En el contexto de violencia contra las mujeres, las feministas están a la vanguardia de las protestas, pero no sólo en las calles sino también en lo que se refiere a explicar las causas de un sistema que permite y normaliza las agresiones contra mujeres. Por tal razón, urge conocer los conceptos que sobresalen en una de las discusiones actuales más importantes a nivel internacional.

Ciudad de México, 7 de marzo (SinEmbargo).- Este es un glosario básico de los conceptos feministas. Muy básico. Reunimos aquí las palabras que el movimiento emplea para poder explicar el sistema histórico que violenta a las mujeres, de todas las edades y las razas.

En el mundo, el debate feminista es uno de los más importantes y activos porque a lo largo de la historia es de los que han generado cambios sustanciales. Con el paso del tiempo, la aparición de nuevas corrientes feministas, de nuevas formas de agresiones, del empoderamiento y también con la aparición de las redes sociales, leer sobre patriarcado, consentimiento, derecho a decidir o mansplaning, es más común y, por lo tanto, se hace necesario entender más y mejor.

Como se expuso al inicio de este texto, es un glosario básico, así que se pueden consultar a las fuentes citadas para ampliar la información.

Un grupo feminista realizó, el pasado 16 de febrero, un performance en la CdMx, para exigir justicia por los 159 casos de violencia sexual cometidos por policías de capital del país. Foto: Magdalena Montiel, Cuartoscuro

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Abolicionismo: Es una corriente dentro del feminismo que aboga por la abolición de la prostitución. Este concepto es uno de los más polémicos dentro del movimiento feminista, ya que hay quienes sostienen que la mujer que ejerce la prostitución decide sobre su cuerpo y sobre su libertad sexual. Por otro lado, las feministas abolicionistas señalan que la prostitución está siempre dictada por la opresión patriarcal, para el goce y disfrute de los hombres.

Ver: “Regulacionismo o abolicionismo: ¿por qué el debate sobre la prostitución divide al feminismo? (Artículo).

Aborto: Las mujeres siempre han abortado. Aun en las sociedades más conservadoras, las mujeres saben cómo interrumpir un embarazo. Con los años, las condiciones en que las mujeres abortan y las vidas perdidas durante ese proceso, lograron que el derecho a decidir de una mujer sobre su propio cuerpo, sea una exigencia de salud básica.

La despenalización del aborto se convirtió desde hace ya algunos años en una de las banderas más importantes del movimiento feminista actual y choca directamente con partidos políticos conservadores y con la Iglesia Católica.

Ver: Center for Reproductive Rights (Portal).

Aliado: Se le llama así a los hombres que apoyan al movimiento feminista, bajo la premisa de que un hombre no puede nombrarse feminista, al ser este un movimiento de y para las mujeres.

De aquí sale otro término , que es el de “falso aliado” o “feministo” que se usa para nombrar a los hombres que en nombre del feminismo buscan posicionarse o tener beneficios.

Alienación: la frase de “en un hogar, la más machista es la madre”, es un ejemplo para explicar este concepto, que se adjudica a la persona que es oprimida pero que interioriza y “comparte el sistema de creencias del opresor”.

Una persona alienada puede adoptar y reproducir el discurso que incluso la oprime a ella.

Ver: “Feminismo: un glosario”, de Eugenia Andino (Portal).

Amor Romántico: este tema es uno de los más complejos para todas las mujeres porque se desprende de una educación patriarcal e incluso, agregan algunas feministas, de una heterosexualidad impuesta. A una mujer, desde que nace, se le enseña que algún día, encontrará al amor de su vida y serán felices para siempre. Sin embargo, en esa felicidad prometida, tendrá que aguantar las adversidades de su historia de amor, porque por ejemplo, si su príncipe le llega a pegar, ella lo debe perdonar, porque fue un error y él cambiará porque el amor todo lo puede.

Ese es tan solo un escenario de la historia de amor tan repetida en cientos de historias y películas. En el amor romántico, un concepto estudiado a profundidad por la feminista mexicana Marcela Lagarde, la mujer, más allá del disfrute que significa amar y ser amada, debe saber que estar con un hombre significa hacer sacrificios, cuidar y complacer.

El pasado 18 de febrero, colectivos feministas se manifestaron afuera del Palacio Nacional en demanda de justicia por asesinatos de mujeres y de la niña Fátima. Foto: Victoria Valtierra, Cuartoscuro

Es una de las primeras esferas que rompe el feminismo, porque es en muchos casos el machismo al que las mujeres están expuestas desde su primera relación sentimental.

