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La Senadora Iris Vianey Mendoza solicitó licencia por 30 días y se puso a disposición de la Procuraduría General de la República Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

Ciudad de México, 7 de febrero (SinEmbargo).– La petición de licencia de la Senadora del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Iris Vianey Mendoza Mendoza, puso en la mira a otros políticos también señalados por cometer actos de corrupción o tener nexos con el crimen organizado, pero que, al amparo del fuero constitucional o de sus relaciones en el poder, no han solicitado licencia ni mucho menos renunciados a sus cargos para ser sometidos a una investigación seria.

Ayer, el líder nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva, apoyó la decisión de su legisladora y pidió que el coordinador de los diputados del Partido Acción Nacional (PAN), Luis Alberto Villarreal García –denunciado por encabezar una red de legisladores que exigen “moches” a alcaldes–, y el ex Gobernador interino de Michoacán, Jesús Reyna García, sigan los pasos de Iris Mendoza y dejen sus funciones para ser investigados por las autoridades.

La legisladora de Aguililla fue acusada en días pasados por el líder de las autodefensas José Manuel Mireles Valverde por tener nexos con integrantes de Los Cabellos Templarios, luego de la aparición de la fotografía de una fiesta realizada en Apatzingán donde departió, junto con otras muchas personas, con la cantante Melissa, quien es hija del fundador y también uno de los principales líderes de ese cártel.

A Jesús Reyna García, quien sustituyó a Fausto Vallejo Figueroa durante su permiso por motivos de salud, también se le ha relacionado –al igual que a la legisladora Iris Mendoza– con la organización criminal que opera en Michoacán. Él se ha limitado a negarlo, pero no ha abierto una sola puerta para que se haga una investigación.

“Por cierto –dijo el líder perredista–, las acusaciones que ha hecho públicas el doctor José Manuel Mireles, uno de los dirigentes de los grupos de autodefensas michoacanas, involucran también a altos funcionarios del gobierno priista en el estado de Michoacán, entre ellos al actual secretario general de Gobierno Jesús Reyna”.

Para los perredistas fue un acto de “valentía” de la legisladora el ponerse a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR).

“Saludo y reconozco la decisión de nuestra compañera Senadora Iris Vianey Mendoza de solicitar licencia por 30 días al desempeño de su cargo en el Senado de la República, con el propósito de que la Procuraduría General de la República investigue urgentemente, a profundidad, libremente y con toda responsabilidad legal, los señalamientos y acusaciones que se han hecho en los últimos días en contra de la Senadora michoacana”, dijo Zambrano.

Agregó que tanto el PRD, como él y la Senadora están comprometidos con el Estado de Derecho y por eso espera que políticos de otras corrientes sigan el camino de Iris Vianey, quien al presentar su denuncia en la PGR por las acusaciones, se limitó a decir que está bien y que es mentira que tenga nexos con la organización criminal.

Sin embargo, los casos de Villarreal y Reyna no son los únicos que han estado en la mira de los ciudadanos, pero no de autoridades. Durante el año pasado –y en muchos antes–, el Senador Carlos Romero Deschamps, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue señalado en innumerables ocasiones por enriquecimiento ilícito. También, al Diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Fernando Larrazabal Bretón, le han pedido explicaciones por corrupción en casinos en Monterrey. Ambos están en activo y gozan de fuero.

El propio aspirante a la presidencia nacional del PAN, Ernesto Cordero Arroyo, protagonizó el año pasado un escándalo de corrupción por el manejo “discrecional” que hizo de los fondos de su partido durante su paso como coordinador de la bancada blanquiazul.

LAS ACUSACIONES DE MIRELES

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El líder de las autodefensas de Tepelcatepec, Michoacán, José Manuel Mireles, afirmó que la Senadora Mendoza tenía nexos con el crimen organizado y que ella había organizado una visita de supuestos integrantes de la organización criminal en el recinto legislativo. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo.

