Ante las inundaciones y pérdida de hogares, las familias afectadas por las tormentas tropicales “Amanda” y “Cristóbal” corren el riesgo de enfermedades como el dengue, tétano, fiebre, vómito, diarrea, deshidratación, infección con parásitos y la propagación de la COVID-19, alertaron colectivos indígenas. A más de un mes de los daños en cosechas, casas y carreteras, el Gobierno no ha ejecutado políticas en entrega de equipo médico, semillas, reactivación de cultivos ni reconstrucción, acusaron.

Ciudad de México, 6 de julio (SinEmbargo).– A finales de mayo la tormenta tropical “Amanda” y posteriormente “Cristóbal”, acentuadas por el cambio climático, golpearon con fuertes y veloces vientos e intensas lluvias a la Península de Yucatán. También afectaron en Chiapas, Tabasco, Oaxaca y partes de Veracruz. Sin embargo, a más de un mes de las pérdidas en ganadería, agricultura y apicultura por las inundaciones; así como daños a viviendas, instalaciones médicas y deslave de caminos y carreteras, las autoridades no han presentado políticas públicas de apoyo a corto y mediano plazo, acusaron los afectados.

Encima, a finales de junio arribó a la Península polvo del desierto del Sahara que, aunque aporta nutrientes a los suelos y genera atardeceres rojizos, mantuvo mala calidad del aire. El Servicio Meteorológico Nacional recomendó, sobre todo a quienes padecen enfermedades respiratorias, mantener cerradas las puertas y ventanas del hogar, no realizar actividades al aire libre, usar cubrebocas y evitar la quema de carbón, madera, hojarasca y basura, además de reducir el uso del automóvil.

“Muchas familias quedaron sin casas, sin ropa, sin documentos y alimentos. Ante esta pérdida, inundaciones y humedad, las familias corren el riesgo de enfermedades como el dengue, tétano, fiebre, vómito, diarrea, deshidratación, infección con parásitos y la propagación de la COVID-19”, aseguran en un comunicado el Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil, Jóvenes Indígenas Transformando sus Comunidades y Diálogo y Movimiento.

Hasta el 2 de julio, la Secretaría de Salud reporta 4 mil 606 casos de dengue durante 2020, sobre todo en Veracruz, Jalisco, Tabasco, Michoacán, Nayarit y Guerrero, así como 17 defunciones. En Yucatán van más de 100 casos; en Campeche, más de 30; en Quintana Roo, más de 200; en Chiapas, más de 100; en Tabasco, casi 400; y en Oaxaca, más de 50.

“La Península de Yucatán está viviendo una de sus mayores pérdidas en la historia, sin embargo, el Gobierno Federal sigue impulsando en medio de esta crisis al proyecto Tren Maya que en nada beneficia a la región, y vulnera los derechos de los pueblos y comunidades indígenas a la libre determinación y autonomía”, acusan.

Xpujil, parte de los firmantes del comunicado, es la comunidad que logró a inicios de año la suspensión de un tramo del Tren Maya por la violación a su derecho a la consulta libre, previa e informada. Hace unos días el pueblo Ch’ol en Chiapas obtuvo una suspensión definitiva para el primer tramo por afectaciones a la salud en medio de la pandemia, pero se limita a obras que no han comenzado pues la fase uno se limita a rehabilitación de las vías existentes, de acuerdo con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). También han solicitado amparos, aún sin resolución, en Yucatán y Campeche.

Además de los cultivos afectados, se inundaron apiarios. Foto: U Lool Che, miel de la selva maya.

LO QUE NECESITAN 

Desde Xpujil, Campeche, Romel abundó vía telefónica que los daños colaterales continúan semanas después de ambos fenómenos naturales. Como en otras emergencias, miembros del Ejército solo reubicaron en albergues a personas y bienes afectados por las inundaciones.

Pero a corto plazo requieren botiquines médicos para prevenir enfermedades derivadas de la humedad que puedan confundirse con la COVID-19; y a mediano plazo semillas para reactivar las cosechas y apoyo para rehabilitar los apiarios para cosechar miel inundados o tirados por los vientos, porque las despensas ayudan solo de manera temporal.

“Lo que nos da de comer no es la despensa, sino la apicultura y agricultura”, dijo Romel. “El Gobierno federal a través de la Secretaría de Bienestar vino [a Xpujil], pero generó polémica porque realizó un levantamiento a más de 600 viviendas afectadas y solo apoyarán a 68. Dejó el conflicto sobre por qué a ellos y no a otros. Hay dos tipos de categoría de vivienda y ellos apoyaron solo a las no tradicionales. Traen visión de ciudad y no de la región; no entienden que nos gusta vivir en casas tradicionales con palma, no entienden nuestras condiciones específicas”.

Romel dijo que el Gobierno estatal y municipal no han planificado a largo plazo, y solo “para tomarse la foto” entregan despensas tradicionales, en vez de con alimentos orgánicos que fortalezcan su sistema inmunológico.

El uso de las donaciones es transparente. Imagen: Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil, S C

Entrega de equipo médico. Foto: Facebook Cripx Calakmuk

Sobre las viviendas, recordó la necesidad de material de construcción y asesoría técnica para que ellos la reconstruyan. En algunas comunidades se perdieron muebles básicos como el refrigerador.

Los colectivos pidieron a organizaciones, fundaciones, instituciones, corporaciones y al pueblo en general apoyo a los damnificados con aportaciones en efectivo en la cuenta bancaria.

“Nosotros también estamos tratando de recaudar fondos. Hemos entregado equipos médicos y abrimos esta cuenta bancaria para que nos depositen”, amplió Romel. “No vamos a mal usar el dinero y podemos demostrarles que lo utilizaremos para los damnificados”.