México

La Red está #BuscandoAMiguel, joven sin hogar que dormía bajo el puente del Metro Olivos, para ayudarlo

05/05/2021 - 3:01 pm

El Metro de la Línea 12 colapsó la noche del pasado 3 de mayo. Hasta el momento se han reportado 25 víctimas mortales, de las cuales cuatro murieron en hospitales mientras recibían atención médica luego del accidente. Aún hay 75 personas heridas.

Ciudad de México, 5 de mayo (SinEmbargo).– Miguel Córdova Córdova, joven que vive en situación de calle y que dormía debajo del puente del Metro Los Olivos, en la Ciudad de México, conmovió con su historia a los internautas de redes sociales, quienes ahora lo buscan para apoyarlo.

El pasado 4 de mayo Miguel, de 36 años de edad, fue entrevistado por Ruido En La Red para contar lo que había presenciado cuando un vagón de la Línea 12 del Metro capitalino se cayó de las vías tras el colapso de una viga que sostenía el puente de circulación del transporte público.

Luego de su testimonio, usuarios de redes sociales emprendieron la búsqueda para localizar a Córdova y que se le apoye de diversas maneras.

La iniciativa de búsqueda es liderada por Simón Levy, exsubsecretario de Planeación y Política Turística, quien publicó un mensaje en su cuenta de Twitter en el que solicitó el apoyo del Internet para localizar al joven que vivía bajo el Metro Olivos.

Incluso, el exfuncionario ofreció una recompensa de ocho mil pesos a quien encuentre al joven y le proporcione los datos.

“El que encuentre a este joven y me ayude a localizarlo en Ciudad de México, le entregaré ocho mil pesos a quien lo haya encontrado. ¿Me ayudan a correr la voz?”, tuiteó Levy.

Al respecto, varios usuarios de redes sociales comenzaron a movilizarse para que el mensaje llegara a más personas hasta dar con el joven, por lo que publicaron el hashtag #BuscandoAMiguel.

El llamado se extendió principalmente para las personas que residen cerca de Los Olivos o en zonas aledañas de la Alcaldía Tláhuac.

Además, hicieron énfasis en que no sólo se apoyará a Miguel, sino también a los amigos con los que vive, según mencionó en la entrevista con Ruido en la Red.

“¡Hola! Muchas personas estamos #BuscandoAMiguel para apoyarlo a él y a sus compañeros que viven en situación de calle. Si viven por Tláhuac, ¿nos podrían ayudar a ubicarles? Se los vamos a agradecer muchísimo”, escribió la usuaria de Twitter Mariana Ceja.

“Por favor hagamos algo por este joven. Nos representa a millones”; “Vivo en CdMx, acudiré hoy por la noche a buscar a Miguel y ofrecerle apoyo; quienes han mostrado interés en ayudarlo escríbanme directamente y en cuanto lo encuentre buscaré la forma de ponerles en contacto directo con él”; “¿Hay alguna manera de que podamos apoyar a Miguel y a sus demás compañeros que viven en situación de calle en esa zona?”, son algunos otros comentarios.

LA CRÓNICA DE MIGUEL

Miguel, un hombre en condición de calle, contó su testimonio sobre cómo ocurrió el colapso de la trabe del tramo Olivos y Tezonco de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, donde 79 personas resultaron heridas, de éstas, cuatro murieron en hospitales a donde habían sido trasladadas, sumadas a las 21 personas que murieron en el lugar del incidente. Los usuarios de redes sociales comenzaron a pedir información sobre el joven para apoyarlo.

En un video publicado en Ruido en la Red, el joven relató que él se queda a dormir debajo del puente de la zona y alrededor de las 22:00 horas, cuando ocurrió el trágico suceso, se escuchó el trueno de un fierro. Él se encontraba con unos amigos cuando el estruendo los sorprendió y salieron corriendo de la zona.

“Yo vivo en condición de calle y siempre me quedo aquí debajo del puente de los Olivos y Tezonco. Ayer venía de vender botellas, cerca de las minas, y regresé por mi cobija. A las 21:30 estaba platicando con unos amigos. Eran más o menos las 22:00 horas cuando se escuchó como si tronara un fierro. Se cimbró la banqueta de donde estábamos nosotros, pero se cimbró bien feo, tronó y se movió. Nosotros salimos corriendo”, explicó Miguel mediante un video compartido en la cuenta de Twitter del medio de comunicación.

El joven también dio a conocer cómo se vio el colapso de la obra y la desesperación que se sintió al ver cómo se empezaba a hundir el metro, aplastando automóviles, mientras algunas personas quedaban heridas y otras perdían trágicamente la vida.

“De repente íbamos corriendo y nos caímos porque se vino el cimbrado grande y se vio cómo se vino el metro hacia abajo en dos. Se hundió. Una desesperación de gente horrible. No le deseo a nadie que lo vea. Lo que viví fue una cosa horrible”.

Él destacó que los habitantes de los alrededores de dichas zonas desde tiempo atrás se mostraron inconformes ante la mala construcción de las instalaciones del Metro, el cual también soportó algunos sismos.

“Tengo más de 10 años en la CdMx. La gente se siente inconforme porque esta estructura desde el principio no estuvo bien. Se cimbraron sobre cimientos de arena. Cada vez que hay un temblor aquí, se mueve toda la mina. La mina tiembla”.

Miguel, es de origen tabasqueño, realiza seis veces el recorrido del paradero de la estación Tláhuac hasta Atlalilco, ya que se dedica a juntar y vender botellas y latas, con eso consigue dinero para vivir.

A la par, destacó que siempre busca un lugar al aire libre para dormir, pero cuando se encuentra cansado se queda debajo del puente, sin embargo, es una sensación fea, ya que el último metro que iba de Mixcoac a Tláhuac regularmente iba repleto de pasajeros, lo que provocaba fuertes vibraciones en la Tierra.

Miguel quedó impactado ante el trágico suceso y aseveró que las autoridades no actuaron de forma correcta, lo que al final provocó el derrumbe y fallecimiento de más de 20 personas.

“Venía llorando desde la Nopalera porque dije ‘hay gente que a lo mejor no se despidió de su familia’ y por una idiotez de las autoridades que quieren llevarse dinero a la bolsa, compran materiales de mala calidad. Y ahí están las consecuencias. Ahorita vienen las elecciones y se van a echar la bolita unos a otros, y pagamos hasta los más pobres”.

Entre lágrimas y tristeza por lo ocurrido, Miguel mencionó lo terrible que puede resultar que se juegue con las vidas humanas, la desesperación que vivieron adultos y niños mientras gritaban cuando el tren se venía abajo.

“Hay gente que juega con la vida del ser humano. Anoche era una desesperación de los niños y la gente que gritaba cuando se vino abajo era algo horrible y no me lo van a contar porque yo lo vi”.

Miguel vive en condiciones de calle y al día gana de 20 a 30 pesos vendiendo botellas y latas. Va a un comedor comunitario a comprar sus alimentos, él recalca que cuando se trata de trabajo siempre está “buscándole” para conseguir su sustento.