María Gloria Hirose López recomendó hacer una limpieza bucal a los niños después de cada alimento, sin importar cuántas veces coma al día y poner mayor atención en la noche, porque, explicó, que al dormirse se produce sólo una décima parte de saliva que en el día; la saliva ayuda a limpiar la boca, pero si antes de dormir no se cepillan los dientes, el número de lesiones cariosas aumentará.

Ciudad de México, 3 de agosto (SinEmbargo).– En México, aproximadamente 10 millones de niños entre los dos y cinco años de edad padecen caries, lo que representa un grave problema de salud bucal, firmó María Gloria Hirose López, profesora de la Facultad de Odontología (FO) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“La caries es una enfermedad crónica que avanzan rápidamente, y es irreversibles si no se atiende a tiempo. En los niños, se presenta principalmente en los dientes superiores anteriores y en los molares, porque la lengua cubre los dientes inferiores cuando se toma el biberón o son amamantados. Por ello, la limpieza bucal debe hacerse inmediatamente después de alimentar al bebé”, subrayó la académica.

De acuerdo con la profesora, los dulces, incluso frutas, son considerados alimentos cariogénicos (que producen caries), pero no deben ser estigmatizados, pues aunque un niño coma sano, si no tiene una buena higiene bucal tendrá dientes enfermos.

La profesora María Gloria Hirose López advirtió sobre los riesgos de no tener una buena limpieza bucal. Foto: UNAM

La catedrática de la UNAM alertó que si los problemas de caries no se atienden adecuadamente, además de dolor, podría haber implicaciones graves, como un problema cardiaco, además de que el cuidado dental también contribuye al desarrollo de la cara, la apariencia física, el habla y la masticación adecuada.

HIGIENE

María Gloria Hirose López recomendó hacer una limpieza bucal a los niños después de cada alimento, sin importar cuántas veces coma al día y poner mayor atención en la noche, porque, explicó, que al dormirse se produce sólo una décima parte de saliva que en el día; la saliva ayuda a limpiar la boca, pero si antes de dormir no se cepillan los dientes, el número de lesiones cariosas aumentará.

Explicó que en los bebés es preciso establecer hábitos de limpieza, incluso antes de que empiecen a salir los primeros dientes.

“Se debe quitar el exceso de leche de la encía con una gasa humedecida en agua hervida y fría. Si ya aparecieron los dientes, hay cepillos especiales de látex suaves. Estas acciones deben convertirse en un hábito”, destacó.