El rodaje está previsto que comience el próximo abril y que dure tres meses, explicó el director del CCM que añadió que la elección artística de los lugares de rodaje aún se está estudiando por los equipos técnicos de la película.

Rabat, 4 de diciembre (EFE).– Marruecos será escenario del segundo rodaje más caro de la historia del país que tendrá lugar en primavera y supondrá para el país magrebí una inversión de 200 millones de dirhams (18 millones de euros/22 millones de dólares).

Se trata de una película basada en la famosa novela El alquimista del brasileño Paulo Coelho, con el mismo título, y será producida por Kevin Scott Frakes, según confirmó hoy a Efe el director del Centro Cinematográfico Marroquí (CCM), Sarim Fassi Fihri.

El rodaje está previsto que comience el próximo abril y que dure tres meses, explicó el director del CCM que añadió que la elección artística de los lugares de rodaje aún se está estudiando por los equipos técnicos de la película.

Medios marroquíes barajaron el nombre del actor Tom Cruise como posible protagonista del largometraje que en principio se rodará en la ciudad de Fez, y las de Marrakech, Essauira, Erfud, en el sur del país.

Se trata del segundo rodaje más caro hecho en Marruecos tras la serie de Homeland que supuso una inversión de 280 millones de dirhams (25 millones de euros/30.4 millones de dólares).

La crisis sanitaria del coronavirus causó una caída del 50 por ciento de las producciones extranjeras rodadas en Marruecos, y que van a suponer una baja del volumen de negocios de 400 millones de dirhams (36 millones de euros/43.8 millones de dólares).

El director del CCM explicó que los rodajes se han suspendido a mediados de marzo tras haber decretado el confinamiento domiciliario en el país para luchar contra la COVID-19, antes de retomar su actividad desde el pasado mes de agosto.

Marruecos ofrece numerosas facilidades para el rodaje de películas y series extranjeras, y cuenta con numerosos técnicos y especialistas en todos los oficios del cine; esto, más la estabilidad de que goza el país en comparación con otros posibles escenarios árabes u “orientales”, lo han convertido en un lugar privilegiado de rodaje.