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Los cambios al gabinete y a su estrategia de gobierno, coinciden expertos y opositores, ayudarían a cambiar la percepción que actualmente prevalece sobre el Gobierno federal. Foto: Cuartoscuro

Por Fernanda García Cruz y David Martínez Huerta

Ciudad de México, 4 de febrero (SinEmbargo).– El momento social, político y económico por el que atraviesa el país hace necesario que el Presidente realice una serie de ajustes en el gabinete. Estos cambios ayudarían a cambiar la percepción de que este es un gobierno que no actúa ante la adversidad, a pesar de que el país se le está yendo entre las manos, consideraron analistas económicos, legisladores e integrantes de distintos partidos políticos.

Los entrevistados coincidieron en que las áreas en las que es “urgente” realizar ajustes son las secretarías de Hacienda, Gobernación, Comunicaciones y Transportes, Desarrollo Social, Economía y la Procuraduría General de la República (PGR). En estas dependencias, comentaron, ha quedado de manifiesto la falta de capacidad de sus titulares para cumplir con las metas establecidas, el manejo poco transparente de sus recursos, así como su falta de habilidades para establecer un diálogo con la ciudadanía.

Pero también advierten que además de “cortar cabezas” se necesita también un cambio en la estrategia del gobierno, pues de nada servirá cambiar funcionarios si la no hay modificaciones en un proyectos que en más de dos años no ha dado resultado.

Dentro del cambio de estrategia, los entrevistados resaltaron el tema de la transparencia, ya que los temas de corrupción y opacidad que han salido a la luz pública en los últimos meses abonan a la ingobernabilidad actual del país, fomentando una mayor efervescencia social.

Apenas ayer, el Presidente Enrique Peña Nieto anunció una serie de nuevas reglas de transparencia para combatir la corrupción que, reconoció, es un problema grave para el país. También solicitó a la Secretaría de la Función Pública (SFP) que, con un panel de expertos que no definió, investigue si hubo conflicto de interés entre empresas que fueron beneficiadas con contratos de sus gobiernos y la compra de propiedades de él y de su esposa, Angélica Rivera.

Sin embargo, expertos en transparencia coincidieron en que el anuncio no abona a la credibilidad, pues los supuestos conflictos de interés del Presidente, su familia y su gabinete no serán auditados por un organismo autónomo, sino por un funcionario que el mismo Jefe del Ejecutivo federal eligió y nombró titular de la SFP: Virgilio Andrade Martínez.

LO NECESARIO Y LO URGENTE

Diputados de oposición analizaron la labor realizada por el gabinete del Presidente Enrique Peña Nieto durante poco más de dos años y concluyeron que es urgente remover a personajes clave suya imagen se ha desgastado a fin de mandar un mensaje de reconciliación con la ciudadanía, que le permita a la sociedad recuperar la confianza en las instituciones públicas.

Coincidieron en la urgencia de sustituir a los secretarios de Gobernación, Hacienda, Comunicaciones y Transportes, de Desarrollo Social o Agricultura, o incluso al Procurador General de la República, todos integrantes del “círculo rojo” de Peña Nieto, cuyo trabajo ha sido muy cuestionado por la ciudadanía, por lo menos durante el último año de gobierno.

“El desgaste general, con mucha honestidad lo digo, lo tiene el conjunto del equipo de gobierno, incluido el Presidente de la República”, afirmó el Diputado Miguel Alonso Raya, coordinador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en entrevista para SinEmbargo.

El pasado 6 de enero, el coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa Huerta, expresó que en un sistema democrático existen responsabilidades políticas ante las fallas en el ejercicio del servicio público.

Consideró que “mantener la actual integración del gabinete abona a la percepción de impunidad que la sociedad tiene sobre el gobierno”. El líder parlamentario se pronunció por remover al Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, por el manejo que el servidor público dio a la licitación del Tren de Alta Velocidad México Querétaro.

Además, tanto el líder de los diputados perredistas como el líder senatorial se pronunciaron por colocar al frente de la Procuraduría General de la República a una persona menos cuestionada que el priista Jesús Murillo Karam, quien ha sido muy criticado por su actuación en los casos Ayotzinapa y Tlatlaya.

No obstante, los legisladores reconocieron que no se observa voluntad política de parte del Presidente de México para remover a los personajes antes citados, pues el mexiquense ha dejado pasar varias oportunidades para refrescar su gabinete y ha preferido buscar soluciones legales o coyunturales que remover a su círculo cercano.

