Al ser un género tan predominante, el pop tiene un gran potencial para impactar en el comportamiento y las expectativas de la vida social de los jóvenes.

Madrid, 7 de marzo (EuropaPress).- Las letras de la música pop contienen la misma cantidad de violencia que el rap y el hip-hop. Esa es la principal conclusión de un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Missouri (Estados Unidos), que alerta además de la importancia del contenido de las canciones al ser escuchada sobre todo por los más jóvenes.

Al ser un género tan predominante, el pop tiene un gran potencial para impactar en el comportamiento y las expectativas de la vida social de los jóvenes. Además, a diferencia del rap, que recibe la mayor parte de la crítica pública por sus letras ásperas, las letras antagónicas en la música pop pueden ser más difíciles de identificar por los oyentes.

Los investigadores, por tanto, sugieren que los padres pueden ayudar a sus hijos, tanto niños como adolescentes, a comprender el significado real de algunas letras aparentemente inofensivas que llegan incrustadas en melodías pegadizas.

“Sabemos que la música tiene un fuerte impacto en los jóvenes y en cómo ellos ven su rol en la sociedad”, apunta la profesora de la Escuela de Periodismo de Missouri, Cynthia Frisby.

Y añade: “A diferencia del rap o el hip-hop, la música pop tiende a tener un sonido alegre y estimulante que está destinado a atraer a los oyentes. Pero eso puede ser problemático si las letras debajo del sonido promueven la violencia y el comportamiento misógino”.

Entre los ejemplos citados en el estudio se encuentran “Love the way you lie” de Eminem y Rihanna -que habla de violencia de género-, “Wake up call” de Maroon 5 -en la que un hombre tirotea al amante de su novia- o “Hollaback girl” de Gwen Stefani -en la que dos chicas se pelean físicamente en la escuela-.
Love the way you lie – Eminem y Rihanna

Wake up call – Maroon 5

Hollaback girl – Gwen Stefani

Así las cosas, Frisby y la profesora asociada Elizabeth Behm-Morawitz han analizado más de 400 éxitos musicales del Billboard publicados entre 2006 y 2016 en busca de aquellos que hablen de violencia, misoginia, blasfemia y cuestiones de género.

Las canciones analizadas son de géneros tan variados como el rap, hip-hop, rock, pop, country, heavy metal y R&B. Así constataron que mientras el rap y el hip-hop sigue siendo el líder a la hora de promover la blasfemia, la violencia y la misoginia, el pop promueve la violencia a un nivel similar.

En el extremo opuesto, la música country es la que tiene menos contenidos de violencia y misoginia. Frisby también concluye que casi un tercio de las canciones populares contienen referencias que degradan a la mujer retratándola como sumisa o sexualmente objetivada.

“Pregunta a tus hijos e hijas qué canciones quieren escuchar y habla con ellos sobre cómo pueden impactar en su identidad. Por ejemplo, muchas canciones pueden hacer pensar a las chicas que tienen que parecer provocativas para gustar a los chicos, cuando ese no es necesariamente el caso”, plantea Frisby.