La vacuna de Johnson & Johnson podría incrementar el número de personas inoculadas contra la COVID-19, al sólo requerir una dosis. Sin embargo, obispos católicos de Estados Unidos han pedido a sus fieles aplicarse otro biológico, ya que, aseguran, el fármaco se ha desarrollado con “células madres obtenidas de aborto”.

Ciudad de México, 6 de mazo (SinEmbargo).- El uso de la vacuna contra la COVID-19 generada por Johnson & Johnson podría enfrentar una seria resistencia en la comunidad católica de Estados Unidos, luego de que sacerdotes de dicho culto acusaran que el biológico está desarrollado con “célula madres obtenidas de aborto”.

El preparado de Johnson & Johnson podría aumentar significativamente el número de personas vacunadas en Estados Unidos, ya que por su constitución sólo requiere de una dosis para contener el virus y puede almacenarse a temperaturas más manejables para las autoridades sanitarias.

De acuerdo con algunos obispos católicos, el suero generado por Johnson & Johnson está desarrollado con células madre obtenidas de abortos. Su uso “suscita cuestiones sobre la permisibilidad moral de emplear vacunas desarrolladas, probadas y/o producidas con la ayuda de líneas de células derivas de abortos”, opinó el presidente del Comité de Doctrina de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, el obispo Kevin C. Rhoades.

A la par, acusaron a la farmacéutica de utilizar este tipo de células en el desarrollo, testeo y manufactura de las vacunas.

La vacuna de Johnson & Johnson es la tercera aprobada en Estados Unidos para combatir a la COVID-19. Foto: AP.

Ante la disyuntiva, el obispo Robert Deeley de la diócesis de Portland ha pedido a sus feligreses optar por el biológico de Pfizer o Moderna, antes que el de Johnson & Johnson.

“Si alguien puede elegir entre vacunas igualmente seguras y efectivas contra la COVID-19, deberían elegirse las vacunas con la menor conexión con líneas de células derivadas de abortos. Por tanto -siguió-, si alguien tiene la capacidad de elegir una vacuna, las de Pfizer y Moderna deberían ser elegidas antes que la de Johnson & Johnson”, dijo Deeley en un comunicado.

Dicha postura también ha sido adoptada por obispos de diócesis de Nueva Orleans y Pittsburg.

El uso de la vacuna de Johnson & Johnson podría acelerar la inmunización en Estados Unidos. Foto: AP.

Sin embargo, no todos los ministros católicos han adoptado esta visión. Por ejemplo, el Obispo de San Diego, Robert W. McElroy, ha invitado a sus feligreses a utilizar cualquier biológico aprobado en Estados Unidos.

“Debido a que vivimos en un mundo complicado, la enseñanza moral católica a veces es muy compleja y tiene matices en su razonamiento sobre cómo navegar los asuntos de equilibrar lo bueno y lo malo a la hora de confrontar opciones éticas”, reflexionó McElroy.

“Pero -continuó- en la cuestión concreta moral y pastoral de recibir las vacunas de Pfizer, Moderna, Johnson & Johnson o AstraZeneca, quiero dejar claro a las comunidades católicas de San Diego y de los condados Imperiales de que en el momento actual de pandemia, con limitadas opciones de vacunas disponibles para lograr una cura para nuestra nación y nuestro mundo, es completamente legítimo moralmente recibir cualquiera de las cuatro”.

Y subrayó que cuando se recibe cualquiera de estos preparados se está mostrando “amor verdadero” a Dios y al prójimo.

¿CÉLULAS DE FETO?

Los desarrolladores de vacunas usualmente emplean líneas de células fetales tanto para el desarrollo de fármacos, como para la búsqueda de tratamientos que combatan al ébola o al cáncer.

Sin embargo, el médico internista del Hospital Metropolitano de Nueva York, Mauricio González, detalló a la CNN que las farmacéuticas utilizan líneas celulares fetales y no tejidos fetales.

“Muchas vacunas han utilizado líneas celulares, que no es lo mismo, líneas celulares de fetos abortados en los años 70 y 80 para el desarrollo y la producción de vacunadas; el problema es cuando uno dice líneas celulares fetales, muchas personas confunden esto como tejidos fetales, que no es lo mismo, este linaje de células que se utilizan hoy para el desarrollo y manufactura, y la confirmación de las vacunas, son líneas celulares que han pasado más de mil generaciones, desde su origen, es decir, no retienen ya absolutamente nada de los fetos abortados en los años 70 y 80”.

Para el caso de los preparados contra la COVID-19, la revista Science detalló, en junio pasado, que al menos cinco biológicos usaban una de las dos líneas fetales humanas: HEK-293 y PER.C6.

El biológico generado por Johnson & Johnson, detalló la publicación científica, utiliza la línea de células PER.C6, misma que fue desarrollada a partir de células de la retina de un feto de 18 semanas fruto de un aborto en 1985.

En este sentido, el experto en enfermedades infecciosas de Nebraska Medicine, James Lawler, aseguró a la CNN que el uso de esta línea de células se debe a que es “un estándar industrial bien estudiado para la producción segura y confiable de vacunas de vectores virales”.

La vacuna de Johnson & Johnson utiliza un vector de adenovirus modificado modificado, con el fin de no causar la enfermedad pero í transmitir el material genético del virus a las células del cuerpo, para que estas generen las respuesta inmunológica en sistema humano.

-Con información de EFE.