El respirador de emergencia VSZ-20-2 es totalmente automático y servirá para atender a pacientes graves de COVID-19.

Ciudad de México, 6 de agosto (SinEmbargo).- La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) aprobó el segundo respirador mexicano, desarrollado entre empresas privadas e instituciones públicas.

El respirador de emergencia VSZ-20-2, fue desarrollado en 10 semanas por 15 instituciones, públicas, empresas y universidades. Este respirador es totalmente automático y con él se podrá atender a pacientes graves contagiados de la COVID-19.

El 29 de marzo se emitió una convocatoria del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán para perfeccionar un prototipo de respirador que fuera hecho en México, el proyecto fue impulsado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Los primeros 20 respiradores  serán adquiridos por la Fundación Carlos Slim, la cual donará las unidades a cuatro hospitales públicos en San Luis Potosí, Yucatán, Coahuila y Guerrero.

Por su parte, Metalsa de grupo Proeza recibirá las necesidades de clínicas y hospitales tanto públicos como privados, con lo que se contempla que existan suficientes respiradores para atender a pacientes con COVID-19 en estado crítico.

Asimismo, la propiedad intelectual y patente del VSZ-20-2 será del Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

COFEPRIS AUTORIZA LA PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DEL NUEVO VENTILADOR VSZ-20

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) autorizó la producción y comercialización de un nuevo ventilador invasivo creado en México por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”.

El respirador cumple con los estándares internacionales y nacionales establecidos y constituye un insumo seguro para la atención de pacientes que requieren apoyo respiratorio.

Ante la escasez de ventiladores de respiración asistida para atender a pacientes con COVID-19 ha obligado a México a comprar equipos al exterior. Para combatir esta dependencia, un grupo de ingenieros biomédicos desarrolló el primer ventilador mexicano que está a punto de salir al mercado.