Irán respondió hoy a Estados Unidos por el asesinato de un alto general y lanzó una serie de misiles tierra-tierra contra dos bases iraquíes donde hay tropas estadounidenses estacionadas.

Teherán, 8 de enero (EFE/AP/SinEmbargo).- Los Guardianes de la Revolución iraní informaron de que el ataque con misiles de su fuerza aérea contra la base militar Ain al Asad, situada en el oeste de Irak y donde están desplegadas tropas estadounidenses, es un primer paso de la “dura venganza” por el asesinato de su comandante, Qasem Soleimaní.

“Al Gran Satán, el régimen cruel y arrogante de Estados Unidos, advertimos de que cualquier otra maldad o violación u otras medidas se enfrentará a una respuesta más dolorosa y aplastante”, aseguró el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución en un comunicado colgado en su pagina web.

Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, aseguró esta noche que todo está bien. “¡Todo está bien! Misiles lanzados desde Irán en dos bases militares ubicadas en Irak. Evaluación de víctimas y daños que tienen lugar ahora. ¡Hasta aquí todo bien! ¡Tenemos el ejército más poderoso y bien equipado en cualquier parte del mundo, con diferencia! Haré una declaración mañana por la mañana”, escribió en Twitter.

Irán respondió el miércoles a Estados Unidos por el asesinato de un alto general y lanzó una serie de misiles tierra-tierra contra dos bases iraquíes donde hay tropas estadounidenses estacionadas.

Funcionarios estadounidenses confirmaron los ataques, aunque Irán sólo ha reconocido haber atacado una base. De momento no había reportes sobre víctimas.

La televisión estatal de Irán señaló que el ataque fue en venganza por la muerte del general de la Guardia Revolucionaria Qassem Soleimani, cuyo funeral el martes dio pie a llamados a vengar su muerte, la cual aumentó drásticamente las tensiones en Medio Oriente.

Posteriormente, la Guardia Revolucionaria de Irán le advirtió a Estados Unidos y a sus aliados regionales que no tomen represalias por el ataque con misiles contra la base aérea Ain Assad en la provincia iraquí de Anbar, en el oeste del país, según un comunicado difundido por la agencia noticiosa estatal IRNA.

“Les estamos advirtiendo a todos los aliados estadounidenses, que le dieron sus bases a su ejército terrorista, que cualquier territorio que sea el punto de inicio de actos agresivos contra Irán será atacado”, afirmó la Guardia Revolucionaria, que también amenazó a Israel.

La base Ain Assad fue utilizada por las tropas de Estados Unidos por primera vez después de la invasión de 2003 en la que fue derrocado el dictador Saddam Hussein, y posteriormente volvieron allí para combatir al grupo Estado Islámico en Irak y Siria. Hay unos 1.500 efectivos de la coalición estadounidense estacionados ahí.

–Con información de EFE.