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Italiano antivacunas se pone brazo de silicona y acude por dosis. Lo descubren

03/12/2021 - 11:55 am

Un hombre antivacunas intentó engañar al personal de salud de Biella, Italia, con un brazo falso para aparentar la vacunación contra la COVID-19 y recibir un pase sanitario.

Ciudad de México, 3 de diciembre (SinEmbargo).– Un antivacunas italiano enfrenta cargos de fraude después de presentarse para recibir su vacuna COVID-19 con un brazo falso, reportan la prensa europea.

“Me sentí ofendido como profesional”, dijo Filippa Bua a La Repubblica. “El color del brazo me hizo sospechar y le pedí al hombre que descubriera el resto de su brazo izquierdo. Estaba bien hecho, pero no era del mismo color”. El hombre le dijo: “¿Te habrías imaginado que tendría tal físico?”

Bua dijo a La Stampa que no podía ver las venas del hombre: “Al principio pensé que había cometido un error, que era un paciente con un brazo artificial”.

Gente reunida para una protesta contra el pase de vacunación contra la COVID-19 en Italia al que asistió Robert F. Kennedy Jr., hijo de Robert Kennedy, en Milán, Italia, el sábado 13 de noviembre de 2021.
Gente reunida para una protesta contra el pase de vacunación contra la COVID-19 en Milán, Italia, el sábado 13 de noviembre de 2021. Foto: Antonio Calanni, AP

“Tan decidido estaba a esquivar la vacuna pero aún así obtener un pase de salud, que el anti-vacunas pudo haber pagado cientos de euros por la prótesis de silicona”, reseña La Repubblica.

De acuerdo con The Guardian, el extraño episodio en un centro de vacunas en Biella, una ciudad cercana a Turín en la región del norte de Piamonte, se produjo una semana después de que Italia anunciara medidas que prohibían a las personas no vacunadas participar en una serie de actividades sociales, culturales y deportivas.

Después de completar los trámites burocráticos, incluida la firma de un formulario de consentimiento frente a un médico, el hombre, de 50 años, se sentó y se levantó la manga de la camisa mientras se preparaba para que un trabajador de salud le administrara la dosis.

El trabajador de salud no notó nada extraño, ya que la silicona se parecía a la piel. Pero después de mirar más de cerca y tocar el brazo, “el médico le pidió al hombre que se quitara la camisa”.

Su plan fracasó. El hombre, que no ha sido identificado, trató de persuadir al trabajador de salud para que hiciera la vista gorda.

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