La recaudación a través de impuestos es la fuente más grande de ingresos para Estado de México, Nuevo León, Veracruz, Guanajuato y Jalisco. Cuatro de estos son las economías regionales más grandes y han implementado medidas de alivio fiscal, sobre todo para las pequeñas empresas y no para las grandes.

MADRID, 3 de junio (Europa Press).- La agencia calificadora Moody’s cree que los estímulos implementados por el Ejecutivo mexicano contendrán el impacto en sus finanzas de la pandemia de coronavirus, pese a que estos ofrecen un apoyo económico “limitado”.

La firma indica que los estados de México han implementado varias medidas de estímulo que buscar aportar alivio financiero a los contribuyentes mientras que se enfrentan a la peor recesión económica en décadas como consecuencia de la COVID-19.

Pese a los apoyos financieros, Moody’s considera que las ayudas desplegadas en las cinco principales economías regionales del país, que son el Estado de México, Nuevo León, Veracruz, Guanajuato y Jalisco, son “relativamente pequeñas”, por lo que “solo tendrán un impacto directo modesto en sus finanzas públicas en el corto plazo”.

La firma explica que la recaudación a través de impuestos es, por lo general, la fuente más grande de ingresos de estas entidades. Debido a la propagación del virus, cuatro de los cinco estados con las economías regionales más grandes del país han implementado medidas de alivio fiscal, sobre todo para las pequeñas empresas y no para las grandes.

“El mayor impacto en los ingresos se derivará de la recesión económica, lo que seguramente debilitará la recaudación de impuestos”, ha añadido el informe.

Por otro lado, la agencia ha indicado que la economía mexicana se enfrente a una “profunda recesión” en 2020 y a una “modesta recuperación” en 2021, en parte como resultado de los estímulos limitados a nivel estatal y federal.

“Esperamos que los ingresos por cuenta propia de los Estados evaluados por Moody’s se contraigan entre un 1 y un 2 por ciento en 2020, antes de que se recuperen modestamente a un crecimiento nominal del 6 por ciento en 2021, frente al crecimiento compuesto anual del 9 por ciento que se dio en el periodo de entre 2015 y 2019”, ha agregado.

La firma también ha señalado que todos los estados del país se enfrentan a crecientes necesidades financieras y de liquidez este año debido a la combinación de un crecimiento débil de las remesas, la propagación de diferentes presiones y la debilidad generalizada en los ingresos por cuenta propia.

Según Moody’s, la economía mexicana se contraerá un 7 por ciento en 2020, lo que supone una recesión más profunda que la que el país experimentó en 2009 en el marco de la crisis financiera, cuando la economía mexicana se redujo en un 5.3 por ciento.

“Nuestra perspectiva sobre los Estados mexicanos en 2020 es negativa, dadas nuestras expectativas de que las transferencias federales y los ingresos propios se encuentren bajo presión este año y una recuperación en 2021 que será débil”, añade.