“Como el Presidente está en la misma sintonía de sus secretarios y colaboradores, no veo que el Presidente esté en la voluntad de remover absolutamente a nadie”, explicó a SinEmbargo la Diputada Lilia Aguilar, coordinadora de contenidos de la bancada del Partido del Trabajo (PT).

CAMBIOS SÍ, PERO NO PARA LOS CUATES: PRD

El coordinador parlamentario del PRD en San Lázaro, Miguel Alonso Raya, explicó que la urgencia de remover a personajes no se debe solo al desgaste político natural, tras dos años al frente de las secretarías más importantes del Gobierno federal.

Recalcó que se trata de recuperar la confianza ciudadana en sus instituciones públicas, ya que muchas malas decisiones de los servidores públicos han puesto en entredicho la forma en que las autoridades han atajado problemas como la inseguridad, la violencia, la pobreza y el mal uso de los programas sociales.

Por ello, el líder parlamentario planteó la urgencia de que el Presidente Enrique Peña Nieto convoque a construir un gobierno a partir del acercamiento con otras fuerzas políticas y también con destacados integrantes de la sociedad civil.

“Se requeriría tomar una decisión trascendental y sentar las bases para construir un gobierno de coalición con otras fuerzas políticas y actores de la sociedad mexicana que permita restablecer la confianza ciudadana en sus instituciones”, recalcó.

El Diputado Miguel Alonso se pronunció porque en caso de que se concreten cambios en el gabinete, el Presidente Peña Nieto se abstenga que colocar en sitios claves a más personajes del Estado de México.

Como ejemplo de su dicho detalló el cambio ocurrido al final del año pasado en la Subsecretaría de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública, en donde se prefirió ubicar a un ex colaborador del Presidente en el Estado de México, por encima de otras ofertas profesionales.

“Te voy a poner por ejemplo en la SEP: sacas a Fernando Serrano Migallón de la Subsecretaría de Educación Superior y metes a Efrén Rojas Dávila, ¿es mejor Efrén Rojas que Serrano Migallón? Sí, pero todos los espacios que quedan los ocupa gente del Estado de México, entonces vas cerrándote en un núcleo de amigos, de cuates, sin valorar capacidades de otros y niveles de interlocución”, dijo.

Otro ejemplo que mencionó fue el cambio de Alba Martínez Olivé en la Subsecretaría de Educación Básica para sustituirla por el ingeniero Alberto Curi Naime, “está canijo, ¿no?”, puntualizó el legislador.

LA ECONOMÍA

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La estrategia económica de los funcionarios titulares de las secretarías es insensible y carece de análisis ante la realidad cotidiana del país y del ciudadano. Foto: Cuartoscuro

Las críticas sobre el modelo económico del Presidente Enrique Peña Nieto, operado por el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Videgaray Caso, se han multiplicado ante las fallas en sus cálculos de pronósticos de crecimiento por dos años consecutivos. La falta de planes de contingencia ante los efectos que la debilidad de la economía mundial, la aprobación de una Reforma Fiscal que creó nuevos impuestos e incrementó otros ya existentes, y los problemas internos provocaron el año pasado una crisis en el consumo y un estancamiento en la creación de nuevos empleos.

El recorte al presupuesto por 124 mil 300 millones de pesos anunciado el viernes pasado como una medida emergente para compensar la baja en los precios del petróleo minó más la confianza en el responsable de las finanzas públicas.

En el Paquete Económico para 2015, la SHCP había estimado un crecimiento de 3.7 por ciento. Hace apenas unos días, el Fondo Monetario Internacional (FMI), redujo su previsión de crecimiento para el país de 3.5 a 3.2 por ciento. Horas antes, la Organización para las Naciones Unidades (ONU) también disminuyó su previsión al pasar de 4.2 por ciento a 3.4 por ciento. Después, el Banco Mundial (BM) recortó su previsión de 3.5 a 3.2 por ciento.

Académicos y analistas han identificado como parte del problema nacional la estrategia económica que se ha implementado en el país durante los últimos años, la cual ha contribuido a conservar un dinamismo aletargado y sin cambios que no responde con las necesidades productivas del país.

