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La Unidad Médica de Alta Especialidad del IMSS en Ciudad Obregón, Sonora, donde fue operado el menor. Foto: YouTube

Ciudad de México, 4 de julio (SinEmbargo).– El médico oftalmólogo que extirpó el ojo derecho por equivocación al bebé de un año Fernando Valdez Gastélum en Sonora, aceptó ante los padres del niño que previo a este error, otros papás también lo denunciaron por mala praxis, pero que “gracias a Dios, ese problema se aclaró favorablemente”, dijo en entrevista con SinEmbargo Marlene Ayala Quijano, madre del menor afectado.

El oftalmólogo Armando Cisneros Espinoza debía extraer el ojo izquierdo del bebé, pues padece retinoblastoma (tumor canceroso), pero por error extirpó el derecho el pasado 26 de junio en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Ciudad Obregón, Sonora.

“El doctor nos comentó que había tenido un problema similar, pero que ‘gracias a Dios’, todo se aclaró favorablemente para él. Si ellos [el IMSS] hubieran respondido esa demanda, a mi hijo nunca le hubiera tocado. Ya lleva dos casos este señor y no le hicieron nada, es el colmo que lo dejen trabajando aquí. Gracias a eso, ¡mira lo que nos pasó a nosotros! Si lo siguen dejando, sabe a quién más va a dañar”, dijo la madre del bebé.

De acuerdo con la prensa local, Cisneros Espinoza ya tenía la denuncia penal ante la Procuraduría General de la República (PGR) 81/2013, interpuesta después de que desde 2010 Isela Díaz Lara, madre de un niño de seis años que fue atendido por el médico, denunciara ante varias instancias del IMSS negligencia médica.

Marlene Ayala recordó que el oftalmólogo se justificó, argumentando que el bebé tenía un tumor detrás del nervio óptico que ponía el peligro su vida.

Durante la operación, indicó la madre, el médico debía colocar una válvula en el ojo derecho, porque su hijo padecía de un glaucoma congénito. Es decir, precisó, se le realizarían dos operaciones: extirpación del ojo izquierdo y reparación del derecho para evitar que su enfermedad avanzara.

“Suponiendo que tuviera otro tumor, el doctor no podía extirparlo porque nosotros no autorizamos esa operación. Primero se debía dar tratamiento y tratar de salvar ese ojo, porque veía con él. Con el izquierdo no ve nada. Además le dejó el ojo que tenía que extirpar”, comentó.

Ayer, el IMSS reconoció a través de un comunicado que el médico no tomó la decisión correcta y que, por ese motivo, suspendió al oftalmólogo y bajo “diversos procesos de investigación por el IMSS, el Órgano Interno de Control, la Procuraduría General de la República y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH)”.

“De acuerdo con los resultados de los estudios y la evidencia histopatológica realizados por el Departamento de Anatomía Patológica del IMSS, en Ciudad Obregón, se desprende que la decisión tomada por el médico que realizó la cirugía, no fue la correcta”, informó el IMSS.

Ayala Quijano dijo que su hijo perdió la única esperanza de visión, por lo que además de la denuncia que interpusieron el lunes ante la PGR, acudirán también a la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) y a todas las instancias que sea necesario para que el médico sea sancionado y se repare de alguna manera el daño que sufrió el menor.

“No es justo, queremos que le den tratamiento de verdad, queremos lo mejor para él, es una vida oiga, no están jugando con cualquier objeto pare decir ‘le quito, le pongo’, es un ser humano y merece dignidad y respeto”, expuso.

La mamá del niño informó que para evitar que el menor sea invadido por el cáncer, se le tiene que extirpar el ojo izquierdo.

“Me dicen que le pueden dejar el ojo, pero que hay un 50 por ciento de probabilidades de que le vuelva el cáncer. Es una bomba de tiempo, cuando nos demos cuenta mi hijo estará todo invadido”, dijo.

PEREGRINAR SIN RECURSOS

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Marlene Ayala tuvo que renunciar a su empleo, en una maquila, para atender al niño. El único sustento de la familia es el sueldo del papá, también obrero. Foto: Youtube

Los padres del bebé son originarios de Huatabampo, Sonora, pero radican en Nogales. Hace medio año se percataron que su único hijo tenía problemas y hace unos meses fue diagnosticado con un tumor.

Marlene y su esposo laboran en maquiladoras en la ciudad fronteriza. Hoy la madre del niño perdió el trabajo y el padre, cuenta con un permiso.

Cuando el niño tenía seis meses sus padres se dieron cuenta que estaba enfermo. Cuando cumplió ocho meses fue diagnosticado y al cumplir un año de edad, inició la quimioterapia.

Ante el desgaste que sufrió el organismos del bebé por el tratamiento, Marlene no tuvo otra opción que renunciar a su empleo.

Actualmente, el único ingreso familiar es el que obtiene el padre como obrero en una maquiladora.

En Ciudad Obregón no tienen parientes y duermen en el piso o en las sillas del hospital del IMSS, donde permanece internado el pequeño.

“Aquí nos quedamos en el seguro mi esposo y yo. Dormimos sentados en la silla, en el suelo, tenemos que estar cerca del niño, no lo podemos dejar solo”, narró.

La pareja llegó el 23 de junio por la mañana al hospital, luego de un viaje de horas desde Nogales. Estaban confiados en que todo saldrá bien y que el bebé sería intervenido sin problemas.

“Sí confiábamos, porque todo iba bien, hasta el 26 que entró al quirófano y cambió todo por completo”, recordó.

Marlene Ayala afirmó que la autorización que firmaron antes de que el bebé ingresara al quirófano, fue sólo por la extirpación del ojo izquierdo.

“Lo ingresaron a las siete de la mañana, porque lo tenían que canalizar, firmamos el consentimiento”, dijo.

La madre de Fernando aseguró que no se moverá del hospital de Ciudad Obregón, hasta que le den una solución a la negligencia médica que se cometió.

“El niño ya quedó más dañado. Está ciego y no hay forma de que arreglen ese ojo que ya le sacaron, a ver cómo le hacen, pero yo quiero respuestas”, dijo.