El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo estar teniendo “mucho cuidado” al abordar las relaciones con Estados Unidos. Insistió también en la necesidad de un mayor control de armas en el país vecino pero sostuvo que “hay que ver las cosas con mucha objetividad y no inmiscuirnos” porque es una asignatura pendiente de los dos principales partidos estadounidenses que ahora están en un proceso electoral.

Estados Unidos analiza un largo manifiesto racista y antiinmigrante publicado en línea poco antes de que el atacante Patrick Crusius, de 21 años, disparara el sábado contra quienes estaban en un centro comercial en El Paso, Texas, cercano a la frontera con México. El lenguaje utilizado en el documento es similar a algunas palabras empleadas por Donald Trump, que el lunes denunció al supremacismo blanco al que previamente se había mostrado renuente a criticar.

Por María Verza

CIUDAD DE MÉXICO (AP).— México alertó el martes sobre la existencia de redes racistas y de supremacistas blancos en Estados Unidos que pueden ser un riesgo para los latinos y por eso quiere colaborar en la investigación del tiroteo en El Paso en el que fueron asesinadas 22 personas, ocho de ellas mexicanas, y abrir un caso por terrorismo.

“En este caso en particular no se ha confirmado que hayan participado otras personas pero de que hay una red de supremacistas blancos (en Estados Unidos), claro que sí, tienen sus sitios de internet, lo describe el propio director del FBI”, dijo el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, durante la conferencia de prensa matutina con el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

AMLO durante su conferencia matutina de este martes en Palacio Nacional. Foto: Gobierno de México

A México le preocupa que pueda haber otras personas que actúen como el atacante de El Paso y por eso el Gobierno optó por tratar el caso como un “acto terrorista” y no como un hecho aislado, algo que tendrá muchas implicaciones, según Ebrard. “Me parece que es lo más sólido y lo más drástico que podemos hacer el día de hoy y también lo más efectivo”, agregó.

Personas oran frente a un altar improvisado en honor a las víctimas de una masacre en un centro comercial de El Paso, Texas, el lunes 5 de agosto de 2019. Foto: John Locher, AP

Por su parte, López Obrador fue un poco más incisivo que en días anteriores aunque midió sus palabras.

“No tenemos ningún problema de conciencia porque nosotros siempre hemos sostenido que no deben de utilizarse medidas coercitivas, que no se debe de apostar a la fuerza, que no se puede fomentar el odio, que no se puede azuzar a los pueblos para rechazar a extranjeros, a migrantes”, afirmó el mandatario. “Hemos sido muy claros en eso pero no estamos como para estar diciendo ‘te lo dije’. Son de esos casos en los que duele tener la razón”.

Las autoridades de Estados Unidos analizan un largo manifiesto racista y antiinmigrante publicado en línea poco antes de que el atacante Patrick Crusius, de 21 años, disparara el sábado contra quienes estaban en un centro comercial en El Paso, Texas, cercano a la frontera con México. El lenguaje utilizado en el documento es similar a algunas palabras empleadas por Donald Trump, que el lunes denunció al supremacismo blanco al que previamente se había mostrado renuente a criticar.

Sobre las víctimas Ebrard indicó que ya se han entregado los cuerpos a sus familias y que seis personas permanecen hospitalizadas, tres de ellas en estado delicado y otras tres fuera de riesgo. Foto: Gobierno de México

López Obrador, que dijo estar teniendo “mucho cuidado” al abordar las relaciones con Estados Unidos, insistió también en la necesidad de un mayor control de armas en el país vecino pero sostuvo que “hay que ver las cosas con mucha objetividad y no inmiscuirnos” porque es una asignatura pendiente de los dos principales partidos estadounidenses que ahora están en un proceso electoral.

Sobre las víctimas Ebrard indicó que ya se han entregado los cuerpos a sus familias y que seis personas permanecen hospitalizadas, tres de ellas en estado delicado y otras tres fuera de riesgo.

Cinco de los fallecidos en el tiroteo eran del estado de Chihuahua, fronterizo con Texas, y las otras tres víctimas mortales de los estados de Aguascalientes, Torreón y Zacatecas, todos en norte o centro-norte del país.

Desde el norte de Chihuahua, sobre todo desde la fronteriza Ciudad Juárez, decenas de miles de mexicanos cruzan legalmente la frontera a diario para ir a trabajar o de compras a El Paso, una localidad de 680 mil habitantes. Más del 80 por ciento de la población de El Paso es de origen latino, según datos del censo más reciente.