Ciudad de México, 3 de agosto (SinEmbargo).- Meses antes de ser víctima de asesinato, la antropóloga, activista y productora cultural Nadia Vera Pérez responsabilizó al Gobierno de Javier Duarte de Ochoa sobre cualquier atentado a su integridad o la de sus compañeros.

“Responsabilizamos totalmente a Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del Estado, y a todo su gabinete, sobre cualquier cosa que nos pueda suceder a los que estamos involucrados y organizados en todo este tipo de movimientos, tanto estudiantes, académicos, sociedad civil en general”, dijo Vera ante la cámara de los reporteros de RompevientoTV que, en 2014, la entrevistaron para un documental sobre desapariciones en aquella entidad y que estrenaron en noviembre.

“Sí queremos dejar muy marcado que es totalmente responsabilidad del Estado nuestra seguridad, porque son directamente los que están mandando a reprimirnos”, agregó la profesionista ante la cámara.

La declaración fue difundida ayer por el medio de televisión por internet, que acompañó el fragmento del video con una explicación: “Meses atrás, durante un trabajo periodístico que RompevientoTV realizó en el Estado de Veracruz, sostuvimos una entrevista con ella. Con el miedo reflejado fuera de cámara, volteando insistentemente hacia la puerta o la ventana del inmueble, como si alguien pudiera escucharnos o vernos, Nadia cerró la entrevista con un señalamiento concreto y contundente, indicando al probable responsable en caso que a ella, su familia o sus amistades les sucediera algo”.

Nadia Vera, también integrante del movimiento #YoSoy132 en la capital veracruzana, fue encontrada asesinada con un disparo en la cabeza y huellas de tortura el pasado viernes 31 de julio en un departamento de la colonia Narvarte de esta ciudad. Ahí mismo, en el departamento 401 del edificio 1909 de la calle Luz Saviñón, se encontraron los cuerpos de su amigo Rubén Espinosa Becerril, de 31 años y fotorreportero colaborador de la revista Proceso y de la agencia Cuartoscuro. Otras tres mujeres víctimas no han sido identificadas de manera oficial.

Tanto Rubén como Vera se destacaron en Veracruz por sus denuncias públicas sobre la violencia y la impunidad desatada sobre todo a partir de 2010, cuando asume el gobierno del estado Javier Duarte de Ochoa.

La situación para ambos, consideraron ayer amigos entrevistados, se habría complicado sobre todo a partir del 5 de junio, luego de la agresión a machetazos contra ocho estudiantes y activistas de la Universidad Veracruzana reunidos en una vivienda de aquella capital y por lo cual la comunidad académica responsabilizó al Secretario de Seguridad Pública del estado, Arturo Bermúdez.

El pasado 9 de junio, el fotorreportero decidió regresar a la Ciudad de México, de donde era originario, con el fin de ponerse bajo resguardo de las amenazas que recibió de un agente policiaco que le dijo que le pasaría lo que a Regina Martínez, periodista de Proceso asesinada en 2012.

Una vez aquí, Espinosa dio diversas entrevistas denunciando el clima de intimidación y su temor de ser víctima de un ataque por parte del gobierno del estado.

DUARTE ASEGURA QUE COLABORARÁ EN INVESTIGACIÓN 

En su cuenta de Twitter oficial el Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, sostuvo que se comunicó con el Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera Espinosa, “para ofrecerle el total apoyo del Gobierno de Veracruz en el lamentable caso de la Narvarte”.

“En el marco institucional, le llamé a @ManceraMiguelMX para ofrecerle el total apoyo del @GobiernoVer en el lamentable caso de la Narvarte (sic.)”, escribió el mandatario en su cuenta @Javier_Duarte.

En un segundo tuit expuso:

“Le he solicitado al Fiscal Gral. del Edo. se comunique con el Procurador del DF para colaborar en todo lo necesario en el caso Narvarte. (sic.)”.

Momentos después, el Fiscal General de Veracruz Luis Ángel Bravo, informó a través de la misma red social que Duarte le solicitó “apoyo en todo lo necesario” a la Procuraduría capitalina en la investigación.

En un segundo mensaje el Procurados sostuvo que ni Rubén Espinosa ni Nadia Vera presentaron alguna denuncia ante la Fiscalía del Estado.

