París, 7 Feb (Notimex).- El gobernante partido tunecino Ennahda rechazó hoy la disolución del gabinete y la formación de uno de tipo técnico, propuesta del primer ministro Hamadi Jebali, pues la iniciativa no le fue consultada.

 

Abdelhamid Jelassi, vicepresidente de la agrupación que ganó el poder en los comicios del 23 de octubre de 2001 tras su legalización el anterior enero, agregó que ahora más que nunca el país norafricano requiere de una conducción política.

 

El rechazo a la propuesta coincidió con el inicio de la reunión de la Unión General Tunecina del Trabajo (UGTT), para decidir si participa en un movimiento de huelga general este viernes promovido por partidos opositores laicos.

 

El Frente Popular, Al-Massar, el Partido Republicano y Nidaa Tounes, convocaron a una huelga general y suspendieron su participación en la Asamblea Nacional Constituyente, como protesta por el asesinato la víspera de Choukri Belaid.

 

El jefe del Partido de los Patriotas Demócratas fue asesinado a tiros la mañana de este miércoles cuando salía de su casa, y de inmediato su familia responsabilizó al partido de filiación islámica Ennahda del crimen.

 

Belaid era considerado el líder de la oposición laica en Túnez, su objetivo era secularizar la religión y alejarla del campo de la política, explicó esta mañana Hichem Ben Yaïche, redactor de la revista África a la radio France24.

 

Su muerte ocurrió al día siguiente de que en una entrevista de televisión había denunciado la existencia de una lista de personajes por ejecutar, dijo a la misma radio Alaa Talbi, una de sus amigas.

 

En particular, había acusado a las Ligas de Protección de la Revolución, consideradas las milicias de Ennahda, de ser el origen de la violencia que se estaba registrando en Túnez.

 

Por su parte el presidente interino Moncef Marzuki señaló este jueves que el asesinato del dirigente opositor “es parte de un complot lanzado contra Túnez para amenazar su seguridad y su estabilidad y sumir al país en problemas”.

 

“Los últimos ataques contra mausoleos forman también parte de este complot”, que pretende sembrar la duda en los tunecinos, agregó tras regresar de Estrasburgo, Francia.

 

Antes, el líder de Ennahda, Rached Ghannouchi, había negado cualquier implicación de la organización islamista en el asesinato, pues dijo que habrá interrupción en la llegada de inversiones y turismo.

 

“Túnez atraviesa hoy el mayor estancamiento político desde la revolución. Debemos estar tranquilo y no caer en una espiral de violencia. Necesitamos la unidad más que nunca “, sostuvo.