Después del anuncio de la restructuración del contrato de Pemex con Braskem, el mandatario federal anunció que los que se tengan con Iberdrola también se revisará. “Con la reforma eléctrica vamos a poder sentarnos con las empresas y, a ver, pongámonos de acuerdo, esto es lo justo”.

“No te vamos a seguir pagando esa cantidad, ya empieza a hacer tus cuentas, ya canastearon bastante, ya tranquilízate, serénate, o sea, no es de que no tienen llenadera, ya eso pasó, a ver cuánto, cuánto”, aseguró el Presidente.

Ciudad de México, 3 de marzo (SinEmbargo).- La iniciativa de reforma a la Ley de Energía Eléctrica, propuesta por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ya fue aprobada por el Congreso mexicano, ahora el mandatario mexicano va por la renegociación de los contratos que se tengan con la empresa española Iberdrola, a la que ha calificado como una de las empresas extranjeras del sector energético que “estaban muy mal acostumbradas en el periodo neoliberal“.

“Lo que hicimos con el gas, pero en este caso contratos de generación de energía, de compra de energía de la Comisión Federal de Electricidad. No es Odebrecht, es Iberdrola”, dijo el mandatario esta mañana después de que Octavio Romero Oropeza, director de Petróleos Mexicanos (Pemex) presentara las cifras del costo que le significó a la empresa productiva del Estado mantener un contrato desigual con Braskem-Idesa.

“Los contratos pues les favorecen, nada más que son buenos negocios para estas empresas y muy malos negocios para el pueblo, para la hacienda pública. Entonces, ahora con la reforma eléctrica vamos a poder sentarnos con las empresas y, a ver, pongámonos de acuerdo, esto es lo justo ¿Por qué te voy a pagar más por la energía eléctrica de lo que se paga en otros países del mundo? ¿Por qué te voy a dar subsidio, si en el mundo no hay subsidio? Vamos a estandarizar”, expresó el mandatario federal.

Explicó que este proceso ya se realizó con anterioridad, como en el caso de los gasoductos. En ese momento no se rompieron los contratos, pero se buscó conseguir ahorro a través de descuentos. “Si no, se va a quebrar la Comisión Federal de Electricidad y antes no les importaba, pues eso era lo que querían”.

El Presidente puso como ejemplo el caso de Texas, donde la inversión privada es la encargada del sector eléctrico y son las personas usuarias las que están pagando los daños ocasionados por la nevada y la falta de gas que dejó la tormenta gélida de inicios de febrero. “Nosotros también tuvimos que invertir por la emergencia para que rápido se restableciera el servicio eléctrico, pero nosotros no le estamos cargando al consumidor el costo, lo está asumiendo la Comisión Federal de Electricidad”.

La política de retomar los contratos y volverlos a discutir llegó hasta el tema de los reclusorios privados. Hay ocho prisiones por las que el Gobierno mexicano debe pagar 16 mil millones de pesos anuales, aunque  sólo tengan un 20 por ciento de reclusos, un total aproximado de tres mil 500 pesos diarios por persona presa.

Al terminarse el plazo del convenio la institución carcelaria no pasa a manos del Gobierno mexicano, sino que, como en el caso de los gasoductos con empresas privadas, se queda con estas.

“No te vamos a seguir pagando esa cantidad, ya empieza a hacer tus cuentas, ya canastearon bastante, ya tranquilízate, serénate, o sea, no es de que no tienen llenadera, ya eso pasó, a ver cuánto, cuánto”, aseguró el Presidente.

En una e sus constantes confrontaciones con la prensa, el Presidente se refirió, en esta ocasión, al periódico El País de quienes dijo “están molestos por la reforma eléctrica, porque ya hablé de Iberdrola y de Repsol, que eran las empresas que tenían todos los privilegios”.

Recordó que otra de las empresas que era predilecta por el gobierno de Enrique Peña Nieto fue OHL. Era “la única que ganaba todos los concursos, las licitaciones”. Recordó la licitación que ganó para la construcción del segundo piso de Satélite, en el Estado de México, y al momento de elaborar el concurso se le dio a OHL,  aunque en el contrato se estableció que había otra empresa, propiedad del empresario mexicano Carlos Slim que ofrecía un mejor precio.