Según Lindelof, desde la cadena lo presionaron para continuar. “Me dijeron: ‘¿Entiendes lo difícil que es hacer una serie que la gente quiera ver? ¿Y que a la gente le gusta? Entonces, ¿por qué lo vamos a terminar? No terminas las series que la gente está viendo'”, recordó.

MADRID, 03 de julio (Europa Press).– Perdidos (Lost) ha pasado a la historia como una de las series de televisión más adictivas y, también, con un desenlace más polémico. Aunque la ficción se emitió durante seis temporadas, Damon Lindelof han revelado que el plan inicial era rodar tres entregas, una notable modificación en los planes de la trama que sin duda cambió el final de la producción.

El guionista relató en una entrevista con Collider que, a raíz del éxito de la serie, los ejecutivos de ABC exigieron que continuara más allá de la tercera temporada. “No estoy tratando de ser diplomático, estoy tratando de darte la respuesta más precisa de la forma en que lo recuerdo, que hubo conversaciones sobre la intención de que la serie terminara pronto desde que rodamos el piloto”, dijo Lindelof.

   “Una de las críticas que recibimos de ABC era: ‘¿Cuándo resolverán estos misterios? Y una vez que resuelvan estos misterios, ¿por qué la gente seguirá viendo la serie?'”, rememoró el autor. “Vamos a presentar nuevos misterios a medida que avanzamos. Con suerte, por cada una de las respuestas, hemos creado un nuevo misterio convincente. Si logramos el equilibrio correcto, no se acumularán”, respondió Lindelof a los ejecutivos “Creo que ambos podemos estar de acuerdo en que no logramos ese equilibrio”, admitió el guionista en la entrevista.

Lindelof también habló sobre algunos de los problemas con los que se encontró durante la escritura del guión a medida que avanzaba la trama. “Había varios misterios convincentes y entonces dijimos: ‘Queremos que se respondan al final de las temporadas 1 y 2, y luego la serie terminará después de unas tres temporadas’. Esa fue la ideal inicial y ni siquiera nos escucharon”, esgrimió.

Según Lindelof, desde la cadena lo presionaron para continuar. “Me dijeron: ‘¿Entiendes lo difícil que es hacer una serie que la gente quiera ver? ¿Y que a la gente le gusta? Entonces, ¿por qué lo vamos a terminar? No terminas las series que la gente está viendo'”, recordó. “Pensaron que se trataba de una negociación económica, como si estuviéramos intentando conseguir más dinero, y todo lo que buscábamos era que aceptaran terminar la serie”, agregó.

Lindelof trató de explicar a la cadena que “los flashbacks son finitos”. Puedes hacer tres escenas retrospectivas de Jack emborrachándose y siendo autodestructivo, o Charlie recayendo, o Kate huyendo. La primera vez funcionan como una historia de origen porque estás aprendiendo sobre esa persona por primera vez, pero las demás hacen aguas. Podemos presentar nuevos personajes que tengan nuevas historias de fondo, pero la gente está interesada en los viejos”, señaló. Pese a este discurso, ABC no tenía intención de cerrar Perdidos.

Fue entonces cuando estrenaron la temporada 3, donde muchos fans coincidieron en la pérdida de calidad que sufrió la ficción. “Quedó claro que estábamos trabajando muy duro para mantener a los personajes en la isla y estaba empezando a ser inmensamente frustrante. Los flashbacks ya no eran buenos”, lamentó Lindelof.

En este momento, por fin ABC entró en razón y se reunió con los guionistas. Fue entonces cuando Steve McPherson, presidente de la cadena, aseguró que tenía planeado rodar hasta 10 temporadas. “El acuerdo al que llegamos fue de seis temporadas con menos episodios para darnos más tiempo entre temporadas para planificar las cosas”, relató el showrunner.

En este sentido Lindelof confesó que su plan inicial era “más o menos de cuatro temporadas”. “Ya habíamos resuelto la historia de los seis del Oceanic hasta cierto punto. Sabíamos que algunos de los personajes iban a salir de la isla, iban a pasar un momento muy miserable cuando estaban fuera de la isla, y luego iban a regresar para el final. Creíamos que podríamos hacer eso comenzando en la segunda parte de la tercera temporada y luego resolverlo en una temporada más”, relata el guionista que además reveló que esa cuarta temporada habría tenido 20 capítulos muy intensos para dar respuesta a muchos de los misterios que la serie tenía encima de la mesa.

“Pero ellos dijeron:'”¿Qué tal nueve?’ (Risas). Entonces, el acuerdo fue que lo dejamos en seis [temporadas] con menos episodios para darnos más tiempo entre temporadas para planificar las cosas”, recuerda Lindelof que también destaca que el desarrollo de aquella cuarta temporada se vio muy afectado por la huelga de guionistas. “Pero en todo lo demás estuvimos más o menos de acuerdo con la planificación. No quiere decir que todo lo que hicimos en la serie funcionó, pero teníamos un plan y lo ejecutamos”, concluye.