“Pedimos a la PGR que actúe conforme a derecho e investigue puntualmente las acusaciones y hechos que han señalado a Anaya por corrupción, lavado de dinero y triangulación de recursos”, señaló el priista Enrique Ochoa Reza. 

Ciudad de México, 4 de marzo (SinEmbargo).- Integrantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) solicitaron a la Procuraduría General de la República (PGR) investigar acusaciones contra Ricardo Anaya Cortés, candidato de “Por México al Frente”.

Durante una conferencia de prensa, Enrique Ochoa Reza, dirigente del partido tricolor, demandó a las autoridades que las indagatorias no se detengan por presiones políticas. Además, exigió a Anaya que aclare los señalamientos en su contra.

 

“Pedimos a la PGR que actúe conforme a derecho e investigue puntualmente las acusaciones y hechos que han señalado a Anaya por corrupción, lavado de dinero y triangulación de recursos”, dijo Ochoa Reza.

“Que no se detengan todas las investigaciones por presiones políticas, por el contrario, que avancen”, señaló.

El priista acusó a Anaya de ser un político mentiroso y corrupto, y aseguró que los recursos del panista vienen de “los moches” de los que se habría hecho cuando fue diputado federal.

 

“Así no Anaya, violando la ley, creando empresas y fundaciones fantasma. Así no Anaya, recibiendo supuestos moches, lavando dinero y engañando al pueblo de México”, señaló Enrique.

Ricardo Anaya Cortés, candidato presidencial de la coalición “Por México al Frente” de los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), hoy en día es señalado, aún sin pruebas contundentes en su contra, de estar involucrado en una triangulación millonaria de recursos de dudosa procedencia.

No es la primera vez que Anaya es ligado a presuntos casos de corrupción y enriquecimiento deshonesto. Sin embargo, al menos en lo legal, ha librado todos los señalamientos que pesan sobre él.

Desde el año pasado, una noticia persigue al panista queretano: entre 2014 y 2016, compró y vendió un terreno en su estado natal. Lo adquirió por poco más de 10 millones de pesos y a los dos años de la compra, construyó siete mil metros cuadrados de una nave industrial que vendió en 54 millones de pesos.

Hoy, le es cuestionada la cantidad de dinero que genera y que no esclarece -a cabalidad- de dónde sale; también su presunta liga y “amistad” con Manuel Barreiro Castañeda, empresario investigado por la Procuraduría General de la República (PGR) por lavar dinero a través de empresas fantasma, quien junto con Anaya habría hecho tejes y manejes para enriquecerse a partir de “inflar avalúos”, señala el testimonio de personas ligadas al caso.

A lo largo de esta semana, Ricardo Anaya Cortés se presentó en las instalaciones de la PGR para rendir su declaración ministerial. No habló ante las autoridades, aunque sí entregó un documento dirigido al titular de la dependencia, Alberto Elías Beltrán, donde exige que le sea revelado si la Procuraduría cuenta con pruebas para acusarlo en materia penal.

“Dolosamente, omitieron señalar que a quien están investigando es a otra persona [quien es Barreiro] y no a mí. La PGR se ha prestado a la guerra sucia del PRI”, le dijo Anaya a medios de comunicación que lo esperaban afuera de la PGR. “Este gobierno federal priista usa a la PGR para dañar a quienes somos sus opositores” y para “confundir a la opinión pública”, acusó también.

El aspirante presidencial aseveró que “todo lo que yo he hecho ha sido legal y sobre todo cien por ciento transparente”. Algo cuestionable a ojos del escrutinio público, ya que Anaya, pruebas o no en su contra, no ha logrado transparentar sus finanzas con toda claridad. Pero tampoco ha podido deslindarse de los señalamientos, mismos que no han parado de salir en los últimos años.

-Con información de Efrén Flores.