Almacenar el agua en cisternas, tinacos, tambos y cubetas; administrar y limitar su uso así como reciclar el mayor líquido posible son parte de las medidas que han implementado vecinos de la Ciudad de México ante el mega corte de agua que podría terminar este fin de semana, de acuerdo con autoridades.

El Jefe de Gobierno, José Ramón Amieva Gálvez advirtió que “el punto crítico de esta contingencia por el corte de agua será durante las primeras horas del lunes 5 de noviembre”. Pero los vecinos del centro de la capital del país, en la ahora Alcaldía de Cuauhtémoc, saben cómo atajarlo: durante años, dicen, han lidiado con los recortes y la escasez del vital líquido, por lo que la prevención se ha vuelto una práctica recurrente en la zona.

Ciudad de México, 3 de noviembre (SinEmbargo).- Eusebia Cervantes Cruz vive desde hace 48 años en la antes Delegación y ahora Alcaldía de Cuauhtémoc. La semana pasada compró dos botes de 150 litros y cubetas de 20 litros para estar preparada ante el mega corte de agua y hasta este sábado no se había visto en la necesidad de utilizar el agua reservada. En el edificio donde habita cuenta con cisterna y aún tienen liquido, pero Eusebia reconoce que hay preocupación por la escasez, una con la que viven desde hace años.

“Ahorita no hay problemas porque se llenó la cisterna y prenden las bombas por 20 minutos para que agarremos el agua que necesitamos y otra vez se vuelve a cerrar; pero no sabemos hasta cuando podríamos gozar de ese privilegio del agua”, dice la vecina del centro de la capital del país.

El pasado miércoles inició, a las 8 de la mañana, el mega corte de agua para dar paso a una serie de obras de mantenimiento al Sistema Cutzamala, que es el que distribuye agua a la metrópoli, pero también a municipios connurbados del Estado de México, Hidalgo y Puebla. Las autoridades informaron, desde días antes, que 13 de las 16 alcaldías de la capital del país serían las afectadas.

Varios vecinos de la Delegación Cuauhtémoc coincidieron en que hasta este sábado no habían resentido el corte en sus hogares. No obstante, no descartan sufrir el impacto durante las últimas horas de esta jornada y el próximo domingo, pues la escasez ha sido una constante con la que están acostumbrados a batallar.

CISTERNAS, TINACOS, BOTES PARA PREVENIR ESCASEZ

Blanca Estela Villegas ha vivido 53 años en el primer cuadro de la Ciudad de México. La vecina comenta que en esta ocasión no ha batallado por la falta de agua, porque en su edificio, ubicado en la calle Honduras número 67, cuentan con equipamiento para almacenar el líquido desde hace tiempo e implementaron medidas para su cuidado.

“No nos ha afectado tanto el corte del agua porque con lo que apartamos es suficiente, tenemos bien administrada el agua para que nos alcance hasta que la vuelvan a poner”, dice la mujer en entrevista.

En el inmueble habitacional de Blanca Estela, los vecinos han adoptado hace tiempo mecanismos para cuidar el agua de las cisternas.

“Tratamos de que las bombas no estén trabajando todo el día. Tratamos de administrarnos bien”, añade.

Miguel Sanchez Carreón reside desde hace 55 años en la colonia Santa María de la Ribera. El hombre tampoco ha resentido el corte, según comenta.

“La verdad no hemos batallado con el agua, sí hemos tenido. Lo que tenemos de reserva no la hemos ocupado, no se nos ha dificultado. Tenemos cisternas que construimos hace tiempo”, comenta.

La experiencia de los vecinos de zonas populares en la Alcaldía de Cuauhtémoc, aprendida no sólo cuando hay cortes de agua sino de forma permanente, los han vuelto cuidadosos del vital líquido. Foto: Cri Rodríguez

El edificio donde vive Ángel Luna, en la Alcaldía de Cuauhtémoc, no cuenta con cisterna, ni bombas y tampoco tienen tinacos. El joven y su familia recolectaron agua en 25 botes de 10 litros para prevenirse ante el anuncio del mega corte de agua. El joven dice que aún no se han visto en la necesidad de utilizar las reservas pues aún tienen líquido en las tomas.

