Además, intentaron conseguir también testimonios de policías que hubieran estado presentes en las manifestaciones, pero no obtuvieron ninguna respuesta.