Hamill desarrolló su carrera principalmente en el New York Post y en The Daily News, aunque también colaboró para otros medios importantes. Asimismo, desarrolló una faceta como escritor y ensayista, especialmente de biografías, y llegó a publicar desde relatos cortos hasta guiones.

El periodista, que recaló por casualidad en la profesión tras haber transitado por otros trabajos y haber abandonado el instituto, comenzó su andadura en el New York Post en 1960.

Nueva York, 5 de agosto (EFE).- El reconocido periodista neoyorquino Pete Hamill falleció este miércoles a los 85 años en Nueva York, tras una caída fortuita que derivó en un fallo hepático y cardíaco cuando ya se encontraba en el hospital.

Su hermano, el escritor Denis Hamill, contó a los medios locales que el pasado sábado el periodista sufrió una caída en su casa después de llegar de una sesión de diálisis, tras lo cual fue trasladado a un hospital de Brooklyn donde finalmente falleció por complicaciones.

Pete Hamill, natural de Park Slope (Brooklyn) y de ascendencia irlandesa, desarrolló su carrera principalmente en el New York Post y en The Daily News, aunque también colaboró como corresponsal para otros medios como el New York Newsday, Rolling Stone, The Village Voice o Esquire.

También desarrolló una faceta como escritor y ensayista, especialmente de biografías, aunque llegó a publicar desde relatos cortos hasta guiones.

Hamill, que recaló por casualidad en la profesión periodística tras haber transitado por otros trabajos y haber abandonado el instituto, comenzó su andadura en el New York Post en 1960.

“La redacción era para mí más excitante que cualquier película. Un caos organizado de editores gritándose desde sus escritorios, mensajeros entrando y saliendo por la puerta, hombres y mujeres aporreando grandes máquinas de escribir, teléfonos sonando, los teletipos de agencia repiqueteando y todo el mundo fumando y tirando las colillas al suelo”, rememoró el propio Hamill sobre la profesión periodística en uno de sus libros, según recoge el New York Times en su obituario.

Entre las historias más repetidas por sus compañeros destaca la vez que el periodista se negó a renunciar como editor del New York Post y trasladó su escritorio a un comedor cercano a la redacción en protesta contra el entonces propietario, Abraham Hirschfeld, que llevó a cabo despidos masivos a principios de la década de los 90.

“Descansa en Paz, Pete Hamill, una inspiración para muchos de nosotros. Era el periodista que todos queríamos ser, con la vida que todos queríamos vivir. Su legado y su trabajo siguen vivos”, escribió el redactor jefe de The New York Times Jim Rutenberg.

Hamill a menudo se describía como “un generalista y no un especialista”, alguien que escribía “de todo”, desde guerras internacionales, política local y nacional hasta piezas sobre leyendas del rock and roll como Bob Dylan y John Lennon, todo ello durante una larga carrera que lo llevó a pisar numerosas partes del mundo, aunque presumió siempre de regresar a Nueva York.

A las palabras de pésame también se ha sumado el Gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, quien dijo que Hamill era un “gigante” del periodismo, un “neoyorquino por antonomasia” y un amigo personal del que aprendió y se inspiró mucho.

“La muerte de Pete dejará un hueco en el corazón de todos los neoyorquinos”, concluyó Cuomo.