“De hecho no han cortado el agua. Aquí está la llave principal, la abrimos y está corriendo normal. Aunque la zona ya no tiene mucha presión como antes, pero si quisiera llenar los garrafones que ocupé podría hacerlo”, comenta.

Edelmira Ochoa Pineda está en la misma situación: “Sí tenemos agua. Todavía en la llave sí nos cae el agua y pues tenemos otra tanta apartada”, relata.

En la colonia Santa María de la Rivera, donde vive Ángel, cuentan con un suministro de agua regular. Los vecinos responden no les suspenden con regularidad como en otras delegaciones de la capital. “sólo algunas las ocasiones han batallado o les han corta el agua, pero son pocas”, dice Ángel.

La calidad del líquido, de acuerdo a los colonos, no es tan confiable. Ángel y Edelmira concuerdan en que en ocasiones el agua sale sucia, de color “cafecita o tierrosa”, dicen.

Blanca, de la colonia Centro, también comenta que en ocasiones el agua está sucia incluso “ha salido como con animalitos”, destaca.

Ana trabaja en una lavandería en la calle Cedro esquina con Carpio. En contraste con los vecinos mencionados, la empleada comenta que justo por ser el agua el medio con el que trabajan evidentemente sí han resentido considerablemente el corte.

Desde la semana pasada empezaron a llenar, poco a poco, tinacos y tambos de agua, para poder dar un poco de servicio a sus clientes frecuentes.

“En estos días sí nos ha llegado más ropa de gente nueva, pero hemos tenido que dejar irlos porque casi no tenemos el recurso: el agua. Sólo a los clientes que ya son frecuentes son a los que tratamos de quedar bien con el servicio, y sólo en casos muy urgentes”, platica Ana.

Ana, quien trabaja en una lavandería del centro de la Ciudad de México, afirma que el negocio sí ha resentido el corte de agua, pues sólo atienden a los clientes que les han sido más fieles. Foto: Cri Rodríguez, SinEmbargo

La zona metropolitana de la Ciudad de México cuenta con un abastecimiento de agua potable de 61 mil litros por segundo en promedio, de acuerdo a informes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Exequiel Ezacurra, director del Instituto para México y Estados Unidos de California, ha explicado que el problema de distribución en la capital tiene originen en cuestiones sociales más que tecnológicas.

Durante su internación en el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, AC, realizado el pasado 18 septiembre, el experto afirmó que el consumo no generalizado en las 16 alcaldías deja en desventaja a las demarcaciones de la zona oriente, frente a las de la zona sur.

LA BUENA COSTUMBRE DE RECICLAR

Los entrevistados coinciden en que implementaron diversas acciones personales para prevenirse para y durante la “contingencia”. Ángel, además de recolectar el liquido, recicla todo lo posible el agua que aún obtienen de los grifos.

“La que usamos para lavar comida, bañarnos o lavar trastes, esa misma agua la reciclamos para llevarla al baño. Y el resto del agua que tenemos guardada no la hemos usado”

Eusebia Cervantes Cruz también da un doble uso al vital líquido: “reciclamos el agua, tratamos de cuidarla lo más que se pueda, por ejemplo lo que nos bañamos lo reciclamos para el escusado. La verdad antes [del mega corte] no hacíamos estas acciones pero ahorita sí”, comparte la mujer.

Edelmira Ochoa reutiliza el agua con la que lava sus alimentos para regar sus plantas o para la taza del baño, dice. “además, cuando trapeo el agua se la echo a las plantas porque no uso químicos al agua para trapear”.

Ante la suspensión, el Sistema de Aguas de la ciudad (SACMEX) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) colocaron 90 tinacos de gran capacidad, distribuidos en diversos puntos de la Ciudad de México y en zonas comunes, como parques o frente a iglesias.

