Tokio, 6 Jun (Notimex).- El régimen norcoreano tiene un sistema de segregación consistente en 51 categorías, que sirve como herramienta para discriminar social y políticamente a sus ciudadanos desde su nacimiento, denunció hoy una organización humanitaria.

Todos los norcoreanos se clasifican como “leal”, “indeciso”, u “hostil” desde su nacimiento, basándose en la percepción de su lealtad al régimen, de acuerdo con el informe publicado por el Comité para los Derechos Humanos en Corea del Norte.

A su vez, estas tres grandes castas están subdivididas en un total de 51 categorías en función de los antecedentes y las profesiones familiares, que determinan los derechos, castigos o ayudas que puedan recibir los ciudadanos.

El informe titulado “Marcado de por vida: Songbun (como se le conoce al sistema de clasificación social) denuncia que ese método es la causa principal de las violaciones de los derechos humanos en esa nación, informó la agencia local Yonhap.

“La política Songbun pone a todos los ciudadanos en una de las 51 categorías y ha permitido al régimen de Kim dar prioridad o no, a todos los programas de bienestar social, ocupaciones, vivienda y alimentos, de acuerdo a la categoría asignada a la persona”.

“El sistema Songbun conduce a una sociedad que está sumamente estratificada, como un medio de control social, en donde todos los norcoreanos están realmente marcados de por vida desde su nacimiento”, señaló el informe del organismo, con sede en Estados Unidos.

“La cruda realidad de Corea del Norte es que este sistema hace posible una forma de esclavitud laboral para una tercera parte de los 23 millones de ciudadanos de ese país y consolida la lealtad servilista del resto”, declaró uno de los autores del texto.

El informe insta a Pyongyang a reconocer el sistema Songbun como una grave violación de los derechos humanos más fundamentales, y añade que Corea del Norte debería eliminarlo, ya que recuerda al “apartheid” en Sudáfrica.

El documento se dio a conocer cuando en Seúl, el presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, invitó a Pyongyang a seguir el ejemplo de Myanmar y concluir con su aislamiento, en un discurso pronunciado en el Día Memorial de los mártires en la Guerra de Corea (1950-53).

“Recientemente un viento de libertad, reforma y apertura se ha extendido por todo el mundo”, aseguró Lee, al tiempo que invitó a Corea del Norte a seguir la línea de Myanmar, que a finales de marzo de 2011 disolvió su último régimen militar tras 50 años de gobierno en el país.

Según el presidente surcoreano, “el viento que sopla ahora hacia Asia a través del norte de África, y tras haberse originado en Europa del Este, constituye una corriente histórica ante la que nadie puede alzarse”.