“En la @FGE_Veracruz no se presentó denuncia alguna por parte del periodista Rubén Espinosa ni por Nadia Vera (sic.)”, sostuvo.

Nadia-Vera-PROMO

“AHORA NO HAY LUGAR A DÓNDE IR”: PRENSA EXTRANJERA 

Para los periodistas en México, la muerte de Rubén Espinosa pone de manifiesto el creciente peligro que representa su trabajo, publica este día Los Angeles Times, que junto a The New York Times, CNN, Univisión, la BBC de Londres, Al Jazeera, El País, El Mundo, y las agencias Reuters y The Associated Press. 

La Ciudad de México solía considerarse un “santuario” para muchos periodistas que huían de sus entidades bajo amenaza. Eso ha terminado, paulatinamente. De acuerdo con organizaciones como Artículo 19, en los últimos pocos años las agresiones a reporteros y fotorreporteros se han acrecentado a niveles nunca antes vistos. Ahora, con la tragedia de la colonia Narvarte, hasta donde fueron alcanzados tanto un activista como un periodista, parece confirmar que el “santuario” terminó.

La prensa extranjera mencionó cómo Rubén dejó Veracruz, una entidad gobernada por el priista Javier Duarte de Ochoa y conocida por concentrar el mayor número de asesinatos de periodistas en México. Rubén temía por su vida. “El señor Espinosa cubría a menudo la política en Veracruz, un estado en el sureste de México conocido por ser un lugar hostil para los periodistas, y se pronunciaba en contra del acoso de sus colegas periodistas”, escriben Paulina Villegas y Azam Ahmed en la crónica que The New York Times publica sobre la protesta de periodistas ocurrida ayer en la Ciudad de México.

“El nivel de impunidad es lo que permitió que esto sucediera”, dijo un periodista en la ciudad de México, que también tuvo que huir de Veracruz. “Los periodistas desplazados solían venir a la Ciudad de México como una isla de protección. Ahora no hay ningún lugar a dónde ir, ningún lugar para correr”, comentó a Al Jazeera.

En tanto, Deborah Bonello escribe en Los Angeles Times que “el joven fotógrafo había huido del estado de Veracruz, en temor por su vida, y había ido a buscar su seguridad en la Ciudad de México”. Y agrega: “la administración de Duarte ha sido la más mortífera para los periodistas en la historia del estado. El Gobernador ha sido criticado por sus comentarios acerca de este tipo de delitos. Durante un discurso en Veracruz el 1 de julio acusó a algunos periodistas de trabajar para el crimen organizado”.

La BBC de Londres refirió que Veracruz es uno de los estados mexicanos más peligrosos para los periodistas. Menciona que muchos periodistas amenazados en los estados mexicanos, como fue el caso de Rubén, se han refugiado en la capital y el gobierno ha establecido una agencia para ayudar a protegerlos.

Los Angeles Times publicó que “Veracruz, también plagada por la violencia de los cárteles de drogas, se encuentra entre los peores estados en un país que es uno de los más peligrosos del mundo para los periodistas. Según algunos cálculos, 88 periodistas han sido asesinados en México desde 2000 (recuentos varían debido a que diferentes organizaciones utilizan diferentes criterios). Siete periodistas han sido asesinados en lo que va de este año, y cinco fueron asesinados en 2014″.

Sobre el estado de la violencia contra los periodistas en Veracruz, Univisión, la cadena de televisión en español más grande en Estados Unidos, escribió: “Veracruz ha sido un estado peligroso para el trabajo periodístico. Once periodistas fueron asesinados en el estado desde 2010, todos durante el periodo del Gobernador Javier Duarte en tanto que el más reciente ocurrió hace apenas un mes, según el Comité para la Protección de los Periodistas. Otros dos, incluido Espinosa, eran periodistas de Veracruz que aparecieron muertos fuera del estado”.

La agencia norteamericana The Associated Press dijo que “con una investigación apenas en curso, grupos de protección periodista mexicanos ya están expresando el temor de que las autoridades no van a tener en cuenta que el brutal asesinato del reportero gráfico pueda estar relacionados con su trabajo – a pesar de que huyó del estado cubrió temiendo por su seguridad”.