El IPN destacó la producción de cubrebocas mediante procesos nanotecnológicos con nanopartículas antivirales COVID-19, los cuales sustituirían los tapabocas convencionales que utiliza el personal sanitario. En este sentido, el instituto refirió la posibilidad de entregar 50 mil cubrebocas diarios una vez que pasen las pruebas correspondientes.

Ciudad de México, 3 de abril (SinEmbargo).- El Instituto Politécnico Nacional (INP) está desarrollando ventiladores para tratar a las personas infectadas con el COVID-19 en México.

Así lo informó el IPN este jueves a través de un comunicado, donde detalló que avanza en el diseño y construcción de ventiladores mecánicos ante la carencia de otros equipos de línea que hay en el país.

De acuerdo con el instituto, se contemplan dos tipos de ventiladores: invasivo y no invasivo; el primero ya se encuentra en en fase de pruebas que concluirán en los próximos días, a fin de que pueda ser utilizado en los casos graves.

Una vez que este tipo de respirador esté validado, se pondrá a disposición de cualquier lugar con la infraestructura y los componentes para su construcción; El INP desarrollará 90 ventiladores con equipo propio, sin embargo, pretende integrar más en conjunto con el sector productivo.

La fabricación del modelo no invasivo está considerada con el propósito de ofrecer una solución auxiliar, pues, este prototipo permite un mejor uso de los respiradores mecánicos invasivos. La institución educativa aseguró que estará listos para pruebas clínicas que se realizarán este fin de semana.

Por otro lado, el IPN destacó la producción de cubrebocas mediante procesos nanotecnológicos con nanopartículas antivirales COVID-19, los cuales sustituirían los tapabocas convencionales que utiliza el personal sanitario. En este sentido, el instituto refirió la posibilidad de entregar 50 mil cubrebocas diarios una vez que pasen las pruebas correspondientes.

Además de los ventiladores mecánicos y los cubrebocas nanotecnológicos, el IPN ha desarrollado un inmunomodulador que permite reforzar la respuesta inmune al virus. Con el objetivo de demostrar su eficiencia, la institución académica estableció un protocolo clínico para suministrarlo a 560 pacientes voluntarios en etapa temprana de la enfermedad.

Ingenieros del IPN desarrollan cubrebocas con nanopartículas antivirales de COVID-19. Foto: Twitter, vía @IPN_MX

Este protocolo está en proceso de autorización por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), y busca demostrar la eficiencia terapéutica como inmunomodulador en respuesta al COVID-19, para extender su uso terapéutico a la población afectada en la pandemia en el país.

Otras iniciativas en proceso son el diagnóstico preliminar y el diagnóstico clínico vía telefónica, las mascarillas convencionales, o la fabricación de pantallas de protección para personal médico.

A este respecto, el IPN pone a disposición de las autoridades sanitarias federales sus laboratorios de investigación, capacitados para el diagnóstico molecular del virus, ya que, sus instalaciones son reguladas con bioseguridad nivel II y III, autorizadas por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos y la Secretaría de Salud.