El director Mark Mundan estrena su versión de este clásico de la literatura infantil, manteniendo el espíritu del libro de Frances Hodgson Burnett, pues no trata de ocultar sus temas: el dolor por la pérdida, la muerte y la renovación.

Esta historia combina hábilmente los sueños y pesadillas de la infancia. Su balance de luz y oscuridad, muerte y renacimiento sigue siendo poderosamente conmovedor en su rara armonía.

Por Jake Coyle

Ciudad de México, 5 de agosto (AP).- La novela The Secret Garden (El jardín secreto) de Frances Hodgson Burnett, publicada en 1911, ha perdurado por más de un siglo. Se mantiene como uno de los grandes clásicos de la literatura infantil, un libro que combina hábilmente los sueños y pesadillas de la infancia. Su balance de luz y oscuridad, muerte y renacimiento sigue siendo poderosamente conmovedor en su rara armonía.

La adaptación de Mark Mundan, que estrena el viernes en video a la carta (on demand) por STX Films, no logra adentrarse del todo en el interior de sus personajes. Por momentos es lenta y demasiado alejada de esta historia tan vibrante. Pero se mantiene a tono con el espíritu del libro de Burnett, y para cuando llega a su crescendo tardío logra florecer.

The Secret Garden ha sido adaptada muchas veces, pero sólo una vez como una película taquillera, en 1993. La versión de Agnieszka Holland, una cinta para toda la familia muy bien lograda, es un clásico por derecho propio. Producida por Francis Ford Coppola, con fotografía de Roger Deakins y Maggie Smith como ama de llaves, The Secret Garden de Holland (disponible actualmente en streaming por HBO Max) es difícil de superar.

La versión de Mundan, con guion de Jack Thorne, suaviza algunos de los filos de su personaje principal, Mary Lennox (Dixie Egerickx). La primera frase del libro de Burnett se refriere a la huérfana Mary, “la chica más desagradable que se haya visto”, cuyos padres nunca la quisieron.

Tras un breve prólogo en India, donde los padres de Mary mueren de cólera, ésta llega a la mansión gótica y melancólica de Misselthwaite Manor en el campo de Yorkshire. Ahí la recibe su tío Archibald Craven (Colin Firth), quien también está de luto por la muerte de su esposa.

El director Marc Munden, izquierda, y la actriz Dixie Egerickx durante la filmación de “The Secret Garden”. Foto: STXfilms vía AP

Dixie Egerickx en una escena de “The Secret Garden”. Foto: STXfilms vía AP

Mary se la pasa encerrada en su cuarto y sólo gradualmente encuentra a Archibald o su hijo Colin (Edan Hayhurst), quien está postrado en una cama. Al principio su único amigo es Dixon (Amir Wilson), el hijo del jardinero. Juntos descubren entre la maleza y detrás de unas paredes de piedra el jardín oculto y maravilloso que desatará y reflejará la sanación colectiva.

Dixie Egerickx en una escena con un perrito. Foto: STXfilms vía AP

Los actores Dixie Egerickx, Edan Hayhurst y Amir Wilson. Foto: STXfilms vía AP

Lo mejor que podemos decir del Secret Garden de Mundan es que no trata de inventar la historia u ocultar sus temas. Es una película placenteramente paciente que de manera honesta aborda el dolor por la pérdida, la muerte y la renovación sin sentimentalismos. Ante el promedio de estrenos para niños, The Secret Garden es un oasis verde.

The Secret Garden, un estreno de STX Entertainment, tiene una clasificación PG (que sugiere cierta orientación de los padres) de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA, según sus siglas en inglés) por algunos elementos temáticos y escenas de peligro. Duración: 102 minutos. Dos estrellas y media de cuatro.

Amir Wilson en una escena de “The Secret Garden”. Foto: STXfilms vía AP

Colin Firth en una escena de “The Secret Garden”. Foto: STXfilms vía AP