En un principio, los resultados se esperaban el lunes alrededor de las 22:00 hora local, ante la expectación nacional, dado que el pequeño estado del medioeste de Estados Unidos es el primero en el que los aspirantes se ven con los votantes.

Por Beatriz Pascual Macías y Alfonso Fernández

Des Moines (Iowa)/Washington, 3 feb (EFE).- La frustración y el desconcierto se extendieron entre los demócratas ante la incapacidad de ofrecer resultados en los “caucus” celebrados el lunes en Iowa, en el arranque formal de las primarias electorales, así como por las burlas del Presidente Donald Trump.

“Aunque nuestro plan es divulgar los resultados tan pronto como sea posible hoy, el objetivo final es asegurar que la integridad y exactitud del proceso se siga manteniendo”, dijo en un comunicado el Presidente del Partido Demócrata en Iowa, Troy Price.

En un principio, los resultados se esperaban el lunes alrededor de las 22:00 hora local (04.00 GMT del martes), ante la expectación nacional, dado que el pequeño estado del medioeste de Estados Unidos es el primero en el que los aspirantes se ven con los votantes. Más de doce horas después, el comunicado del Partido Demócrata demostró que la incertidumbre podría prolongarse aún más y aplazaba a esta tarde para más actualizaciones.

El uso de una nueva aplicación móvil para reportar los resultados y que no había sido probada previamente parece haber sido la causante de la confusión generada entre los responsables de las asambleas y de haber provocado el retraso.

Iowa, un estado rural con apenas 3 millones de habitantes, concentra cada cuatro años la atención, tanto dentro como fuera del país, ya que es el primer asalto en la contienda electoral de Estados Unidos.

Por ello, lo que se presuponía como el simbólico pistoletazo de salida para escoger al nominado demócrata se ha convertido paradójicamente en munición y motivo de ataques por parte de los republicanos, el primero de ellos el Presidente Trump.

“Los ‘caucus’ demócratas son un desastre total. Nada funciona, tal y como gestionan el país”, escribió Trump en su cuenta de Twitter.

Iowa mantiene la tradición desde 1972, pero en los últimos años habían crecido las voces críticas que reprochaban que el estado, mayoritariamente blanco y rural, no reflejaba la realidad de los Estados Unidos del siglo XXI.

“Es un fiasco total, es asombroso e increíble, no se prepararan de manera adecuada, que no probaran el sistema antes de utilizarlo. La falta de preparación, es triste”, dijo Linda Rojas, que había acudido desde California junto a su esposo, Aurelio, sobre la caótica noche electoral.

El matrimonio había viajado a Iowa a observar de primera mano las asambleas conocidas como “caucus” y que añaden una buena dosis de emoción al proceso de primarias, ya que el voto se hace de manera colectiva y mediante debate.

Ante este panorama, los candidatos han reaccionado de manera variopinta lo que ha agregado desconcierto.

El Senador Bernie Sanders, que lideraba las encuestas, publicó “datos internos” que dijo que representan el 40 por ciento de lo escrutado en Iowa y que le dan la victoria con un 29.66 por ciento seguido por el exalcalde Pete Buttigieg (24.59 por ciento), la también Senadora Elizabeth Warren (21.24 por ciento) y por Joe Biden con 12.37 por ciento, lo que supondría un resultado nefasto para el exvicepresidente.

“¡Menuda noche!”, clamó, por su parte, Buttigieg mientras subía al escenario entre aplausos de sus simpatizantes. “Según todos los indicios, vamos a Nuevo Hampshire victoriosos”, aseguró, sin ofrecer detalles.

La campaña de Biden, uno de los favoritos sobre el papel, envío una carta al Partido Demócrata de Iowa pidiendo ver los resultados antes de que se hagan oficiales.

“Consideramos que las campañas merecen una explicación completa e información relevante sobre los métodos de control de calidad que se están utilizando (para el recuento), y una oportunidad para responder, antes de que se publique ningún resultado oficial”, sostuvo.