Uno de los factores más importantes que ha disparado que las bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos es el consumo de carne. Foto: Unsplash

Desde antes de la pandemia existía un grave problema de resistencia a los antibióticos y resurgimiento de enfermedades que se encontraban controladas, el tratamiento de enfermedades como tuberculosis, neumonía, salmonelosis, etc., se está haciendo cada vez más complicado porque los antibióticos están perdiendo eficacia.

Si bien es natural que un antibiótico genere resistencia, el uso indiscriminado de los mismos está creando una resistencia acelerada, esto hace que las enfermedades duren más, sean más caras de tratar y que haya más mortalidad.

Uno de los factores más importantes que ha disparado que las bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos es el consumo de carne, y es que aunque parezca inaudito en las granjas industriales donde hacinan a los animales de una manera inhumana, les administran antibiótico de manera sistemática, ya sea para estimular crecimiento o para prevenir enfermedades derivadas del mal estado en que están.

Vacas en granja industrial. Foto: Jo-Anne McArthur, We Animals Media

Por ejemplo en el Santuario de animales donde colaboro, buscamos que el alimento que damos a los animales no contenga ninguna clase de antibiótico, y cuando empezábamos y revisábamos las etiquetas de los alimentos, no encontrábamos ninguno que no tuviera, hasta que por fin encontramos algunas opciones, pero el 90 por ciento del alimento destinado para consumo en granjas contiene.

También a animales como las vacas con enfermedades crónicas por la explotación, como es la mastitis, les suministran antibióticos de manera indiscriminada para que duren lo más posible antes de mandarlas al rastro, en el Santuario vivimos el caso de Chabela muy de cerca, ella saltó del camión que la llevaba al matadero, y cuando llegó con nosotros tenía problemas de mastitis, era bastante doloroso para ella, estuvimos tratándola y las infecciones iban y venían, cada vez con más fuerza.

Chabela rascándose. Foto: Santuario Libres al Fin

Chabela disfrutó una vida en libertad por cuatro años en el Santuario, y al final le dio una neumonía crónica que ya no se la pudimos quitar con nada, le realizamos un antibiograma, que desgraciadamente nos llegaron los resultados después de su muerte, donde pudimos ver que las superbacterias que enfermaron a Chabela ya eran resistentes a todos los antibióticos.

El caso de Chabela no es aislado, y es por eso que actualmente tenemos este grave problema de salud, realmente la pandemia de la Covid 19 es el más pequeño de nuestros problemas, enfermedades muy graves no podrán ser tratadas con los antibióticos convencionales en poco tiempo, se están desarrollando antibióticos más modernos, pero mientras se sigan suministrando indiscriminadamente y sigamos consumiendo animales será un problema que no tendrá fin.