El líder de las autodefensas de Tepelcatepec, Michoacán, José Manuel Mireles, afirmó que la Senadora Mendoza tenía nexos con el crimen organizado y que ella había organizado una visita de supuestos integrantes de la organización criminal en el recinto legislativo.

“Tiene mucha relación y mucho contacto con el crimen organizado, ya hasta los llevó al Senado si hay gente que ha convivido con ella toda su vida”, dijo esta misma semana.

Detalló que la persona con la que Iris Mendoza negoció la entrada de Los Templarios al Senado de la República fue el director del Conalep de Apatzingán Juan Polvos Mancilla, quien también es conocido por ser el doctrinario de ese cártel.

El ahora ex vocero de los comunitarios afirmó que Polvos Mancilla se dedica a reclutar a los jóvenes del Conalep, les enseñan lo qué es la orden de Los Templarios.

Días antes, la legisladora se vio envuelta en un escándalo tras darse a conocer en la prensa una fotografía en la que aparecía en una fiesta al lado de Melissa Plancarte, cantante que cobró fama hace apenas unas semanas por exhibir sus vínculos con Los Caballeros Templarios y por, luego, reconocer públicamente que es hija de Enrique “Kike” Plancarte.

De Jesús Reyna, Mireles Valverde aseguró en julio pasado que tenía vínculos con el líder histórico de la Familia Michoacana, Nazario Moreno González, “El Chayo”, a quien el gobierno federal da por muerto.

Mireles afirmó que Reyna García acudió al sepelio del padre de Nazario Moreno. “Nazario está vivo. Pregúntele al Gobernador de Michoacán, quien estuvo presente en el sepelio de su papá el pasado miércoles”, expuso.

POLÍTICOS EN LA MIRA

Al coordinador de los diputados panistas, Luis Alberto Villarreal García, se le acusa desde hace varias semanas de condicionar recursos federales a cambio de una cuota de aproximadamente 10 por ciento. El llamado “diezmo” o “moches”.

Sobre esta acusación, el Senador Ernesto Cordero Arroyo exigió que se hiciera una amplia investigación. Pero, según especialistas consultados por SinEmbargo, se frenó porque afectaba a un hombre cercano al actual dirigente del partido y que busca su reelección: Gustavo Madero Muñoz.

El caso no llamado la atención de las autoridades. Como tampoco lo ha hecho el del líder sindical petrolero Carlos Romero Deschamps, acostumbrado a presumir sus bienes y ser opulento, pero no a rendir cuentas.

Durante el año pasado, el líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) y Senador, Carlos Romero Deschamps, estuvo en la mira de los mexicanos. Después de la detención de Elba Esther Gordillo Morales, tanto figuras políticas como organizaciones civiles y ciudadanos pidieron ir por el también Senador priista, acusado en innumerables ocasiones de enriquecimiento ilícito, corrupción, tráfico de influencias e incluso asesinato, según consta en diversos expedientes abiertos en la PGR.

A principios de diciembre de 2013, el legislador mostró su molestia durante la discusión de la Reforma Energética debido a que ésta sacó al STPRM del Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que limita su poder dentro de la paraestatal.

En una carrera de casi 35 años como legislador, Romero Deschamps no ha presentado una sola iniciativa propia y es, por mucho, el que más faltas suma en la historia de ambas cámaras. Sin embargo, hasta agosto pasado, había ganado 1 millón 342 mil pesos en 11 meses, por su trabajo como Senador por el Partido Revolucionario Institucional.

Otro caso es el del ex Alcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal Bretón, quien se negó en septiembre de 2011 a dejar provisionalmente su cargo, mientras la autoridad federal investigaba la presunta relación de él mismo y de su hermano Jonás con corrupción en casinos, luego de la tragedia del Casino Royale.

El panista, cercano al ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa y al grupo que ahora lidera el Senador Ernesto Cordero Arroyo, es actualmente Diputado federal. Sin embargo, aunque aún tiene acusaciones tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, Fernando Larrazabal no ha pedido licencia para ser investigado.