“Es que no puedes ponerme ese medidor en la cabeza. Está comprobado científicamente que nos está dañando las neuronas, nos está radiando”, dijo el cliente al empleado de la tienda.

Ciudad de México, 6 de julio (SinEmbargo).- Luego de que en Internet corriera el rumor de que los termómetros infrarrojos matan las neuronas, un hombre se negó a que le tomaran la temperatura con ese artefacto al ingresar a un Centro de Atención a Clientes de una tienda de telefonía celular.

Como medida sanitaria ante la pandemia del COVID-19, los establecimientos están obligados a exigirle a los usuarios el uso de cubrebocas y tomarles la temperatura con un termómetro infrarrojo para evitar el contacto con ellos; sin embargo, a un ciudadano se negó a realizar el protocolo pues, dijo, causa daños al cerebro.

En un video compartido en redes sociales, se observa a un individuo a punto de entrar a la tienda, pero el vigilante le apunta con el termómetro a la cabeza. Entonces el cliente se molesta e impide que el elemento de seguridad privada le tome la temperatura.

#FAIL A este señor solo le faltó decir que le iban a robar el líquido de las rodillas cuando le revisaron la temperatura con el termómetro infrarrojo 🤭

Posted by Periódico Central on Sunday, July 5, 2020

“Es que no puedes ponerme ese medidor en la cabeza. Está comprobado científicamente que nos está dañando las neuronas, nos está radiando”, dice el usuario.

Debido a la discusión, el vigilante llama a un empleado de la empresa para que le explique al hombre el procedimiento.

Incluso, el ejecutivo le recuerda que la toma de temperatura puede ser apuntando a la mano o al cuello, sin embargo, el cliente sigue discutiendo.

“Aquí te estoy dando mi mano, pero no me puedes obligar a ponérmelo en la cabeza porque me estás radiando. Son rayos X que me están mandando al cerebro”, argumenta.

Como el individuo no permite que le tomen la temperatura, el vigilante pide que pase la mujer que viene atrás, pero el sujeto tampoco lo concibe.

“No me voy a mover de acá para darle el lugar a otra persona, yo de aquí no me muevo”, afirma.

El ciudadano afirmaba que no permitiría que los empleados de la tienda hicieran lo que se les diera en gana. “Respeten la integridad de las personas”, les dijo.

Se desconoce el lugar exacto del altercado, pero fue en alguna parte de México.