Dentro de los anuncios apuntó que no se aumentará la deuda pública y tampoco habrá nuevos impuestos; que siguen sus proyectos de infraestructura; anunció un nuevo recorte de salarios y hasta aguinaldos de altos funcionarios; así como la creación de 2 millones de empleos y la disminución en la carga fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Ciudad de México, 5 de abril (SinEmbargo).- El peso mexicano alcanzó un nuevo máximo histórico debido a la presión en los precios del petróleo y a la falta de una política contracíclica del Gobierno mexicano para paliar la crisis económica por el COVID-19.

De acuerdo con la analista de Banco Base, Gabriela Siller, el dólar interbancario se ubicó en 25.6895 unidades, con lo que superó el máximo registro de 25.44 alcanzado el pasado 24 de amrzo.

La analista añadió que la cotización del peso se debe a que el mercado estima que México no podrá aminorar el golpe del coronavirus en la economía nacional.

“Sin política fiscal contracíclica no hay forma de aminorar el golpe del coronavirus sobre la economía”, señaló.

En este sentido, dijo que la economía de México podría caer hasta un 5 por ciento, en un escenario optimista; el descenso sería del 8 por ciento en un escenario central; mientras sería del 10 por ciento en un escenario pesimista.

“Si llegara a cumplirse el escenario pesimista, sería la peor caída desde 1932, durante la Gran Depresión, cuando el PIB de México cayó 14 por ciento”, puntualizó.

A la par, el tipo de cambio se vio presionado por la falta de acuerdo entre los integrantes de la OPEP, por lo que los precios del petróleo caían en los futuros del domingo.

Durante las operaciones del domingo, el crudo intermedio cayó un 9.2 por ciento para negociarse a 25.72 dólares por barril, mientras el Brent bajó un 8.7 por ciento hasta 31.15 dólares por barril.

Mientras Banco Base señaló que el retroceso del peso podría deberse tanto a la caída en los precios del petróleo como al anuncio de las medidas dadas a conocer por el Presidente Andrés Manuel López Obrador para contener el impacto del COVID-19 en la economía del país.

“Los dos factores sumados de menor precio del petróleo y ausencia de una política fiscal expansiva tienen el potencial de llevar al tipo de cambio a un nuevo máximo histórico en las siguientes horas”, señaló el análisis de Gabriela Siller de Banco Base.

Esta tarde, López Obrador presentó el Programa Emergente para el Bienestar y Empleo para reactivar la economía que ha sido afectada por la contingencia del COVID-19.

Dentro de los anuncios apuntó que no se aumentará la deuda pública y tampoco habrá nuevos impuestos; que siguen sus proyectos de infraestructura; anunció un nuevo recorte de salarios y hasta aguinaldos de altos funcionarios; así como la creación de 2 millones de empleos y la disminución en la carga fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex).

En este sentido, Siller destacó que si bien el plan puede generar empleos, la cantidad puede no ser la suficiente para la caída que se espera en la economía.

En otro sentido, Banco Base destacó que el Gabinete se mantenga sin cambios, como se había especulado, y la menor carga fiscal a Pemex.

APOYOS A LA ECONOMÍA DE AMLO

López Obrador añadió acciones para reactivar la economía. “Decidimos no subir los precios de la gasolina, como hacían otros gobiernos cuando llegaba una crisis”, agregó.

También expuso que se echó a andar obras para impulsar la red de agua potable y dar 280 mil empleos.

“Se van a contratar a 45 mil médicos y enfermeros y se van a reclutar a 31 mil elementos que se integrarán a la Guardia Nacional”, indicó el Presidente desde Palacio Nacional.

Se dispondrá de un fondo de 35 mil millones de pesos del ISSSTE para entregar créditos de 20 mil a 50 mil pesos a trabajadores al servicio del Estado.

El FOVISSSTE y el Infonavit tendrán 175 mil millones de pesos para créditos de vivienda durante los próximos nueve meses, para generar también más de 200 mil empleos.

Además, destacó, se devolverá impuestos lo más pronto posible a los contribuyentes, como le pidió el sector privado.

A pesar de todo, dijo el Presidente, “estamos haciendo hasta lo imposible” para mantener el compromiso de no aumentar la deuda pública.

También, destacó, sigue en marcha la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, la rehabilitación de las seis refinerías y la construcción de la refinería de “Dos Bocas”.