México

Detrás de los “chupaductos” hay civiles, políticos y empleados de Pemex, dicen estudiosos del tema

05/05/2017 - 11:03 am

La toma clandestina de combustibles ha generado enormes derramas económicas en las localidades donde grupos criminales operan, han coincidido expertos. Las dádivas son cuantiosas: 30 mil millones de pesos ha perdido Petróleos Mexicanos, sólo en el 2016, por los robos cometidos. En estados como Sinaloa la venta y trasiego de drogas es el negocio que más deja dividendos a las organizaciones criminales. En Puebla, es el robo de combustible.

La violencia en este crimen parece ser un factor que si bien no es nuevo, se acentúa. Es la primera vez que “huachicoleros” o “chupaductos”, como se les llama a quienes cometen este delito, repelen y matan elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Esta mañana, el Gobernador de Puebla Antonio Gali Fayad anunció que dos mil militares reforzarán la seguridad en el estado tras los hechos en Palmerito, Quechulac. Mientras, la PGR anunció que abrió una carpeta de investigación contra quien resulte responsable, por los delitos de posesión y portación de armas de Fuego y los que resulten.

Hoy, el Presidente Enrique Peña Nieto condenó el “cobarde” ataque a militares en Palmarito, municipio de Quechulac Puebla, que dejó 6 militares muertos, y advirtió que se aplicará “todo el peso de la ley” a los responsables. Aseguró que los ordeñadores de ductos de Pemex “engañan” y “usan” a las personas para poder mantener ese negocio ilícito y alertó que quienes los apoyan “exponen a sus familias”.

Señaló que dio instrucciones a diferentes dependencia federales para que se integre una estrategia para “desmantelar por completo” a estos grupos delictivos.

Pobladores del Palmarito bloquearon la carretera Puebla-Orizaba después del abatimiento de una mujer por parte del Ejército. Foto: Hilda Ríos, Cuartoscuro

Ciudad de México, 5 de mayo (SinEmbargo).- La toma clandestina ha sustituido la “función social” que ejercía en algunas localidades el narcotráfico, han coincidido especialistas en seguridad. Pobladores del Palmarito Tochapan, Puebla, se han manifestado en contra del Ejército tras enfrentamientos con grupos criminales que derivaron en la muerte de civiles.

“Mientras en Sinaloa el crimen circula en torno al tráfico de drogas, en otros estados tiene otros giros. En el centro del país mediante la toma clandestina de combustibles”, dijo Tomás Guevara Martínez, profesor de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).

Dos enfrentamientos en los alrededores del municipio de Quecholac, entre el Ejército y criminales derivaron con la muerte de seis civiles y cuatro soldados, así como la detención de 12 personas.

Particularmente, la muerte de una mujer desembocó en una airada manifestación contra las Fuerzas Armadas que bloqueó la autopista Puebla-Orizaba.

Quinientos pobladores prendieron fuego a llantas y acusaron a los soldados de disparar sin razón contra civiles. En tanto que las fuerzas castrenses refirieron que los criminales se escudaron detrás de pobladores

Los hechos detallan que los criminales tuvieron el suficiente poder de fuego como para repeler al Ejército. Y la población, a diferencia de otros casos, ha salido a pedir que las autoridades se vayan.

El profesor de la UAS expuso que actividades económicas en torno al robo de combustible han surgido en diferentes partes del país.

Los vínculos de las bandas criminales con los locales podrían derivar por la inclusión de miembros de su población en estas actividades, o un beneficio económico para la población. Una vieja práctica en localidades donde el crimen se resguarda.

“Lo vimos también Oaxaca cuando el Ejército intentó entrar a una zona de tomas clandestinas y la población se opuso al paso de los soldados”, dijo

El robo del combustible es una actividad delictiva que causó pérdidas a Petróleos Mexicanos (PEMEX) por 30 mil millones de pesos en el 2016. Esto equivale al doble del presupuesto de la Procuraduría General de la República (PGR) en ese año.

Los compradores de gasolina clandestina también alimentan este negocio ilícito, cuyo resultado podría aclarar la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros A.C. (AMEGAS), la cual estima que el 20 por ciento del combustible está en manos del crimen.

Especialistas refirieron que el robo de gasolina suele contratar a locales para realizar una serie de funciones como halcones, guías y ayudantes.

“Este tipo de localidades también se benefician de estas economías. Se requiere mano de obra para transportar el combustible robado. Para vigilar estas actividades, y ¿quiénes son las mejores personas para esto? Los locales”, dijo profesora de la Universidad de Texas Guadalupe Correa-Cabrera

Mas no son los únicos que participan. Diversas detenciones han dado cuenta de la participación en las tomas clandestinas por parte de personal de Pemex.