Para los expertos es necesario profundizar en el desarrollo de una política industrial, buscar alternativas para impulsar una política comercial y dar un viraje hacia una distribución pública más eficaz. De esta manera se lograría un cambio de estrategia económica que responda para nuevos desafíos y que atienda las necesidades del mercado interno, se generen empleos de mayor calidad, elementos que en los últimos 30 años no se ha logrado.

Advierten que en este rubro, la responsabilidad no solamente es de Videgaray Caso sino también del titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), y del de la Secretaría de Economía (SE), Ildefonso Guajardo Villarreal. Ninguno ha dado los resultados esperados.

“El gabinete económico de Peña Nieto no ha generado grandes cambios, tal vez ante la visión pública vamos a decir: se tienen que dar cambios porque no se están dando resultados, pero en realidad el punto va más a fondo. Quitar del puesto a un Videgaray, a un Ruíz Esparza, a un Guajardo, no va a ser un cambio en cuanto a la estrategia, porque la estrategia van a continuar”, Iván Olvera Lozano, director de la Licenciatura en Economía y Finanzas del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México.

José Luis de la Cruz, director general del Instituto de Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC) dijo que lo que persiste “es una inercia en el sistema y en la administración pública mexicana, es decir, plantear una estrategia de crecimiento económico basado en acuerdo comerciales, basado en una escasa intervención del gobierno en actividades productivas ya que se tiene un gasto público que no tiene la eficacia requerida.”

Asimismo afirmó que no necesariamente debe de haber un cambio de cabezas sino de estrategia que atienda más a la economía interna del país y ayuda a movilizar la economía. “Efectivamente, porque si analizamos los últimos 20 años, hemos visto que han pasado diversos secretarios y esto no es garantía de que se resuelvan los problemas. En realidad para resolverse se necesitan programas económicos que atiendan las necesidades de desarrollo del país.”

Parte del error, según los expertos, es haber realizado una campaña que vendió los beneficios de las reformas estructurales como algo inmediato.

“Todo esto lo vendieron en corto plazo y realmente desde un inicio todas las estrategias que traía Peña Nieto en el área económica eran para mediano y largo plazo, entonces más bien sería cambiar la estrategia y pensarla para corto plazo y realmente vender la verdad, decir la verdad de lo esperado”, dijo Iván Olvera.

“Si nos vamos a la Reforma Energética, es cierto, pero no dijo todo el discurso completo, porque nosotros los ciudadanos no lo vamos a ver en nuestros bolsillos, no lo vamos a ver en el precio de la gasolina. Lo vamos a ver en que habrá más infra estructura, en que va haber más gasolineras y apenas la construcción, sin embargo en nuestros bolsillos todavía no se verá reflejado, y si se verán los resultados de la Reforma Energética en nuestros bolsillos será hasta finales de su sexenio o hasta el próximo”, agregó.

En este sentido, Abraham Vergara Contreras, académico de la Universidad Iberoamericana destacó que en lo que respecta al gabinete económico que la Secretaría de Economía ha venido haciendo un trabajo, hasta cierto punto eficiente, pero el cual queda limitado por el presupuesto que le asignan.

No obstante afirmó que en el caso del titular de la Secretaría de Hacienda “es una persona capaz y preparada, los conocimientos técnicos los tiene, pero es una persona que quiere hacer política sin saber hacer política, y su trabajo principal que el país a través de Hacienda salga adelante y le atine al pronóstico no se está viendo.”

“Alguna vez me preguntaron que a quién pondría [en la SHCP] y me atreví a decir al Secretario de Relaciones Exteriores, al anterior Secretario de Hacienda del sexenio pasado, a José Antonio Meade Kuribreña, y parece que el empresariado lo aceptaría. Él tenía una buena relación y se podría cambiar la estrategia”, informó.

“Ya hay un sector de empresarios que ya no lo quieren –a Videgaray– en donde la reforma fiscal en vez de favorecerles, les ha venido perjudicando y ya no se sienten a gusto de las políticas y ya ha tenido una perdida de credibilidad ni es lo más sano para un país, y menos para la estructura empresarial”, dijo Abraham Vergara.

Y subrayó que “si a alguien se tendría que remover, no porque no tenga los conocimientos, sino por la falta de credibilidad de lo que dice, precisamente es Hacienda. Un cambio refrescaría las relaciones con el empresariado y crear condiciones para que el empresario mexicano se sienta más en confianza y se vuelve fundamental la imagen del secretario de Hacienda.”