Desde el feminismo se busca eliminar cada una de esas ideas impuestas desde la niñez para que las mujeres logren tener autonomía en sus relaciones sentimentales, bajo la premisa de que no se debe tolerar la violencia, ni los malos tratos ni ningún tipo de imposición.

Ver: “Claves feministas para la negociación en el amor”, de Marcela Lagarde (Libro).

Brecha de Género: Es la distancia entre hombres y mujeres para un mismo indicador y que muestra las ventajas de los varones por el único hecho de ser varones. La brechas de género más importantes en la actualidad son las educativas y salariales, pero también existen brechas de oportunidades, culturales y políticas.

Esta situación se genera por discriminación, ya que hay una intención de no dar oportunidades a mujeres por prejuicios a sus capacidades.

Ver: “Brechas de Género”, Cepal. (Informe).

Cis Género: Este es uno de los términos más jóvenes y se utiliza para nombrar a quien se identifica con el sexo con el que nació, por ejemplo, un hombre que nace con pene y se identifica como hombre.

Surge y es reforzado por los colectivos trans género, que serían lo opuesto a las personas cis, porque no se identifican con el sexo con el que nacieron.

Ver: “Whipping Girl”, de Julia Serano (Libro).

Consentimiento: Este concepto se utiliza para remarcar la condición básica en una relación sexual, contacto y/o relación.

Cosificación: Es el comportamiento de una sociedad y de los medios de comunicación que ven en una mujer, no un cuerpo, sino un producto. Ejemplos hay infinidad y en todos lados; van desde la mujer en bikini en revistas para hombres hasta la imagen de la perfecta ama de casa que hace de comer, cuida a los niños, hace la limpieza y atiende a su marido.

De esto se desprenden otras problemáticas, como la brecha de género.

Muchas mujeres han combatido y combaten la cosificación, demostrando que sus capacidades no se reducen a “ser bonita” o “delicada” y que pueden realizar las mismas actividades que un hombre e incluso, hacerlas mejor.

Ver: Talleres por la Igualdad (Portal).

Deconstrucción: es el proceso por el cual atraviesan las feministas en el que se destruyen todas las enseñanzas machistas a las que toda mujer está expuesta desde su nacimiento.

No hay un “taller para la deconstrucción” ni es algo que se logre de la noche a la mañana, la deconstrucción es constante, porque a medida de tener más teoría y más experiencias, salen a flote machismos o enseñanzas interiorizadas (Véase Alienación).

También hay otro debate sobre deconstrucción que aboga por la deconstrucción del género.

Feminazi: Es el término despectivo que una persona utiliza para agredir a una mujer feminista o no. La palabra carece de toda lógica porque se deriva de los nazis, así que no hay relación alguna. Aun así, hay personas que se aferran a utilizarla como ofensa y piensan que así desacreditan las acciones de las mujeres y las feministas.

El 20 de febrero pasado, poblanas realizaron la “Marcha por Todas” para exigir justicia por las víctimas de feminicidios registrados en varios estados del país. Foto: Mireya Novo, Cuartoscuro

Feminicidio: Asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia, de acuerdo con Fundéu.

Feminismo: Asegurar que hay una sola definición de feminismo es complicado o quizá imposible. Para Simone de Beauvoir, el feminismo “es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente”; en un diccionario puede encontrarse algo como “el principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre” y otras definiciones que señalan que el feminismo es el movimiento de mujeres para las mujeres.

Lo que sí es un hecho es que no es el antónimo de machismo, ni hembrismo ni mujerismo.

El feminismo es una corriente sustentada por múltiples teorías, por lo que se debe remarcar la existencia de distintos feminismos, que coinciden por tener en el centro a la mujer y como objetivo la eliminación de todo lo que la oprime por el simple hecho de ser mujer, es decir, del sistema patriarcal.

Igualdad: Es una de las principales exigencias del movimiento feminista, que es tener la misma igualdad de oportunidades que los varones y no tener márgenes reducidos únicamente generados por el sexo. Véase Brecha de Género.

Machismo: La condición de los hombres de sentirse superior a las mujeres, sin tener mérito alguno, simplemente ser hombre. El machismo les da la libertad de sentirse con derecho a oprimir y a exigir que se le complazca. El feminismo lo combate directamente. Véase: Deconstrucción.

Mansplaning: Este es otro término nuevo pero no porque apenas se haya detectado la práctica, sino porque apenas se la dio nombre. El Mansplaning es, de acuerdo con Fundéu, una “machoexplocación”. Es como si un hombre quisiera explicarle a una mujer qué es la menstruación.

