Fundar realizó 147 solicitudes de información a distintas secretarías que reciben el dinero de estos organismos. Sólo cinco le respondieron.

Los préstamos que recibe México de estos organismos representan 30% de la deuda pública externa. Foto: Cuartoscuro.

Los préstamos que recibe México de estos organismos representan 30% de la deuda pública externa. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 5 de octubre (SinEmbargo).- En el país existe poca transparencia sobre los recursos que el gobierno adeuda a organismos internacionales.

México es el tercero en la lista de deudores del Banco Mundial (BM) y el tercero en la lista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), lo que los convierte en uno de los principales prestatarios de estos organismos internacionales, reveló un estudio realizado por Fundar. En el caso del BM, el país adeuda 9.2 por ciento de la cartera total, mientras que al BID le adeuda el 18.82 por ciento. El préstamo que recibe de estas dos instituciones representa el 30 por ciento de la deuda pública externa del Gobierno federal (la deuda total a julio de este año rebasaba los 7 mil millones de pesos).

“Estos recursos son públicos, por lo que la información sobre su ejecución debería estar disponible de manera accesible. A pesar de que el marco normativo que rige dichos préstamos es claro y completo, el gobierno no lo está cumpliendo cabalmente. La información que brinda la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) es insuficiente, por lo que no es posible conocer datos oportunos y veraces sobre la actuación gubernamental en este tema, sobre cómo gestiona los recursos públicos y el impacto de las decisiones que el gobierno toma. Esto representa un vacío importante de información pública, el cual es necesario atender, de tal forma que las personas podamos opinar y participar en los asuntos sobre el desarrollo del país”, destaca el estudio “Diagnóstico sobre la transparencia de los préstamos para el desarrollo en México”, señala el documento de Fundar.

El Diagnóstico sobre la transparencia de los préstamos para el desarrollo en México es un ejercicio que da claridad sobre cuál es el marco normativo que rige el flujo y la aplicación de estos recursos; qué datos de los préstamos para el desarrollo están disponibles y qué información solicitada sobre los mismos entrega el Gobierno mexicano.

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Los recursos que prestan el BID y el BM son principalmente para la construcción de obras. Imagen: Fundar

Los recursos que prestan el BID y el BM son principalmente para la construcción de obras. Imagen: Fundar

El estudio está enfocado en el BM y el BID al ser estas dos instituciones las principales con las que el gobierno negocia sus préstamos y también porque gracias a sus Políticas de Acceso a la Información (PAIs), se puede obtener información sobre los proyectos que han negociado con México.

Fundar detalla que realizó 220 solicitudes de información: 147 al gobierno federal, 28 al Banco Mundial y 45 al Banco Interamericano de Desarrollo para conocer las condiciones y montos bajo los cuales se contrata la deuda con organismos internacionales.

De las 147 solicitudes de información dirigidas a la SHCP y a cada una de las 15 secretarías de Estado a cargo de la implementación, 51.7 por ciento de las respuestas consistieron en remitir a la página del banco correspondiente, sin que la información estuviera disponible en dichas páginas, “por lo que se considera como no entregada”. El gobierno declaró la información inexistente o determinó que la dependencia no tenía injerencia sobre dichos préstamos en 21.77 por ciento de las respuestas, a pesar de que la solicitud se dirigía a la instancia prestataria y a las ejecutoras. El 19.73 por ciento de las respuestas aclaran que los documentos no están disponibles, ya que los proyectos están en implementación, por lo que no se habían generado. Solamente en 3.4 por ciento de los casos, es decir en cinco respuestas, el gobierno entregó la información solicitada.

“El hecho de que las respuestas del gobierno mexicano remitan a las páginas web del BM y del BID, representa varios problemas. Primero, los bancos no cumplen con sus Políticas de Acceso a la Información, es decir, la información que debería ser divulgada rutinariamente no está completa y disponible. Segundo, al solicitarles los documentos que deben ser públicos no cumplen en todos los casos con los plazos establecidos y/o entregan la información; por ejemplo, el BM demoró hasta 80 días hábiles en responder en algunos casos, cuando su política establece un máximo de 20 días hábiles con posibilidad de solicitar una prórroga (lo cual no sucedió). Tercero, 53 por ciento de los documentos disponibles en la muestra estaban en inglés y el 47 por ciento restante en español, lo cual excluye a un considerable porcentaje de la población que no habla ese idioma, además de que no es el oficial en el país”, destaca el documento.

De acuerdo con el estudio, los préstamos que el gobierno negocia con este tipo de organismos financieros internacionales son de suma relevancia, ya que tienen el mandato de contribuir al desarrollo económico y social del país y, por lo tanto, impactan directamente en el bienestar y la calidad de vida de la población.

“Estos recursos forman parte de los ingresos federales, por lo que son directamente parte del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF). El tener acceso a la información sobre estos préstamos permite conocer tanto la manera en que se ejercen los recursos públicos, como los resultados que se están alcanzando con los proyectos, programas y políticas implementadas con éstos. Además, el gobierno mexicano elabora reportes de preparación, implementación, seguimiento y evaluación que entrega a cada uno de los bancos desde la etapa de negociación de un préstamo hasta el cierre de la implementación del mismo”, detalla.

El estudio destaca la importancia de importancia de conocer los montos de estos préstamos reside no sólo en la necesidad de monitorear la ejecución de estos recursos públicos, sino porque con dicha información será posible evaluar los resultados que tienen los proyectos financiados, así como su impacto.

“Para lo anterior resulta imprescindible saber quiénes son los responsables de transparentar la información de los préstamos, así como de rendir cuentas sobre los resultados de su ejecución”.