Según nuevos estudios,nuestra galaxia está en un punto medio para albergar vida. Foto: Wikimedia Commons

Según nuevos estudios,nuestra galaxia está en un punto medio para albergar vida. Foto: Wikimedia Commons

Ciudad de México, 6 de agosto (SinEmbargo).- El universo, al igual que una ciudad pueden tener barrios buenos y malos. De este modo, de acuerdo con dos estudios recientes, es más probable que la vida evolucione en galaxias elípticas gigantes, mientras que en las galaxias enanas es probable que sean menos hospitalarias. En cuanto a nuestro hogar… La espiral de la Vía Láctea que cae en algún punto intermedio.

La idea de que el universo tenga regiones más o menos (según sea el caso) inhóspitas es especulativa, sobre todo porque todavía resta encontrar pruebas de vida extraterrestre para poner a prueba esta teoría. No obstante, la noción de “zonas habitables”, en donde el agua debe ser estable y criaturas similares a la Tierra tienen una oportunidad de sobrevivir, se ha propuesto para los sistemas solares alienígenas y regiones interiores de las galaxias.

“Si somos capaces de mirar a las regiones alrededor de estrellas que son benignos, y regiones alrededor de las galaxias que son benignos, entonces ¿por qué no nos fijamos en el volumen cósmico?”, dice Duncan Forgan de la Universidad de St. Andrews en el Reino Unido.

Así, un enfoque, dirigido por Pratika Dayal en la Universidad de Durham, Reino Unido, compara diferentes galaxias con el conocido ejemplo de una galaxia habitada: la Vía Láctea. Dayal propone que las galaxias “amables” con la vida necesitan una gran cantidad de estrellas que puedan albergar planetas. Sin embargo, una baja tasa de formación de estrellas también puede reducir el número de supernovas.

Galaxias elípticas gigantes como NGC 1316 podrían ser buenas para albergar vida. Foto: NASA, ESA, The Hubble Heritage Team

Galaxias elípticas gigantes como NGC 1316 podrían ser buenas para albergar vida. Foto: NASA, ESA, The Hubble Heritage Team

Lo anterior ocurre debido a que violentas explosiones de supernovas (las cuales se producen cuando las estrellas masivas mueren al cabo de unos cuantos millones de años) pueden conducir a extinciones masivas en mundos cercanos. Así que una baja tasa de formación estelar reciente significaría que hay menos de estas bombas estelares a punto de estallar.

Por tal motivo, los ganadores claros son galaxias elípticas gigantes con más de dos veces la masa de la Vía Láctea, pero con menos de una décima parte del número de estrellas jóvenes volátiles. “Si la Vía Láctea es capaz de albergar un planeta habitable, las galaxias elípticas gigantes albergarían hasta 10 mil planetas habitables”, dice Dayal, tomando como base la tasa de supernovas observada en nuestra galaxia.

En el otro extremo, los peores lugares para encontrar vida en el universo podrían tratarse de pequeñas galaxias irregulares con grandes cantidades de estrellas recién nacidas. Aquí, explosiones regulares de supernovas podrían esterilizar toda una galaxia. Así mismo, en ellas también puede haber insuficiencia de elementos más pesados ​​que el hidrógeno para formar planetas, dice Dayal.

Sin embargo, no sólo hay que considerar la presencia de supernovas. Se encuentran también los estallidos de rayos gamma (más mortales) quienes también ponen restricciones similares sobre la vida, dice Li Ye, de la Universidad de Nevada en Las Vegas, que ha observado de manera independiente la habitabilidad de las galaxias.

Se cree que la Tierra ha experimentado solamente un estallido de rayos gamma en los últimos 500 millones de años, que posiblemente dio como resultado la extinción masiva del Ordovícico que padecieron los trilobites que habitaban en nuestro mundo hace unos 440 millones de años. Sin embargo este panorama sería bastante diferente para un planeta similar a la Tierra ubicado en una galaxia enana activa, en donde podría llegar a sortear hasta 100 estallidos de rayos gamma durante el mismo período de tiempo, según los cálculos de Li.

Los estallidos estelares son más comunes en galaxias pequeñas y jóvenes. Foto: Wikimedia Commons

Los estallidos estelares son más comunes en galaxias pequeñas y jóvenes. Foto: Wikimedia Commons

Al igual que las supernovas, las explosiones de rayos gamma son más comunes cuando y donde están naciendo estrellas. Éstas alcanzaron su cúspide hace unos 11 millones de años, cuando la formación de estrellas a través del universo estaba en su apogeo y la escasez de elementos pesados ​​hizo que los estallidos gamma fueran más comunes. “Casi todas las galaxias fueron peligrosas, cualquiera que sea su masa”, dice Li.

Esto significa que la zona cosmológica habitable puede extenderse tanto en el tiempo como en el espacio, con la vida avanzada restringida por explosiones de intensa radiación durante los primeros mil millones de años del universo, añade Dayal. “El universo de hoy es un lugar muy tranquilo en comparación con el caos que teníamos”, dice.

Forgan, que no participó en ninguno de los estudios, señala que aún sabemos muy poco sobre cómo se desarrolla la vida y, sobre todo, asumimos que la Tierra es representativa de la vida en todas partes, aunque lo más probable es que no.

Para Forgan tratar el tema de la habitabilidad a una escala humana se trata de un enfoque poco conveniente. “Pero ellos están tratando de pintar un cuadro a la escala del universo”, agrega.