Los participantes del estudio asociaron el miedo al virus, la incertidumbre laboral y los efectos psicológicos como los principales aspectos del aumento del consumo de nicotina y tabaco.

Madrid, 5 de marzo (EuropaPress).- La ansiedad relacionada con la pandemia, el aburrimiento y las rutinas irregulares son los principales factores de aumento del consumo de nicotina y tabaco durante el confinamiento inicial por la pandemia de COVID-19, según una investigación publicada por la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) en la revista científica International Journal of Drug Policy.

Entre abril y mayo de 2020, los investigadores realizaron entrevistas telefónicas a adultos de todo Estados Unidos que consumen cigarros y/o sistemas electrónicos de suministro de nicotina, como los cigarros electrónicos. Los participantes en el estudio fueron reclutados mediante una campaña publicitaria en Facebook e Instagram.

Durante esta ventana, casi el 90 por ciento de la población estadounidense experimentó algún tipo de confinamiento estatal, con 40 estados que ordenaron el confinamiento de los negocios no esenciales y 32 estados que promulgaron órdenes obligatorias de permanecer en casa. En el momento de las entrevistas, todos los participantes se aislaron voluntariamente en casa a menos que se les exigiera salir de ella.

Casi todos los participantes informaron de un aumento del estrés relacionado con la COVID-19 (en concreto, el miedo al virus, la incertidumbre laboral y los efectos psicológicos del aislamiento) y lo describieron como el principal motor del aumento del consumo de nicotina y tabaco. La disminución del consumo, aunque menos común, fue prevalente entre los consumidores de tabaco “sociales”, que citaron menos interacciones interpersonales durante el confinamiento y el miedo a compartir productos.

El acceso a la venta al por menor tuvo un impacto diferente en el consumo de cigarros convencionales y electrónicos. Mientras que los cigarros eran universalmente accesibles en los negocios esenciales, el acceso a los productos electrónicos era más limitado, ya que las “tiendas de vapeo” y otros minoristas especializados solían considerarse no esenciales y se les exigía que cerraran o limitaran el horario.

Esto llevó a algunos usuarios a pedir sus productos a través de Internet, lo que a menudo dio lugar a largos tiempos de espera debido a los retrasos en el envío, o a retrasos en la entrega productos como resultado de la alta demanda. Como resultado, algunos usuarios duales de cigarros convencionales y electrónicos aumentaron su uso del tabaco común.

“Las políticas de respuesta a la pandemia que restringen intencionada o inadvertidamente el acceso a los productos de menor riesgo (a través de la disponibilidad, las cadenas de suministro o incluso la ralentización de los servicios postales), mientras que dejan que los productos más dañinos sean ampliamente accesibles, pueden tener consecuencias imprevistas que deberían tenerse en cuenta durante el desarrollo de las políticas”, explica el autor principal del estudio, Daniel Giovenco.