“Las tomas clandestinas no pueden ser sólo perpetradas por los narcotraficantes. Tiene que haber gente que trabajó o trabaja en Pemex. Y con anuencia de la dirección, esto no es una cosa de hoy, sino que se ha documentado desde Vicente Fox”, dijo la profesora.

Un caso reciente sucedió el 6 de abril, cuando cuatro huachicoleros fueron detenidos por la Policía Federal en Guanajuato. Dos de ellos eran trabajadores actuales de Pemex.

EJÉRCITO CONTRA HUACHICOLEROS

Pobladores del Palmarito han pedido que la paz regrese a su comunidad y han rechazado la presencia del Ejército. Foto: Hilda Ríos, Cuartoscuro

Dada la violencia que genera la incursión del Ejército, sus elementos no parecen ser los más indicados para detener el fenómeno de los robos.

“Aunque el Ejército está ahí siguen exponencialmente el robo de combustible dentro del país. Entonces, es la participación del Ejército en estas operaciones pareciera ser ineficiente”, dijo Correa-Cabrera.

La localidad Palmarito se encuentra entre el llamado “Triángulo Rojo”, una zona que dibujada por los municipios de Acatzingo, Palmar de Bravo y Quecholac. Ninguna otra parte del país tiene más denuncias por tomas clandestinas.

Tan sólo en el triángulo rojo, entre el 2016 y febrero del 2017, han sido localizadas mil 71 tomas clandestinas, han dicho diversos medios con base a cifras oficiales.

Hasta el 16 de abril se habían atendido 125 llamados por tomas clandestinas en Puebla, la realización 647 operativos, y el aseguramiento de 967 vehículos y dos propiedades, de acuerdo con autoridades estatales.

ORIGEN DE HUACHICOLEROS

La aparición de los Zetas en México diversificó los delitos a los que se dedican los carteles. Foto: Cuartoscuro

La profesora de la Universidad de Texas refirió que la aparición del Cártel Los Zetas fue un parteaguas en las operaciones del narcotráfico en México. La llegada del grupo diversificó los delitos de las organizaciones criminales en el país.

“En el caso de Tamaulipas, el Cártel del Golfo de la mano de Los Zetas, empiezan a diversificarse y empiezan a extorsionar, secuestrar, dedicarse a la piratería, dedicarse a la ventas piratas, trata de personas, y robo de combustibles”, dijo Guadalupe Correa-Cabrera.

Los Zetas surgieron en 1999 como un brazo armado del Cártel del Golfo. 18 años después el robo de combustible sigue sacudiendo el estado fronterizo de Tamaulipas.

El Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca solicitó este miércoles la ayuda del Gobierno federal para frenar el fenómeno.

El mandatario estatal del Partido Acción Nacional ha planteado atacar las fuentes de financiamiento del crimen organizado; un enfoque distinto a las operaciones que terminaron con cuatro soldados muertos en Puebla y 10 elementos lesionados.

Una célula criminal suele dedicarse a un tipo de delito y no varios, indicó la profesora: “Quienes roban combustible no necesariamente trafican drogas, se conocen pero no son las mismas células delictivas”.

COLUSIÓN CON AUTORIDADES

El Gobernador del PAN Antonio Gali habló que Presidentes municipales están bajo investigación por la comisión de robo de combustible. Foto: Cuartoscuro

El Gobernador de Puebla Antonio Gali anunció que la Fiscalía estatal investiga a empresarios, presidentes municipales, gasolineras y también, a “quien echa aguas”, por las numerosas tomas clandestinas.

“Estamos investigando empresarios, más presidentes, gasolineras, también a quien echa aguas, habrá detenidos de la sociedad, ese es el grado al que ha llegado este problema, que ha desintegrado familias”, dijo Gali al periodista Joaquín López Doriga en Radio Fórmula.

El robo es un botín ya explorado por el crimen organizado. En enero del 2015 una banda liderada por un ex agente de la Policía Federal Carlos Alberto Fernández Montejo fue capturada. Sus ganancias por la venta de combustible ascendían a 30 millones de pesos al mes.

El descabezamiento de los carteles, como estrategia principal del Gobierno federal, derivó en la transformación de los carteles en células delictivas. En el primer trimestre de este año la PGR contabilizó 37.

Ninguna aparece en Puebla, pese a que los hechos indiquen lo contrario. En el caso de Tamaulipas, donde Gobierna Cabeza de Vaca, el Cártel de los Zetas subordina al menos ocho células.

Las tomas clandestinas de combustible en Puebla han tomado relevancia, el Grupo de Coordinación Puebla Segura, informo en abril que un millón 768 mil litros han sido robados en el estado durante el 2017.

“No estamos hablando sólo de narcotráfico, sino la deconfiguración del crimen internacional en forma de una empresa”, expuso Correa-Cabrera.

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