Uno de los tinacos ubicado en la calle República de Brasil y República de Honduras, en la colonia Centro, aún tiene gran cantidad de agua: “Casi no lo han usado porque todavía tenemos agua”, dice Alberto un joven franelero de la zona.

Las delegaciones a las que se destinaron el mayor número de pipas y tinacos fueron Iztapalapa, con 583, y Tlalpan, con 210 pipas, pues ahí es donde históricamente sufren continuamente y a diario por abastecimiento del vital liquido

El Jefe de Gobierno, José Ramón Amieva Gálvez, informó que las pipas cuentan con capacidad operativa de aproximadamente cuatro mil viajes diarios. Pero que en los dos primeros días se realizaron alrededor de tres mil viajes, “es decir, que si sumamos estos dos días anteriores, todavía no nos acercamos, ni siquiera a la capacidad que tenemos diaria”, dijo en entrevista con medios ayer.

En delegaciones como la Cuauhtémoc se destinaron alrededor de 123 pipas; en Benito Juárez con 39, Tláhuac con 38, Miguel Hidalgo con 36, Iztacalco con 35, Coyoacán con 24, Cuajimalpa con 17 y Magdalena Contreras con 16.

La mayoría de las llamadas recibas al LOCATEL y SACMEX, abundó el mandatario, son para pedir información sobre la ubicación de los tinacos en los espacios públicos y segundo, para el envío de pipas. El 60 por ciento de las solicitudes de pipas, corresponden a la alcaldía de Iztapalapa.

El Gobierno capitalino enfatizó en un comunicado que hasta el viernes no hay reportes de denuncias, ni ningún incidente que amerite alguna intervención mayor.

“LO CRÍTICO ESTÁ POR VENIR

Juan Carlos González es empleado en una purificadora ubicada en la Cuauhtémoc y se encarga de la entrega de garrafones de agua. El repartidor platica que las ventas se multiplicaron durante los dos días antes del corte.

“El día martes y miércoles sí hubo compras de pánico, esos días subió la venta de garrafones de agua hasta el doble. Yo normalmente entrego 50 garrafones por día, esos dos días sí llegamos hasta los cien garrafones que teníamos que entregar. Los clientes pedían de menos el doble.

Juan Carlos comenta que el viernes bajó de nuevo la venta y considera que este sábado seguirá “tranquilo”.

El joven repartidor cree que será el próximo lunes cuando nuevamente se elevarán las compras de los garrafones:
“Estará pesado de compras porque no sabemos realmente bien bien cuando va a llegar el agua. La gente yo creo que va a sufrir el domingo o lunes si es que no llega el agua”, dice.

El Jefe de Gobierno, José Ramón Amieva Gálvez, también advirtió que “el punto crítico de esta contingencia por el corte de agua será durante las primeras horas del lunes 5 de noviembre”.

“Nosotros esperamos que el punto más álgido es en el momento que se concluyen los trabajos de reparación, en lo que se llenan estos tanques de grandes dimensiones para generar la presión normal del agua y es cuando muchos de los que salieron de la ciudad, regresarán”, dijo el mandatario local, de acuerdo con un boletín de prensa.

No obstante, el Gobierno capitalino enfatiza que el operativo de tandeo continuará hasta el día 7 de noviembre, y que la CDMX “cuenta con 430 pozos operando; en condiciones normales, se cuenta con 26 garzas para abastecer a unas 350 pipas que regularmente apoyan en el abasto de colonias que no cuentan con un servicio regular, principalmente, en las alcaldías Iztapalapa y Tlalpan. Asimismo, Sacmex-CdMx tiene 27 pipas que auxilian en zonas donde el servicio se afecta por alguna reparación de fuga o falla de un pozo”, puntualiza.

Con motivo de la contingencia, el número previsto de pipas es de mil 286 [propias del Gobierno de la capital, de las alcaldías, rentadas y las 60 pipas de la Conagua]. Para esta cantidad de pipas, se tomó la decisión de implementar más de 60 puntos de carga [o garzas] adicionales, para tener la mayor eficiencia en el proceso de carga y evitar que los tiempos de espera sean demasiado largos.