El mansplaning surge de esa imposibilidad de muchos hombres de no poder escuchar y sentirse poseedores de la verdad aunque haya mujeres expertas en un tema y con mucho más estudios al respecto. Por eso en México hay ejemplos de mesas de debate de hombres que hablan sobre el derecho a abortar.

Me Too: Es uno de los movimientos feministas más recientes. Surgió para denunciar todas las violencias y los abusos sexuales en ámbitos de los que nunca se habló,  pero que todo mundo sabía que ocurrían. Empezó en Estados Unidos en el gremio del espectáculo pero se replicó en todo el mundo y en otros rubros.

Micromachismo: Se les nombra así a las pequeñas acciones diarias, cotidianas y normalizadas que son machistas. “Si la bebé es mujer, el cuarto debe ser rosa”, “Es mujer, seguro conduce mal”, son solo un par de ejemplos.

Estos no solo son utilizados por hombres, hay mujeres que por la educación machista, pueden reproducir algunos (Véase Alienación y Deconstrucción).

Tienen la característica de parecer “indefensos” pero su peligrosidad radica en la normalización.

Misoginia: Es el odio contra las mujeres, de cualquier edad, de cualquier lugar.

Tiene como derivados la Lesbofobia, que es el odio a las mujeres por su preferencia sexual y la Transfobia, que es el odio a mujeres transexuales. (Véase Feminicidio y Machismo).

Ver: Encyclopedia of Feminist Theories.

Misoprostol: Es el medicamento que es utilizado para abortos médicos o farmacológicos, aunque en sí se utiliza para tratar úlceras gástricas.

Esta pastilla se convirtió en la forma de abortar menos insegura para las mujeres y sobre todo para las que viven en sitios en las que abortar es considerado un delito.

Hay colectivos feministas que ofrecen acompañamiento para abortar con misoprostol.

Ver: Cómo funciona el Misoprostol, la píldora abortiva de preferencia de la OMS y qué le pasa tu cuerpo si la tomas (Artículo).

Pacto Patriarcal: Es el pacto entre hombres para cubrir sus machismos y sus agresiones; cubrir con la defensa e y/o con el silencio.

“Rita Segato, antropóloga y feminista argentina, habla de este tema sobre de la defensa absoluta e incuestionable hacia los derechos del hombre agresor y cómo todas las persecuciones y sospechas siempre son hacia la víctima”.

Ver: El pacto patriarcal: la realidad del acoso sexual.

Pañuelos: Son uno de los elementos más populares del movimiento feminista actual. Se utiliza de color morado que es característico desde las sufragistas y el verde, que aunque también fue utilizado por este movimiento, ahora es la bandera de la despenalización del aborto con la leyenda de “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”.

Colectivos trans han acuñado también el pañuelo rosa para identificarse a los grupos incluyentes.

Patriarcado: El machismo es su forma más popular de manifestación, pero el patriarcado es todo el sistema que oprime a la mujer, en el que vivimos. Aquí el hombre está siempre por encima de la mujer, tiene privilegios solo por su sexo y el derecho de ver a la mujer como su subordinada, no necesariamente tiene que ser la esposa, toda mujer debe servir al hombre.

El feminismo busca la eliminación del patriarcado para lograr la liberación de la mujer (Véase Feminismo).

Separatismo: Es una de las manifestaciones que se derivan del feminismo radical, que establece la separación de todo tipo de dominación del hombre y/o del patriarcado, lo que también deriva en el feminismo lésbico.

El término es muy común en las marchas feministas en las que se establecen “contingentes separatistas” que son en los que no son bienvenidos los hombres (Véase Aliado). El argumento en estos casos es que se trata de movimientos y protestas de mujeres, por lo cual se les invita a los hombres a no aparecerse para no opacar o tergiversar las protestas. 

Sororidad: Es la alianza que se da entre mujeres para reconocerse dentro del sistema patriarcal y surge a partir del reconocimiento de las violencias que atraviesan a todas las mujeres.

“Es un pacto político/feminista en el que cada mujer le reconoce a todas las otras su autoridad y todas nos reconocemos como interlocutoras y como igualmente diferentes”.

Ver: Diccionario de la Transgresión Feminista.

Techo de cristal: Es un concepto que se utiliza para explicar que no basta con que una mujer “le eche ganas y sobresalga”, porque a pesar de eso, una mujer que logre derribar las brechas de género y se coloque en la cima, tiene más probabilidades de movilidad descendente que un hombre en su misma posición.