El joven acudió en 2017 a un reclutamiento que ofertó Volaris para el puesto de sobrecargo de aviación, por lo que tuvo que someterse a las pruebas que pide la empresa como parte del proceso, pero asegura que no lo contrataron por ser portador del VIH.

Ciudad de México, 3 de marzo (Vanguardia).- La aerolínea Volaris enfrenta ahora una denuncia por discriminación, en agravio de Armando Uri, un joven que postuló para un puesto de sobrecargo en la empresa y, según él, no lo contrataron por ser portador del VIH.

El joven de 31 años realizó una protesta este lunes frente a las oficinas de la línea aérea para exigir la reparación del daño, de acuerdo con información difundida por la agencia EFE.

“Imagínate ser una persona que se preparó con mucho esfuerzo para que Volaris llegue y te diga que no te puede contratar porque tienes VIH, y lo haga además cruelmente porque invade tu privacidad”, dijo Uri.

El joven contó que en 2017 acudió a un reclutamiento que ofertó Volaris para el puesto de sobrecargo de aviación, por lo que tuvo que someterse a las pruebas que pide la empresa como parte del proceso.

Estos exámenes incluyeron análisis de sangre. Sin embargo, nunca le detallaron que le harían la prueba de VIH y sífilis.

“Dos semanas después, Volaris me envió un correo electrónico en el que daba por concluido mi proceso”, afirmó.

Armando detalló que se sintió discriminado debido a que contrataron a otras nueve personas que se habían postulado en el mismo proceso que él. “Al único que no contratan es a mí, cuando había superado todos los filtros y había sido el mejor promedio de mi generación”.

En un comunicado emitido en enero, la empresa rechazó la denuncia de Armando Uri.

“Las razones por las cuales no se concretó su contratación radican en otras muy distintas a las que él asegura, relacionadas principalmente con aspectos técnicos profesionales propios de la labor y puesto al que aspiraba”, apuntó Volaris en el documento.

No obstante, Jessica Gonzáles Hermosillo, abogada de Uri, sostuvo que la razón que dio la aerolínea para no contratar a Armando fue que “no tenía cédula, lo cual es totalmente falso”.

Por ello, en 2019 Armando decidió acudir al Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), que realizó una investigación, tras la cual éste se enteró que en Volaris le hicieron las pruebas de VIH y sífilis.

En octubre de ese año la Copred emitió una resolución en la que determinó que sí hubo discriminación por parte de la compañía.

“Meses después decido demandarlos por daño moral, porque hay violación a mi privacidad y derechos”, señaló Uri.

Armando denunció que Volaris evade actualmente una resolución judicial que impuso un juez para que inscriban la demanda en la Bolsa Mexicana de Valores como un evento relevante.

“Y lo han estado dilatando, además de mi acceso a la justicia pronta y expedita”, refirió.

Señaló que su caso debe servir para que no se sigan cometiendo este tipo de atropellos a las personas con orientaciones sexuales distintas, que sufran alguna enfermedad como VIH o estén embarazadas.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE VANGUARDIA. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.