La periodista española se hace cada día más mexicana al compás de los libros y las dichosas palabras. Foto: Especial

La periodista española se hace cada día más mexicana al compás de los libros y las dichosas palabras. Foto: Especial

La periodista, lexicógrafa y conductora de La dichosa palabra estrena libro sobre las posibilidades del lenguaje en la era 2.0. La historia de las palabras que se usan en las redes, los buenos modales en las redes y relatos en Twitter son algunos de los capítulos que integran el libro Enredados.

por Julia Santibáñez

Ciudad de México, 6 de febrero (SinEmbargo).- Hoy leemos y escribimos más que nunca, nos urge vaciarnos en palabras. Ok, y también en emoticones, en memes, en abreviaturas. Porque si antes sólo los profesionales publicaban, en la actualidad Internet es una enorme hoja de papel donde entre todos construimos una narrativa alterna. De eso trata Enredados. Las redes sociales más allá de los memes, el libro de Laura García publicado por Ediciones SM.

Apasionada de las palabras, experta en la realización y adaptación de diccionarios y conductora de La dichosa palabra de Canal 22, en este libro hace una especie de defensa de las redes sociales. Aunque admite que en ellas abunda la frivolidad, se enfoca en sus ángulos positivos y creativos: se mete en las tripas de experimentos como tuitear Hamlet, sugiere cuentuiteros que hay que seguir, describe selficidios, propone cómo sacarle provecho al fanfiction. Todo bien investigado pero agilito, sin sermones. Rico, pues. También incluye espléndidos microrrelatos como “Al fin tuvo el coraje de escribirle lo que sentía. El autocorrector pensó que un ‘te lamo’ era más apropiado”, de @turbogeek81.

Aquí, extractos de lo que Laura opina sobre el tema.

Enredados, un libro que analiza el lenguaje de Internet. Foto: SIM

Enredados, un libro que analiza el lenguaje de Internet. Foto: SIM

LO ESPONTÁNEO

Si para publicar un poema existe el temor de hacer el ridículo, todo el mundo se atreve a escribir un cuento en 140 caracteres, porque en las redes se maneja un lenguaje coloquial. Gente que no pensó escribir formalmente, de pronto hace un chiste con muchísimos retuits o se vuelve Booktuber. Son manifestaciones espontáneas, que me parecen fascinantes.

BUENO Y MALO

Las redes han venido a sumar, no a restar. Tienen ángulos muy positivos, como la lluvia de ideas que implican y la libertad de expresión que antes no todos teníamos. Su costado negativo radica en que nos acostumbramos a saltar de un lado al otro y a veces no nos damos una hora para concentrarnos en una lectura, para entrar a fondo en un libro.

EL RETO

En Twitter se expresa una creatividad genuina, que hace de la literatura algo divertido. Hay textos tanto buenos como malos y regulares, igual que antes, pero ahora en mayor cantidad. El reto es encontrarlos entre la paja. Quizá ahí radique la nueva labor de los editores.

Internet más allá de los memes. Foto: Especial

Internet más allá de los memes. Foto: Especial

VOYEURISTA + EXHIBICIONISTA

Paso mucho tiempo en línea y a veces estoqueo a alguien, leo lo que escribe sin hacerme notar. Por otro lado, aunque trato de proteger mi intimidad, si pongo una foto del viaje que hago o con quién como, sé que caigo en una especie de exhibicionismo. En ese sentido creo que soy, al mismo tiempo, voyeurista y exhibicionista.

PANDILLA DE MILES

Si antes el grupo de amigos de un chico estaba en su edificio o con sus primos, hoy las redes se vuelven una pandilla de miles de personas. La gente con la que tratas a diario en Internet te da un cierto sentido de pertenencia, aunque no conozcas a 95 por ciento de ellos. Al final, te construyes ahí una vida paralela, hecha de letras.

La autora de esta nota, Julia Santibáñez, con la periodista Laura García y su libro, "Enredados". Foto: Facebook

La autora de esta nota, Julia Santibáñez, con la periodista Laura García y su libro, “Enredados”. Foto: Facebook

INFIERNO, PURGATORIO Y CIELO

¿Qué es el infierno virtual? Los personajes que sólo estorban, los Bots, los que a través de las redes quieren llamar la atención que no encuentran en la vida real. El purgatorio es quedarme sin Wi-Fi y el paraíso, las pequeñas joyas que encuentro a diario, sean ejercicios de humor, de literatura o de noticias, y que gracias a las redes se han democratizado.

DISTINTAS LECTURAS

Con frecuencia invierto más tiempo en redes del que pensaba. Por ejemplo, al seguir un evento político o deportivo a través de lo que se dice de él, principalmente en Twitter, disfruto el montón de chistes, de narradores, de distintas lecturas. Cuando me doy cuenta, ya pasé horas ahí.