En México, aún trabajando jornadas completas, de 40 o 48 horas a la semana e incluso con una jornada excesiva de 48 horas, el 45 por ciento no gana lo suficiente para adquirir la canasta básica, a 32 por ciento se les viola la afiliación obligatoria a la seguridad social y 43 por ciento carecen de contrato estable, de acuerdo con los resultados del Observatorio de Trabajo Digno.

Ciudad de México, 5 de febrero (SinEmbargo).- La precariedad laboral no es exclusiva del “sector informal”, sino que también la viven casi la mitad de los trabajadores con contrato: el 43 por ciento no tienen seguridad social, es decir, 15 millones de personas.

De acuerdo con los resultados del Observatorio de Trabajo Digno, elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, esto muestra que la violación de los derechos laborales básicos, como la afiliación obligatoria a la seguridad social, es la más notoria.

Se agudiza en sectores como en el de agricultura, en el que el 85 por ciento de los asalariados no tienen este derecho; en los servicios diversos, entre los que están el trabajo doméstico, es del 84 por ciento y en el de la construcción se ubican en un 70 por ciento.

La situación incluso está en el mismo Gobierno. Los datos del Observatorio muestran que el 16 por ciento de los trabajadores de la administración pública no tienen seguridad social ni tampoco el 14 por ciento de las personas asalariadas del sector salud y del educativo.

Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza dijo que esta precarización es sistemática y proviene de estructuras fuertemente cimentadas y que fue durante los últimos seis años en que este problema incrementó.

La propuesta que el colectivo ha venido reiterando para poder erradicar esta problemática es la de separar el acceso a la salud y la seguridad social, de la contratación; tratarlo como derecho humano y que así se garantice el acceso, aunque “eso pueda llevar 10 años”.

“El caso de México es paradigmático porque en el índice de mejores trabajos del Banco Interamericano de Desarrollo, está en los más bajos, pero en el de Economía está en los más altos. En ningún país del mundo hay una precariedad con estas características”, comentó al respecto María Ayala, investigadora de Acción Ciudadana.

Y luego está el tema del salario. El 47 por ciento de quienes trabajan entre 49 y 56 horas a la semana, carecen de salario suficiente para adquirir la canasta básica para su familia. Aumenta a 49 por ciento para quienes trabajan más de 56 horas.

“Llama mucho la atención que medianas y grandes unidades económicas también violen derechos laborales básicos”, apuntó Gómez Hermosillo.

Los datos del Observatorio muestran que en estas unidades económicas grandes, el 35 por ciento trabaja sin salario suficiente, el 6 por ciento, más de 450 mil personas, no se les cumple la afiliación obligatoria a la seguridad social, y el 17 por ciento carecen de contrato estable.

Gómez Hermosillo recalcó que aunque estos datos se ubican por debajo del promedio, son “totalmente inaceptables” porque los porcentajes deberían ser “cero” o muy cercanos a ese nivel.

Por otro lado, en el último año hubo una mejoría: eran 15.6 millones en el último trimestre de 2018, las que no tenían un salario que les permitiera acceder a la canasta básica y para el mismo periodo de 2019, son 14.8 millones, una reducción de 4 puntos porcentuales que representan 858 mil personas con trabajo asalariado que han superado el umbral del salario suficiente para adquirir la canasta básica para su familia.

Sin embargo, se mantiene el hecho de que aún trabajando jornadas completas, de 40 o 48 horas a la semana e incluso con una jornada excesiva de 48 horas, el 45 por ciento no gana lo suficiente para adquirir la canasta básica, a 32 por ciento se les viola la afiliación obligatoria a la seguridad social y 43 por ciento carecen de contrato estable.