Ante la pregunta sobre si los funcionarios son carentes de una visión analítica para enfrentar los problemas que están en su deber de resolver, dijo “exactamente, y pues ellos también son parte del problema, pero cambiando las cabezas no se va a cambiar nada porque la estrategia será la misma. Y a esta estrategia le falta más acercamiento a los problemas sociales y realmente hacer un análisis de corto plazo para el ingreso y gasto de las personas”, expuso Olvera.

“Tenemos funcionarios insensibles ante las necesidades y carencias de la sociedad mexicana. Desde un inicio se debió de pensar en tres estrategias: una de corto, una de mediano y otra de largo plazo. Está bien enfocarnos en el largo, sí dará crecimiento y desarrollo en el largo plazo, sin embargo lo que se haga ahora es lo que afecta a las personas. Las decisiones han sido muy elevadas en cuanto se contrastan con la realidad”, concluyó.

LA FALTA DE TRANSPARENCIA

Foto proporcionada por Aristegui Noticias

La “casa blanca”. Foto proporcionada por Aristegui Noticias

Temas como la compra de casas por parte de funcionarios públicos a contratistas del gobierno, como Grupo Higa, la cancelación de la licitaciones el Tren Rápido México-Querétaro, por las suspicacias que despertó la participación de Teya –una filial de Higa– y de GIA –propiedad de un cuñado del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari– fomenta la falta de Estado de Derecho, lo que aumenta la indignación social, consideraron los especialistas.

José Luis de la Cruz dijo que lo que se requiere en el país es transparencia. “El problema que enfrentamos es que la corrupción es un aspecto estructural que ha afectado el desempeño de la función pública en los últimos 40 años y el país requiere de mayor claridad en el desempeño de sus funcionarios, para evitar que algunos aspectos sean malinterpretados o, efectivamente, se den comportamientos inadecuados. Pues, de alguna manera, este tipo de temas inhiben la credibilidad y capacidad de gestión de los funcionarios de alto nivel”.

Respecto a los escándalos en que se han visto involucrados los funcionarios públicos, Iván Olvera recalcó que “afecta mucho la gobernabilidad, porque la sociedad no está conforme con la situación o las decisiones del gobierno. Se tiene que buscar el mayor beneficio para la sociedad con el menor gasto, pero comúnmente no es así, los contratos más elevados son los que están más cercanos a funcionarios.”

En este sentido, Abraham Vergara dijo que “afectan mucho los temas de corrupción y conflicto de intereses. Si como empresario están tratando de salir adelante, creando venta, pagando tus impuestos para que te enteres de que el titular de cualquier secretaría se enriquecen o tienen beneficios. Obviamente el pueblo deja de creerles, para qué si es una bola de gente poco transparente que se ven favorecidos por licitaciones, hay un malestar social, y se ven reflejados en esta ingobernabilidad.”

¿CAMBIOS, PARA QUÉ?

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La solución al bache en el que está metido el gobierno no se soluciona con sustituir a un servidor público por otro, afirma la Diputada Aguilar Gil. Foto: Cuartoscuro

La Diputada Lilia Aguilar Gil fue más allá de simplemente pronunciarse por la sustitución de un servidor público por otro.

La legisladora por Chihuahua sostuvo que el Presidente Peña Nieto debería hacer una consideración general no solo de su gabinete sino de su política de gobierno y su aplicación.

“A mí me parece que hay un fallo sistémico de este gobierno, entonces señalar a uno sólo sería inadecuado porque el que está poniendo la estrategia general y el que está más que desgastado es el Presidente”, apuntó.

Aguilar Gil recordó que la ciudadanía tiene un panorama muy claro respecto a la inseguridad pública, la cual se ha pretendido focalizar en dos estados de la República: Michoacán y Guerrero.

Por lo que mencionó que más que fallas de personas, se observa que lo que no funciona es la estrategia implementada desde Los Pinos.

La legisladora mencionó que un común denominador de los servidores públicos que componen el círculo rojo presidencial es la soberbia, la defensa a ultranza de las políticas gubernamentales y prácticamente ninguna voluntad para mover una coma a las instrucciones dictadas desde Los Pinos.

Tal fue el caso, recordó, de Alfredo Castillo, recientemente separado del cago como comisionado en Michoacán, el cual “pecó de soberbia y altivez en su última comparecencia ante la diputados y senadores de la Comisión Permanente”, lo cual le generó reducir su posibilidad de interlocución con los partidos políticos de oposición.